'Basta' en la Biblia
Entonces Israel dijo: ``Basta. Mi hijo José vive todavía. Iré y lo veré antes que yo muera."
Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: `` ¡Basta ya de ustedes! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y el SEÑOR está en medio de ellos. ¿Por qué, entonces, ustedes se levantan por encima de la asamblea del SEÑOR?"
y pongan fuego en ellos, y echen incienso sobre ellos mañana en la presencia del SEÑOR; y el hombre a quien el SEÑOR escoja {será} el que es santo. ¡Basta ya de ustedes, hijos de Leví!"
"Pero el SEÑOR se enojó conmigo por causa de ustedes, y no me escuchó; y el SEÑOR me dijo: ` ¡Basta! No Me hables más de esto.
Cuando el ángel extendió su mano hacia Jerusalén para destruirla, el SEÑOR se arrepintió del mal, y dijo al ángel que destruía al pueblo: `` ¡Basta! ¡Detén ahora tu mano!" Y el ángel del SEÑOR estaba junto a la era de Arauna el Jebuseo.
y anduvo por el desierto un día de camino, y vino y se sentó bajo un arbusto (enebro); pidió morirse y dijo: ``Basta ya, SEÑOR, toma mi vida porque yo no soy mejor que mis padres."
Después Dios envió un ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando estaba a punto de destruir{la,} el SEÑOR miró y sintió pesar por la calamidad, y dijo al ángel destructor: ``Basta, detén ahora tu mano." Y el ángel del SEÑOR estaba junto a la era de Ornán el Jebuseo.
La sanguijuela tiene dos hijas, {que dicen:} `` ¡Da{me!}" `` ¡Da{me!}" Hay tres cosas que no se saciarán, {Y} una cuarta que no dirá: `` ¡Basta!"
El Seol, la matriz estéril, La tierra que jamás se sacia de agua, Y el fuego que nunca dice: `` ¡Basta!"
El Líbano no basta para el fuego, Ni bastan sus bestias para el holocausto.
`Así dice el Señor DIOS: ``Basta ya, príncipes de Israel; dejen la violencia y la destrucción, y practiquen el derecho y la justicia. Acaben con las extorsiones que hacen a Mi pueblo," declara el Señor DIOS.
"Le basta al discípulo llegar a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su casa!
Vino por tercera vez, y les dijo: `` ¿Todavía están durmiendo y descansando? Basta ya; ha llegado la hora; miren, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.
Pero Jesús dijo: `` ¡Deténganse! Basta de esto." Y tocando la oreja {al siervo,} lo sanó.
``Señor, muéstranos al Padre y nos basta," Le dijo Felipe.
Y El me ha dicho: ``Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad." Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.