'Bien' en la Biblia
Y los que pagan mal por bien se me oponen, porque yo sigo lo bueno.
Ten a bien, oh SEÑOR, libertarme; apresúrate, SEÑOR, a socorrerme.
El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra; y al que ordena {bien su} camino, le mostraré la salvación de Dios.
Haz bien con tu benevolencia a Sion; edifica los muros de Jerusalén.
Amas el mal más que el bien, la mentira más que decir lo que es justo. (Selah)
Para el director del coro; según Mahalat. Masquil de David.El necio ha dicho en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, han cometido injusticias abominables; no hay quien haga el bien.
Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.
Traman injusticias, {diciendo:} Estamos listos con una trama bien concebida; pues los pensamientos del hombre y {su} corazón son profundos.
Cuán bienaventurado es el que tú escoges, y acercas {a ti}, {para} que more en tus atrios. Seremos saciados con el bien de tu casa, tu santo templo.
Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien; en DIOS el Señor he puesto mi refugio, para contar todas tus obras.
Los hijos de Efraín eran arqueros bien equipados, {pero} volvieron las espaldas el día de la batalla.
Comieron y quedaron bien saciados, y les concedió su deseo.
Yo, el SEÑOR, soy tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto; abre bien tu boca y la llenaré.
El S{EÑOR} reina, vestido está de majestad; el SEÑOR se ha vestido y ceñido de poder; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible.
Decid entre las naciones: El SEÑOR reina; ciertamente el mundo está bien afirmado, será inconmovible; El juzgará a los pueblos con equidad.
Así me han pagado mal por bien, y odio por mi amor.
Mas tú, oh DIOS, Señor, por amor de tu nombre hazme {bien;} líbrame, pues es buena tu misericordia;
Bien le va al hombre que se apiada y presta; arreglará sus asuntos con juicio.
Bien has obrado con tu siervo, oh SEÑOR, conforme a tu palabra.
Sé fiador de tu siervo para bien; que no me opriman los soberbios.
Jerusalén, que está edificada como ciudad compacta, bien unida,
Por amor de la casa del SEÑOR nuestro Dios procuraré tu bien.
Haz bien, SEÑOR, a los buenos, y a los rectos de corazón.
Cuando comas del trabajo de tus manos, dichoso {serás} y te irá bien.
Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces bien todos mis caminos.
Te alabaré, porque asombrosa {y} maravillosamente he sido hecho; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.
No niegues el bien a quien se le debe, cuando esté en tu mano el hacer{lo.}
Con el bien de los justos, se regocija la ciudad, y cuando perecen los impíos, hay gritos de alegría.
El hombre misericordioso se hace bien a sí mismo, pero el cruel a sí mismo se hace daño.
El deseo de los justos es sólo el bien, la esperanza de los malvados es la ira.
El que con diligencia busca el bien, se procura favor, pero el que busca el mal, le vendrá.
Por el fruto de su boca cada cual se saciará de bien, y las obras de las manos del hombre volverán a él.
Del fruto de su boca el hombre comerá el bien, pero el deseo de los pérfidos es la violencia.
A los pecadores los persigue el mal, pero los justos serán recompensados con el bien.
El simple todo lo cree, pero el prudente mira bien sus pasos.
¿No se perderán los que traman el mal?; pero misericordia y verdad {recibirán} los que planean el bien.
El que pone atención a la palabra hallará el bien, y el que confía en el SEÑOR es bienaventurado.
Al que devuelve mal por bien, el mal no se apartará de su casa.
El de corazón perverso nunca encuentra el bien, y el de lengua pervertida cae en el mal.
El que adquiere cordura ama su alma; el que guarda la prudencia hallará el bien.
Cuando te sientes a comer con un gobernante, considera bien lo que está delante de ti,
con conocimiento se llenan las cámaras de todo bien preciado y deseable.
Conoce bien la condición de tus rebaños, {y} presta atención a tu ganado;
El que extravía a los rectos por el mal camino, en su propia fosa caerá; pero los íntegros heredarán el bien.
Ella le trae bien y no mal todos los días de su vida.
Sé que no hay nada mejor para ellos que regocijarse y hacer el bien en su vida;
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque.
Aunque el pecador haga el mal cien {veces} y alargue su {vida}, con todo, yo sé que les irá bien a los que temen a Dios, a los que temen ante su presencia.
Pero no le irá bien al impío, ni alargará sus días como una sombra, porque no teme ante la presencia de Dios.
Pues bien, he tomado todas estas cosas en mi corazón y declaro todo esto: que los justos y los sabios y sus hechos están en la mano de Dios. Los hombres no saben ni de amor ni de odio, aunque todo está delante de ellos.
Mejor es la sabiduría que las armas de guerra, pero un solo pecador destruye mucho bien.
Las palabras de los sabios son como aguijones, y como clavos bien clavados {las} de los maestros de colecciones, dadas por un Pastor.
aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al opresor, defended al huérfano, abogad por la viuda.
Decid a los justos que {les irá} bien, porque el fruto de sus obras comerán.
Cantaré ahora a mi amado, el canto de mi amado acerca de su viña. Mi bien amado tenía una viña en una fértil colina.
¿Ay de los que llaman al mal bien y al bien mal, que tienen las tinieblas por luz y la luz por tinieblas, que tienen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!
Y El dijo: Ve, y di a este pueblo: ``Escuchad bien, pero no entendáis; mirad bien, pero no comprendáis."
Pues bien, ¿dónde están tus sabios? Que ellos ahora te declaren, y te hagan saber lo que el SEÑOR de los ejércitos ha determinado contra Egipto.
te enrollará bien como una pelota, {y te lanzará} a una tierra muy espaciosa. Allí morirás y allí quedarán tus magníficos carros, {oh tú,} vergüenza de la casa de tu Señor."
Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea {en ella} no será perturbado.
El artífice anima al fundidor, {y} el que alisa a martillo al que bate el yunque, diciendo de la soldadura: Está bien. Entonces asegura {su obra} con clavos, {para que} no se mueva.
Que expongan y nos declaren lo que ha de suceder. En cuanto a los {hechos} anteriores, declarad lo que fueron, para que los consideremos y sepamos su resultado, o bien, anunciadnos lo que ha de venir.
Y detrás de la puerta y del umbral has puesto tu señal. En verdad, bien lejos de mí te has descubierto, y has subido {y} ensanchado tu cama; de ellos has logrado pacto a tu favor, has amado su cama, has contemplado {su} virilidad.
Y me dijo el SEÑOR: Bien has visto, porque yo velo sobre mi palabra para cumplirla.
¿Qué bien preparas tu camino para buscar amor! Por eso aun a las malvadas has enseñado tus caminos.
Porque mi pueblo es necio, no me conoce; hijos torpes son, no son inteligentes. Astutos son para hacer el mal, pero hacer el bien no saben.
``Vuestras iniquidades han alejado estas cosas, y vuestros pecados os han privado del bien.
Sino que esto es lo que les mandé, diciendo: ``Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo, y andaréis en todo camino que yo os envíe para que os vaya bien."
Esperábamos paz, y no hubo bien alguno; tiempo de curación, y he aquí, terror.
Como los espantapájaros de un pepinar, sus ídolos no hablan; tienen que ser transportados, porque no andan. No les tengáis miedo, porque no pueden hacer ningún mal, ni tampoco hacer bien alguno.
``Porque bien advertí a vuestros padres el día que los hice subir de la tierra de Egipto, y hasta hoy los he amonestado con insistencia, diciéndoles: `Escuchad mi voz.'
También les dirás esta palabra: ``Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: `Todo cántaro se llenará de vino.'" Y cuando ellos te digan: `` ¿Acaso no sabemos bien que todo cántaro ha de llenarse de vino?",
¿Puede el etíope mudar su piel, o el leopardo sus manchas? Así vosotros, ¿podréis hacer el bien estando acostumbrados a hacer el mal?
¿Has desechado por completo a Judá, o ha aborrecido tu alma a Sion? ¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotros? Esperábamos paz, y no hubo bien alguno; tiempo de curación, y he aquí, terror.
El SEÑOR dijo: Ciertamente te libraré para bien; ciertamente haré que el enemigo te haga súplica en tiempo de calamidad y en tiempo de angustia.
Será como arbusto en el yermo y no verá el bien cuando venga; habitará en pedregales en el desierto, tierra salada y sin habitantes.
pero si hace lo malo ante mis ojos, no obedeciendo mi voz, entonces me arrepentiré del bien con que había prometido bendecirlo.
``Pues bien, mi pueblo me ha olvidado, queman incienso a dioses vanos, y se han desviado de sus caminos, de las sendas antiguas, para andar por senderos, no por calzada,
¿Acaso se paga mal por bien? Pues han cavado fosa para mí. Recuerda cómo me puse delante de ti para hablar bien en favor de ellos, para apartar de ellos tu furor.
`Porque he puesto mi rostro contra esta ciudad para mal, y no para bien' --declara el SEÑOR--. `Será entregada en manos del rey de Babilonia, quien le prenderá fuego.'"
¿Acaso te harás rey porque compites en cedro? ¿No comió y bebió tu padre y practicó el derecho y la justicia? Por eso le fue bien.
Defendió la causa del pobre y del necesitado; entonces {le} fue bien. ¿No es esto conocerme? --declara el SEÑOR.
``Porque pondré mis ojos sobre ellos para bien, y los traeré de nuevo a esta tierra; los edificaré y no {los} derribaré, los plantaré y no {los} arrancaré.
Ahora bien, enmendad vuestros caminos y vuestras obras, y oíd la voz del SEÑOR vuestro Dios, y el SEÑOR se arrepentirá del mal que ha pronunciado contra vosotros.
Pero sabed bien que si me matáis, sangre inocente echaréis sobre vosotros y sobre esta ciudad y sobre sus habitantes; porque en verdad el SEÑOR me ha enviado a vosotros para hablar en vuestros oídos todas estas palabras.
por tanto, así dice el SEÑOR: `He aquí, voy a castigar a Semaías el nehelamita y a su descendencia; no tendrá a nadie que habite en medio de este pueblo, ni verá el bien que voy a hacer a mi pueblo' --declara el SEÑOR-- `porque ha predicado rebelión contra el SEÑOR.'"
y les daré un solo corazón y un solo camino, para que me teman siempre, para bien de ellos y de sus hijos después de ellos.
Haré con ellos un pacto eterno, por el que no me apartaré de ellos, para hacerles bien, e infundiré mi temor en sus corazones para que no se aparten de mí.
Me regocijaré en ellos haciéndoles bien, y ciertamente los plantaré en esta tierra, con todo mi corazón y con toda mi alma.
Porque así dice el SEÑOR: ``Como he traído a este pueblo toda esta gran calamidad así he de traer sobre ellos todo el bien que les prometo.
``Y {la ciudad} será para mí un nombre de gozo, de alabanza y de gloria ante todas las naciones de la tierra, que oirán de todo el bien que yo le hago, y temerán y temblarán a causa de todo el bien y de toda la paz que yo le doy."
Entonces dijeron los oficiales al rey: Den muerte ahora a este hombre, porque él desanima a los hombres de guerra que quedan en esta ciudad y a todo el pueblo diciéndoles tales palabras; pues este hombre no busca el bien de este pueblo, sino el mal.
Pero Jeremías dijo: No te entregarán. Te ruego que escuches la voz del SEÑOR en lo que te digo, y te irá bien y vivirás.
Ve y habla al etíope Ebed-melec, diciendo: ``Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: `He aquí, traigo mis palabras sobre esta ciudad para mal y no para bien; y se cumplirán delante de ti en aquel día.
`Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada; antes bien, tendrás tu vida por botín, porque confiaste en mí' --declara el SEÑOR."
Mas ahora, he aquí, hoy te libro de las cadenas que están en tus manos. Si te parece bien venir conmigo a Babilonia, ven, y yo te cuidaré; pero si te parece mal venir conmigo a Babilonia, no te preocupes. Mira, toda la tierra está delante de ti; ve adonde mejor y más conveniente te parezca ir.
Entonces Gedalías, hijo de Ahicam, hijo de Safán, les juró a ellos y a sus hombres, diciendo: No temáis servir a los caldeos; quedaos en la tierra y servid al rey de Babilonia, y os irá bien.
Sea buena o mala, escucharemos la voz del SEÑOR nuestro Dios a quien te enviamos, para que nos vaya bien cuando escuchemos la voz del SEÑOR nuestro Dios.
El SEÑOR os ha hablado, remanente de Judá: No entréis en Egipto. Sabedlo bien, que hoy {lo} he declarado contra vosotros.
Ahora pues, sabedlo bien, que moriréis a espada, de hambre y de pestilencia en el lugar adonde deseáis ir a residir.