Parallel Verses
Spanish: Sagradas Escrituras 1569
Me pusieron lazo los impíos; pero yo no me desvié de tus mandamientos.
La Biblia de las Américas
Los impíos me han tendido lazo, pero no me he desviado de tus preceptos.
Biblia del Jubileo 2000 (Grátis)
Me pusieron lazo los impíos; pero yo no me desvié de tus mandamientos.
Reina Valera 1909
Pusiéronme lazo los impíos: Empero yo no me desvié de tus mandamientos.
La Nueva Biblia de los Hispanos
Los impíos me han tendido lazo, Pero no me he desviado de Tus preceptos.
Spanish: Reina Valera Gómez
Me tendieron lazo los impíos; pero yo no me desvié de tus mandamientos.
New American Standard Bible
The wicked have laid a snare for me, Yet I have not gone astray from Your precepts.
Referencias Cruzadas
Salmos 119:10
Con todo mi corazón te he buscado, no me dejes errar de tus mandamientos.
Salmos 140:5
Me han escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red; en el lugar de la senda me han puesto lazos. (Selah.)
Salmos 141:9
Guárdame de las manos del lazo que me han tendido, y de los lazos de los que obran iniquidad.
Salmos 10:8-18
Está en las guaridas de las aldeas; en los escondrijos mata al inocente; sus ojos están acechando al pobre.
Salmos 119:21
Reprendiste a los soberbios, malditos los que yerran de tus mandamientos.
Salmos 119:51
Los soberbios se burlaron mucho de mí, mas no me he apartado de tu ley.
Salmos 119:85
Los soberbios me han cavado hoyos; mas no obran según tu ley.
Salmos 119:87
Casi me han consumido por tierra; mas yo no he dejado tus mandamientos.
Salmos 119:95
Los impíos me han aguardado para destruirme; mas yo entenderé en tus testimonios.
Salmos 124:6-7
Bendito el SEÑOR, que no nos dio por presa a sus dientes.
Proverbios 1:11-12
Si dijeren: Ven con nosotros, espiemos a alguno para matarle, acechemos al inocente sin razón;
Jeremías 18:22
Oigase clamor de sus casas, cuando trajeres sobre ellos ejército de repente; porque cavaron hoyo para tomarme, y a mis pies han escondido lazos.
Daniel 6:10
Y Daniel, cuando supo que la escritura estaba firmada, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cenadero que estaban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios, como lo solía hacer antes.
Lucas 20:19-26
Y procuraban los príncipes de los sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque entendieron que contra ellos había dicho esta parábola; mas temieron al pueblo.