Salmos 130:5

Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado.

Salmos 33:20

Nuestra alma espera en Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es Él.

Salmos 119:81

KAF. Desfallece mi alma por tu salvación, mas espero en tu palabra.

Isaías 8:17

Esperaré, pues, en Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y a Él buscaré.

Salmos 27:14

Espera en Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera en Jehová.

Salmos 40:1

«Al Músico principal: Salmo de David» Pacientemente esperé en Jehová, y Él se inclinó a mí, y oyó mi clamor.

Isaías 26:8

También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma.

Salmos 62:1

«Al Músico principal: A Jedutún: Salmo de David» En Dios solamente está acallada mi alma; de Él viene mi salvación.

Salmos 62:5

Alma mía, espera solamente en Dios; porque en Él está mi esperanza.

Génesis 49:18

Tu salvación esperé, oh Jehová.

Salmos 119:42

Y daré por respuesta al que me injuria, que en tu palabra he confiado.

Salmos 119:49

ZAYIN. Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar.

Salmos 119:74

Los que te temen me verán, y se alegrarán; porque en tu palabra he esperado.

Salmos 119:114

Mi escondedero y mi escudo eres tú; en tu palabra he esperado.

Isaías 30:18

Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, por eso Él será exaltado para tener misericordia de vosotros; porque Jehová es Dios de justicia; bienaventurados todos los que esperan en Él.

Lucas 2:25

Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.

Lucas 2:38

Y ésta, viniendo en la misma hora, también daba gracias al Señor, y hablaba de Él a todos los que esperaban la redención en Jerusalén.

Hebreos 6:18

para que por dos cosas inmutables, en las cuales, es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo, los que nos hemos refugiado asiéndonos de la esperanza puesta delante de nosotros.

Tesoro del Conocimiento Bíblico no añadido

Reina Valera Gómez (© 2010)