'Dejes' en la Biblia
no la dejes, y ella te guardará; ámala, y te conservará.
Ten el castigo, no lo dejes; guárdalo, porque eso es tu vida.
Guarda, hijo mío, el mandamiento de tu padre, y no dejes la ley de tu madre;
No codicies su hermosura en tu corazón, ni dejes que te cautive con sus párpados.
Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza, y no dejes que tu alma se detenga por causa de su llanto.
No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre; ni entres en casa de tu hermano el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejano.