'Bien' en la Biblia
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la Casa del SEÑOR reposaré para siempre.
Mem Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra.
¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
¡Cantadle canción nueva! Hacedlo bien tañendo con júbilo.
Yod Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre; pero los que buscan al SEÑOR, no tendrán falta de ningún bien.
Lámed ¿Quién es el hombre que desea vida, que codicia días para ver el bien?
Nun Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela.
me devolvieron mal por bien, hasta volver solo a mi alma.
Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para bien hacer.
Bet Espera en el SEÑOR, y haz bien; vive en la tierra, y manten la verdad.
Sámec Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre.
y pagando mal por bien me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
Considerad bien su antemuro, mirad sus palacios; para que lo contéis a la generación venidera.
Como ovejas son puestos en la sepultura; la muerte los pastorea; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; y se consumirá su bien parecer en la sepultura de su morada.
Haz bien con tu voluntad a Sion; edifica los muros de Jerusalén.
Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)
Al Vencedor: sobre Mahalat: Masquil de David. Dijo el loco en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga bien.
Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían dañado; no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
Dichoso el que tú escogieres, e hicieres llegar para que habite en tus atrios; seremos saciados del bien de tu Casa, de tu santo templo.
Y en cuanto a mí, el acercarme a Dios me es el bien; he puesto en el Señor DIOS mi esperanza, para contar todas tus obras.
Y comieron, y se llenaron bien; les cumplió pues su deseo.
Porque sol y escudo nos es el SEÑOR Dios; gracia y gloria dará el SEÑOR; no quitará el bien a los que andan en integridad.
El SEÑOR dará también el bien; y nuestra tierra dará su fruto.
Haz conmigo señal para bien, y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; porque tú, SEÑOR, me ayudaste, y me consolaste.
el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.
Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien.
para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu nación, y me gloríe con tu heredad.
Porque sació al alma menesterosa, y llenó de bien al alma hambrienta.
Y pusieron contra mí mal por bien, y odio por mi amor.
Vuelve, oh alma mía, a tu reposo; porque el SEÑOR te ha hecho bien.
GUIMEL Haz este bien a tu siervo que viva, y guarde tu palabra.
TET Bien has hecho con tu siervo, oh SEÑOR, conforme a tu palabra.
Responde por tu siervo para bien; no me hagan violencia los soberbios.
Jerusalén, la que es edificada como una ciudad que está bien unida entre sí.
A causa de la Casa del SEÑOR nuestro Dios, buscaré bien para ti.
Haz bien, oh SEÑOR, a los buenos, y a los que son rectos en sus corazones.
Cuando comieres el trabajo de tus manos, dichoso tú, y tendrás bien.
Bendígate el SEÑOR desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida.
No detengas el bien de sus dueños, cuando tuvieres poder para hacerlo.
unas veces de fuera, o bien por las plazas, acechando por todas las esquinas.
En el bien de los justos la ciudad se alegra; mas cuando los impíos perecen, hay fiestas.
A su alma hace bien el hombre misericordioso; mas el cruel atormenta su carne.
El que madruga al bien, hallará favor; mas al que busca el mal, éste le vendrá.
El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y la paga de las manos del hombre le será dada.
Engaño hay en el corazón de los que piensan mal; mas alegría en el de los que piensan bien.
Del fruto de su boca el hombre comerá bien; mas el alma de los prevaricadores morirá de hambre.
Mal perseguirá a los pecadores; mas a los justos les será bien retribuido.
De sus caminos será harto el desviado de corazón; y el hombre de bien será apartado de él.
¿No yerran los que piensan mal? Pero los que piensan bien alcanzarán misericordia y verdad.
El entendido en la palabra, hallará el bien; y bienaventurado el que confía en el SEÑOR.
El que da mal por bien, no se apartará el mal de su casa.
El perverso de corazón nunca hallará bien; y el que revuelve con su lengua, caerá en mal.
El corazón alegre hará bien como una medicina; mas el espíritu triste seca los huesos.
El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia del SEÑOR.
El que posee entendimiento, ama su alma; guarda la inteligencia, para hallar el bien.
El alma del impío desea mal; su prójimo no le parece bien.
Cuando te sentares a comer con algún señor, considera bien lo que estuviere delante de ti;
mas los que lo reprenden, serán agradables, y sobre ellos vendrá bendición de bien.
El que hace errar a los rectos por el mal camino, el caerá en su misma sima; mas los perfectos heredarán el bien.
Tres cosas hay de hermoso andar, y la cuarta pasea muy bien:
Guímel Ella le dará bien y no mal, todos los días de su vida.
Res Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú las sobrepasas a todas.
Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que mi corazón anduviese en sabiduría, y retuviese la locura, hasta ver cuál fuese el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida.
No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma vea el bien de su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.
Yo he conocido que no hay mejor para ellos, que alegrarse, y hacer bien en su vida.
Y también he conocido que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de todo su trabajo.
Es el hombre solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni aun sus ojos se sacian de sus riquezas, ni piensa : ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo.
Cuando los bienes se aumentan, también se aumentan los que los comen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?
He aquí pues el bien que yo he visto: Que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque esta es su parte.
Si el hombre engendrare cien hijos , y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él.
Porque si aquél viviere mil años dos veces y no gozó del bien, ciertamente ambos van al mismo lugar.
Más vale gozar del bien presente que el deseo errante. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu.
Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales el hace que sean como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?
En el día del bien goza del bien; y en el día del mal abre los ojos y aprende . Dios también hizo esto (el día de mal ) delante de lo otro, para que el hombre no halle nada después de él.
Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.
Aunque el que peca haga mal cien veces, y le sea prolongado el juicio , con todo yo también sé que les irá bien a los que a Dios temen, los que temieren ante su presencia;
y que al impío nunca le irá bien, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no temió delante de la presencia de Dios.
Por tanto alabé yo la alegría; que no tenga el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba, y se alegre; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le dio debajo del sol.
Mejor es la sabiduría que las armas de guerra; pero un pecador destruye mucho bien.
aprended a hacer el bien. Buscad juicio. Restituid al agraviado. Oíd en derecho al huérfano. Amparad a la viuda.
Si quisiereis, y oyereis, comeréis el bien de la tierra;
Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos.
Entonces dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis.
Digo, alegas tú, (empero palabras vanas) que tengo consejo y fortaleza para la guerra. Ahora bien, ¿en quién confías que te rebelas contra mí?
Dadnos nuevas de lo que ha de ser después, para que sepamos que vosotros sois dioses; o a lo menos haced bien, o mal, para que tengamos qué contar, y juntamente nos maravillemos.
¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud, del que dice a Sion: Reina tu Dios!
¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien; y se deleitará vuestra alma con grosura.
Y me dijo el SEÑOR: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.
Y os metí en tierra del Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien; mas entrasteis, y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad.
Porque mi pueblo es loco; no me conocieron los hijos ignorantes y los no entendidos; sabios para mal hacer, y para bien hacer no supieron.
Como caballos bien alimentados fueron a la mañana, cada cual relinchaba a la mujer de su prójimo.
Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas; y vuestros pecados impidieron de vosotros el bien.
Ahora, pues, por cuanto habéis vosotros hecho todas estas obras, dijo el SEÑOR, y bien que os hablé, madrugando para hablar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis;
mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mandare, para que os vaya bien.
Esperamos paz, y no hubo bien; día de cura, y he aquí turbación.
Como palma lo igualan, y no hablan; son llevados, porque no pueden andar. No tengáis temor de ellos; porque ni pueden hacer mal, ni para hacer bien tienen poder.
Porque aun tus hermanos y la casa de tu padre, aun ellos se levantaron contra ti, aun ellos dieron voces en pos de ti, oh congregación. No les creas, cuando bien te hablaren.
¿Por ventura mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas? Así tampoco, podréis vosotros hacer bien, estando enseñados a hacer mal.
Y me dijo el SEÑOR: No ruegues por este pueblo para bien.
¿Por ventura has desechado enteramente a Judá? ¿Por ventura ha aborrecido tu alma a Sion? ¿Por qué nos hiciste herir sin que nos quede cura? Esperamos paz, y no hubo bien; tiempo de cura, y he aquí turbación.