'Ni' en la Biblia
- 1.Gé 2:5-Levítico 18:3
- 2.Levítico 18:17-Deuteronomio 9:9
- 3.Deuteronomio 9:18-Jueces 11:34
- 4.Jueces 13:4-1 Reyes 17:1
- 5.1 Reyes 17:14-Job 3:9
- 6.Job 3:10-Salmos 105:15
- 7.Salmos 109:12-Isaías 14:21
- 8.Isaías 16:10-Jeremías 6:25
- 9.Jeremías 7:6-Jeremías 50:3
- 10.Jeremías 50:39-Ezequiel 48:14
- 11.Daniel 1:8-Mateo 6:28
- 12.Mateo 6:29-Juan 5:37
- 13.Juan 5:38-Filipenses 3:12
- 14.Colosenses 3:11-Apocalipsis 22:5
por cuanto no cerró las puertas del vientre donde yo estaba, ni escondió de mis ojos la miseria.
Nunca tuve prosperidad, nunca me aseguré, ni nunca me reposé; y me vino turbación.
Porque la iniquidad no sale del polvo, ni el castigo reverdece de la tierra.
Del azote de la lengua serás encubierto; ni temerás de la destrucción cuando viniere.
no tornará más a su casa, ni su lugar le conocerá más.
¿Hasta cuándo no me dejarás, ni me soltarás hasta que trague mi saliva?
He aquí, Dios no aborrece al perfecto, ni toma la mano de los malignos.
Así el hombre yace, y no se tornará a levantar; hasta que no haya cielo no despertarán, ni levantarán de su sueño.
He aquí que en sus santos no confía, y ni los cielos son limpios delante de sus ojos,
No enriquecerá, ni será firme su potencia, ni extenderá por la tierra su hermosura.
No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni quien le suceda en sus moradas.
El ojo que le habrá visto, nunca más le vera; ni su lugar le echará más de ver.
Restituirá el trabajo ajeno conforme a la hacienda que tomó; y no tragará, ni gozará.
por tanto, no sentirá él sosiego en su vientre, ni escapará con su codicia.
Sus casas seguras de temor, ni hay azote de Dios sobre ellos.
¿Por qué no fui yo cortado delante de las tinieblas, ni cubrió con oscuridad mi rostro?
Ellos son entre los rebeldes a la luz, nunca conocieron sus caminos, ni estuvieron en sus veredas.
He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente, ni las estrellas son limpias delante de sus ojos.
mis labios no hablarán iniquidad, ni mi lengua pronunciará engaño.
Senda que nunca la conoció ave, ni ojo de buitre la vio;
El hombre nunca supo su valor, ni se halla en la tierra de los vivientes.
El abismo dice: No está en mí; y el mar dijo: Ni conmigo.
No se dará por oro, ni su precio será a peso de plata.
No puede ser apreciada con oro de Ofir, ni con ónice precioso, ni con zafiro.
El oro no se le igualará, ni el diamante; ni se cambiará por vaso de oro fino.
De coral ni de perlas no se hará mención; la sabiduría es mejor que las piedras preciosas.
que ni aun entregué al pecado mi paladar, pidiendo maldición para su alma;
No siempre los grandes son los sabios, ni los viejos entienden el derecho.
Ahora bien, él no dirigió a mí sus palabras, ni yo le responderé con vuestras razones.
No haré ahora acepción de personas, ni usaré con títulos lisonjeros con el hombre.
Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes, ni el rico es de él más respetado que el pobre; porque todos son obras de sus manos.
No hay tinieblas, ni sombra de muerte donde se encubran los que obran iniquidad.
Ciertamente Dios no oirá la vanidad, ni la mirará el Omnipotente.
¿Por ventura estimará él tus riquezas, ni del oro, ni de todas las fuerzas de la potencia?
He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos; ni se puede rastrear el número de sus años.
¿Por ventura querrá el unicornio servirte a ti, ni quedar a tu pesebre?
hace burla del espanto, y no teme, ni vuelve el rostro delante de la espada.
Yo no ocultaré sus mentiras, ni lo de su fuerza ni la belleza de su orden.
Cuando alguno lo alcanzare, ni espada, ni lanza, ni dardo, ni coselete durará contra él.
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni se sentó en silla de burladores;
Por tanto no se levantarán los malos en el juicio; ni los pecadores en la congregación de los justos.
SEÑOR, no me reprendas con tu furor, ni me castigues con tu ira.
Porque no para siempre será olvidado el humilde; ni la esperanza de los pobres perecerá para siempre.
Todos declinaron, juntamente, se han corrompido; no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
El que no revolvió con su lengua, ni hizo mal a su prójimo, ni levantó vergüenza contra su prójimo.
Quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente tomó soborno. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre.
Multiplicarán sus dolores los que se apresuraren tras otro dios; no ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres.
Porque no dejarás mi alma en el Seol; ni darás tu Misericordioso para que vea corrupción.
No hay idioma ni lenguaje donde no es oída su voz.
Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre en espíritu, ni de él escondió su rostro; y cuando clamó a él, le oyó.
El limpio de manos, y limpio de corazón; el que no tomó en vano mi Nombre, ni juró con engaño.
No me he sentado con los varones de falsedad; ni entré con los hipócritas.
No juntes con los pecadores mi alma, ni con los varones de sangre mi vida,
Resh guardando todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado.
No se alegren de mí mis enemigos sin por qué; ni los que me aborrecen sin causa guiñen el ojo.
Alef No te enojes con los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
Nun Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.
El SEÑOR no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren.
SEÑOR, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
No hay sanidad en mi carne a causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos a causa de mi pecado.
Porque dije: Que no se alegren de mí; ni cuando mi pie resbalare, se engrandezcan sobre mí.
Bienaventurado el varón que puso al SEÑOR por su confianza, y no miró a los soberbios, ni a los que declinan a la mentira.
Aumentado has tú, oh SEÑOR Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no te los podremos contar, anunciar, ni hablar; no pueden ser narrados.
Porque no heredaron la tierra por su espada, ni su brazo los libró; sino tu diestra, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
Porque no confiaré en mi arco, ni mi espada me salvará.
No se ha vuelto atrás nuestro corazón, ni tampoco se han apartado nuestros pasos de tus caminos.
ninguno de ellos podrá en manera alguna rescatar al hermano, ni dar a Dios propiciación por él.
porque en su muerte no llevará nada, ni descenderá tras él su gloria.
No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos.
Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían dañado; no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni el que me aborrecía se engrandeció contra mí, porque me hubiera escondido de él;
Dios oirá, y los quebrantará, y el que permanece desde la antigüedad (Selah); por cuanto no se mudan, ni temen a Dios.
Mas tú, oh Dios, los harás descender al pozo de la sepultura; los varones sanguinarios y engañadores no vivirán ni la mitad de sus días; pero yo confiaré en ti.
No confiéis en la violencia, ni en la rapiña no os envanezcáis; si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
Bendito Dios, que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.
No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me trague la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.
No pasan trabajos como otros seres humanos; ni son azotados con los hombres.
No vemos ya nuestras banderas propias; no hay más profeta; ni hay con nosotros quien sepa. ¿Hasta cuándo?
Porque ni de oriente, ni de occidente, ni del desierto solano viene el ensalzamiento.
Y no ser como sus padres, generación contumaz y rebelde; generación que no compuso su corazón, ni su espíritu fue fiel con Dios.
No guardaron el pacto de Dios, ni quisieron andar en su ley;
por cuanto no habían creído a Dios, ni habían confiado de su salud.
pues sus corazones no eran rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto.
no habrá en ti dios ajeno, ni te encorvarás a dios extraño.
Oh Dios, no guardes silencio; no calles, oh Dios, ni te estés quieto.
Oh Señor, ninguno hay como tú entre los dioses, ni hay otro que haga tus obras.
No lo sujetará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.
Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad.
No profanaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día;
ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que destruya al mediodía.
no se ordenará para ti mal, ni plaga tocará tu morada.
Porque no dejará el SEÑOR su pueblo, ni desamparará a su heredad;
No contenderá para siempre, ni para siempre guardará el enojo.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades; ni nos ha pagado conforme a nuestras iniquidades.
Les pusiste término, el cual no traspasarán; ni volverán a cubrir la tierra.
Diciendo: No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas.
Resutados de la Búsqueda continuados...
- 1.Gé 2:5-Levítico 18:3
- 2.Levítico 18:17-Deuteronomio 9:9
- 3.Deuteronomio 9:18-Jueces 11:34
- 4.Jueces 13:4-1 Reyes 17:1
- 5.1 Reyes 17:14-Job 3:9
- 6.Job 3:10-Salmos 105:15
- 7.Salmos 109:12-Isaías 14:21
- 8.Isaías 16:10-Jeremías 6:25
- 9.Jeremías 7:6-Jeremías 50:3
- 10.Jeremías 50:39-Ezequiel 48:14
- 11.Daniel 1:8-Mateo 6:28
- 12.Mateo 6:29-Juan 5:37
- 13.Juan 5:38-Filipenses 3:12
- 14.Colosenses 3:11-Apocalipsis 22:5