'Bien' en la Biblia
si le parecía bien, y no lo dejaba, sino que lo detenía en su paladar;
No quedó nada que no comiese; por tanto, su bien no será duradero.
He aquí que su bien no está en manos de ellos: El consejo de los impíos lejos esté de mí.
Amístate ahora con Él, y tendrás paz; y por ello te vendrá bien.
A la mujer estéril que no da a luz, afligió; y a la viuda nunca hizo bien.
Cuando esperaba yo el bien, entonces vino el mal; y cuando esperaba luz, la oscuridad vino.
Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones.
No quitará sus ojos del justo; antes bien con los reyes los pondrá en trono para siempre, y serán exaltados.
Guárdate, no te vuelvas a la iniquidad; pues ésta escogiste más bien que la aflicción.
Bien que por esos medios castiga a los pueblos, Él da sustento en abundancia.
Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.
Cantaré a Jehová, porque me ha hecho bien.
«Al Músico principal: Salmo de David» Dijo el necio en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron, hicieron obras abominables; no hay quien haga el bien.
Todos se desviaron, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.
Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; mi bien a ti no aprovecha;
Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien; corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra; se postrarán delante de Él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida de su propia alma.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien tañendo con júbilo.
Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien.
¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien?
Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.
me devolvieron mal por bien, para abatir a mi alma.
Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; dejó de ser sensato, y de hacer el bien.
Espera en Jehová, y haz el bien; y vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre.
Y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
Aunque mientras viva, bendiga a su alma: y tú serás loado cuando te hicieres bien.
Haz bien con tu benevolencia a Sión: Edifica los muros de Jerusalén.
Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah)
«Al Músico principal: sobre Mahalat: Masquil de David» Dijo el necio en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga el bien.
Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.
Bienaventurado el que tú escogieres, e hicieres acercarse a ti, para que habite en tus atrios. Seremos saciados del bien de tu casa, de tu santo templo.
Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas con amarillez de oro.
Que la mesa delante de ellos se convierta en lazo, y lo que era para su bien les sea tropiezo.
Y en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; he puesto en el Señor Jehová mi esperanza, para contar todas tus obras.
Yo soy Jehová tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto: Abre bien tu boca, y la llenaré.
Porque sol y escudo es Jehová Dios: Gracia y gloria dará Jehová; no quitará el bien a los que en integridad andan.
Jehová dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.
Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste.
el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien.
para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad.
Porque Él sacia al alma sedienta, y llena de bien al alma hambrienta.
Y me han devuelto mal por bien, y odio por amor.
El hombre de bien tiene misericordia y presta; conduce sus asuntos con juicio.
Vuelve, oh alma mía, a tu reposo; porque Jehová te ha hecho bien.
GIMEL. Haz bien a tu siervo; para que viva y guarde tu palabra.
TET. Bien has hecho con tu siervo, oh Jehová, conforme a tu palabra.
Responde por tu siervo para bien; no permitas que me opriman los soberbios.
Jerusalén, que se ha edificado como una ciudad que está bien unida entre sí.
Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios, procuraré tu bien.
Haz bien, oh Jehová, a los buenos, y a los que son rectos en sus corazones.
Cuando comieres el trabajo de tus manos, bienaventurado serás, y te irá bien.
Jehová te bendiga desde Sión, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida;
Te alabaré, porque formidable y maravillosamente me formaste; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien.
No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en secreto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra.
No detengas el bien de aquél a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo.
En el bien de los justos la ciudad se alegra; mas cuando los impíos perecen, hay fiesta.
El hombre misericordioso hace bien a su propia alma; mas el cruel se atormenta a sí mismo.
El deseo de los justos es solamente el bien; mas la esperanza de los impíos es el enojo.
El que procura el bien buscará favor; mas el que busca el mal, éste le vendrá.
El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y la paga de las manos del hombre le será dada.
Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; pero alegría en el de los que piensan el bien.
Del fruto de su boca el hombre comerá el bien; mas el alma de los prevaricadores comerá el mal.
Mal perseguirá a los pecadores; mas a los justos el bien les será retribuido.
El de corazón descarriado será hastiado de sus caminos; y el hombre de bien estará contento del suyo.
El simple cree a toda palabra; mas el prudente mira bien sus pasos.
¿No yerran los que piensan mal? Pero misericordia y verdad alcanzarán los que piensan el bien.
El entendido en la palabra, hallará el bien; y el que confía en Jehová, es bienaventurado.
El que da mal por bien, no se apartará el mal de su casa.
El perverso de corazón nunca hallará el bien; y el que tiene lengua perversa, caerá en el mal.
El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová.
El que posee entendimiento, ama su alma; el que guarda la inteligencia, hallará el bien.
Cuando te sientes a comer con algún gobernante, considera bien lo que está delante de ti;
y con inteligencia se llenarán las cámaras de todo bien preciado y agradable.
El que hace errar a los rectos por el mal camino, él caerá en su misma fosa; mas los íntegros heredarán el bien.
Hay generación limpia en su propia opinión, si bien no se ha limpiado de su inmundicia.
Tres cosas hay de hermoso andar, y la cuarta pasea muy bien:
Le dará ella bien y no mal, todos los días de su vida.
Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida.
No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma vea el bien de su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.
Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;
Y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.
Está un hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y privo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
Cuando los bienes aumentan, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?
He aquí, pues, el bien que yo he visto: Que es bueno comer y beber, y gozarse uno del bien de todo su trabajo con que se afana debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le da; porque ésta es su porción.
Si el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él.
Aunque aquél viviere mil años dos veces, sin haber gozado del bien, ¿no van todos a un mismo lugar?
Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales él pasa como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?
En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, para que el hombre no descubra nada después de él.
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
Bien que el pecador haga mal cien veces, y sus días le sean prolongados, con todo yo también sé que los que a Dios temen tendrán bien, los que temen ante su presencia;
Pero no le irá bien al impío, ni le serán prolongados sus días, que son como sombra; por cuanto no teme ante la presencia de Dios.
Por tanto, alabé yo la alegría; pues el hombre no tiene mejor bien debajo del sol, que comer y beber y alegrarse; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le concede debajo del sol.
Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.
Aprended a hacer el bien; buscad juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, abogad por la viuda.
Si quisiereis y obedeciereis, comeréis el bien de la tierra.
Decid al justo que le irá bien; porque comerá del fruto de su trabajo.
Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.