'Mensajeros' en la Biblia
Entonces enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat Jearim y le dijeron: ``Los Filisteos han devuelto el arca del SEÑOR; desciendan, {y} llévenla con ustedes."
Y los ancianos de Jabes le dijeron: ``Danos siete días para que enviemos mensajeros por todo el territorio de Israel. Y si no hay quien nos libre, nos entregaremos a ti."
Entonces los mensajeros fueron a Guibeá de Saúl y hablaron estas palabras a oídos del pueblo, y todo el pueblo alzó la voz y lloró.
Y sucedió que Saúl regresaba del campo detrás de los bueyes, y dijo: `` ¿Qué {pasa} con el pueblo que está llorando?" Entonces le contaron las palabras de los mensajeros de Jabes.
Tomando una yunta de bueyes, los cortó en pedazos y {los} mandó por todo el territorio de Israel por medio de mensajeros, diciendo: ``Así se hará a los bueyes del que no salga en pos de Saúl y en pos de Samuel." Entonces el terror del SEÑOR cayó sobre el pueblo, y salieron como un solo hombre.
Y dijeron a los mensajeros que habían venido: ``Así dirán a los hombres de Jabes de Galaad: `Mañana cuando caliente el sol serán librados.' Entonces los mensajeros fueron y {lo} anunciaron a los hombres de Jabes, y {éstos} se regocijaron.
Entonces Saúl envió mensajeros a Isaí y dijo: ``Envíame a tu hijo David, el que está con el rebaño."
Saúl envió mensajeros a la casa de David para vigilarlo a fin de matarlo por la mañana; pero Mical, mujer de David, le avisó: ``Si no pones a salvo tu vida esta noche, mañana te darán muerte."
Cuando Saúl envió mensajeros para llevarse a David, ella dijo: ``Está enfermo."
Pero Saúl envió a los mensajeros a ver a David, diciéndoles: ``Tráiganmelo en la cama, para que yo lo mate."
Cuando los mensajeros entraron, vieron que el ídolo doméstico {era lo que estaba} sobre la cama con la almohada de {pelo de} cabra en su cabecera.
Así que Saúl envió mensajeros para llevarse a David, pero cuando vieron al grupo de los profetas profetizando, y a Samuel de pie presidiéndolos, el Espíritu de Dios vino sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también profetizaron.
Cuando se lo dijeron a Saúl, envió otros mensajeros, y también ellos profetizaron. Y por tercera vez Saúl envió mensajeros, y ellos también profetizaron.
Pero uno de los criados avisó a Abigail, mujer de Nabal: ``David envió mensajeros desde el desierto a saludar a nuestro señor, pero él los ha tratado mal.
Abigail se levantó apresuradamente, montó en un asno, y con sus cinco doncellas que la atendían siguió a los mensajeros de David, y fue su mujer.
Le cortaron la cabeza y lo despojaron de sus armas, y enviaron {mensajeros} por {toda} la tierra de los Filisteos, para que llevaran las buenas nuevas a la casa de sus ídolos y al pueblo.