'Mes' en la Biblia
En el mes segundo, se reunió mucha gente en Jerusalén para celebrar la Fiesta de los Panes sin Levadura; una asamblea muy grande.
Entonces mataron {los corderos de} la Pascua el {día} catorce del mes segundo. Y los sacerdotes y los Levitas, avergonzados, se santificaron y trajeron holocaustos a la casa del SEÑOR.
En el mes tercero comenzaron a formar los montones y {los} terminaron en el mes séptimo.
Entonces Josías celebró la Pascua al SEÑOR en Jerusalén, y mataron los {animales de} la Pascua el {día} catorce del mes primero.
Cuando llegó el mes séptimo, y {ya estando} los Israelitas en las ciudades, el pueblo se reunió como un solo hombre en Jerusalén.
Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos al SEÑOR, pero los cimientos del templo del SEÑOR no se habían echado todavía.
Y en el segundo año de su llegada a la casa de Dios en Jerusalén, en el mes segundo, Zorobabel, hijo de Salatiel, y Jesúa, hijo de Josadac, y los demás de sus hermanos los sacerdotes y los Levitas, y todos los que habían venido de la cautividad a Jerusalén, comenzaron {la obra} y designaron a los Levitas de veinte años arriba para dirigir la obra de la casa del SEÑOR.
Y este templo fue terminado el tercer día del mes de Adar; era el año sexto del reinado del rey Darío.
Los desterrados celebraron la Pascua el {día} catorce del mes primero.
Esdras llegó a Jerusalén en el mes quinto; era el año séptimo del rey.
Porque el primer {día} del mes primero comenzó a subir de Babilonia; y el primer {día} del mes quinto llegó a Jerusalén, pues la mano bondadosa de su Dios {estaba} sobre él,
Partimos del río Ahava el {día} doce del mes primero para ir a Jerusalén; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano del enemigo y de las emboscadas en el camino.
Se reunieron, pues, todos los hombres de Judá y Benjamín en Jerusalén dentro de los tres días. Era el mes noveno, el {día} veinte del mes, y todo el pueblo se sentó en la plaza {delante} de la casa de Dios, temblando a causa de este asunto y de la intensa lluvia.
Pero los desterrados sí lo hicieron. Y el sacerdote Esdras designó a hombres jefes de {casas} paternas por cada una de sus casas paternas, todos ellos por nombre. Y se reunieron el primer día del mes décimo para investigar el asunto.
Terminaron {de investigar} a todos los hombres que se habían casado con mujeres extranjeras el primer día del mes primero.
Palabras de Nehemías, hijo de Hacalías: En el mes de Quisleu, en el año veinte {del rey Artajerjes de Persia,} estando yo en la fortaleza de Susa,
Aconteció que en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, {estando ya} el vino delante de él, tomé el vino y se lo di al rey. Yo nunca había estado triste en su presencia.
La muralla fue terminada el veinticinco {del mes de} Elul, en cincuenta y dos días.
Y los sacerdotes, los Levitas, los porteros, los cantores, {algunos} del pueblo, los sirvientes del templo y el resto de Israel habitaron en sus ciudades. Cuando llegó el mes séptimo, los Israelitas {ya estaban} en sus ciudades.
Entonces el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la asamblea de hombres y mujeres y de todos los que {podían} entender lo que oían. Era el primer día del mes séptimo.
Y encontraron escrito en la ley que el SEÑOR había mandado por medio de Moisés que los Israelitas habitaran en tabernáculos (tiendas) durante la fiesta del mes séptimo.
El día veinticuatro de ese mes se congregaron los Israelitas en ayuno, {vestidos} de cilicio y con polvo sobre sí.
Ester fue llevada al rey Asuero a su palacio real el mes décimo, que es el mes Tebet, en el año séptimo de su reinado.
En el mes primero, que es el mes de Nisán, el año doce del rey Asuero, se echó el Pur, es decir la suerte, delante de Amán para cada día y cada mes hasta el mes doce, que es el mes de Adar.
Entonces fueron llamados los escribas del rey el día trece del mes primero, y conforme a todo lo que Amán había ordenado, fue escrito a los sátrapas del rey, a los gobernadores que estaban sobre cada provincia y a los príncipes de cada pueblo, a cada provincia conforme a su escritura, a cada pueblo conforme a su lengua, escrito en el nombre del rey Asuero y sellado con el anillo del rey.
Se enviaron cartas por medio de los correos a todas las provincias del rey para destruir, matar y exterminar a todos los Judíos, jóvenes y ancianos, niños y mujeres, en un solo día, el {día} trece del mes doce, que es el mes de Adar, y sus posesiones dadas al saqueo.
Así que fueron llamados los escribas del rey en aquel momento en el mes tercero (es decir, el mes de Siván), en el {día} veintitrés; y conforme a todo lo que ordenó Mardoqueo se escribió a los Judíos, a los sátrapas, a los gobernadores y a los príncipes de las provincias que {se extendían} desde la India hasta Etiopía, 127 provincias, a cada provincia conforme a su escritura, y a cada pueblo conforme a su lengua, y a los Judíos conforme a su escritura y a su lengua.
en un mismo día en todas las provincias del rey Asuero, el {día} trece del mes doce (es decir, el mes de Adar).
En el mes doce (es decir, el mes de Adar), el día trece cuando estaban para ejecutarse el mandato y edicto del rey, el {mismo} día que los enemigos de los Judíos esperaban obtener dominio sobre ellos, sucedió lo contrario, porque fueron los Judíos los que obtuvieron dominio sobre los que los odiaban.
Los Judíos que {se hallaban} en Susa se reunieron también el día catorce del mes de Adar y mataron a 300 hombres en Susa, pero no echaron mano a sus bienes.
{Esto sucedió} el día trece del mes de Adar, y el {día} catorce descansaron, y lo proclamaron día de banquete y de regocijo.
Pero los Judíos que {se hallaban} en Susa se reunieron el trece y el catorce del mismo mes, y descansaron el {día} quince y lo proclamaron día de banquete y de regocijo.
Por eso los Judíos de las áreas rurales, que habitan en las ciudades abiertas (sin murallas), proclaman el día catorce del mes de Adar día festivo para regocijarse, hacer banquetes y enviarse porciones {de comida} unos a otros.
ordenándoles que celebraran anualmente el día catorce del mes de Adar, y el día quince del mismo mes.
Porque en esos días los Judíos se libraron de sus enemigos, y fue para ellos un mes que se convirtió de tristeza en alegría y de duelo en día festivo. Los harían días de banquete y de regocijo, para que se enviaran porciones {de comida} unos a otros e hicieran donativos a los pobres.
También vino {a él la palabra} en los días de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el fin del año once de Sedequías, hijo de Josías, rey de Judá, {o sea,} hasta el destierro de Jerusalén en el mes quinto.
Asna montés acostumbrada al desierto, Que en su ardor olfatea el viento. En la época de su celo ¿quién la puede refrenar? Todos los que la busquen, no se tienen que fatigar, En su mes la hallarán.
En el mismo año, al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá, en el año cuarto, en el mes quinto, el profeta Hananías, hijo de Azur, que era de Gabaón, me dijo en la casa del SEÑOR en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo:
Y murió el profeta Hananías aquel mismo año, en el mes séptimo.
Y en el año quinto de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, en el mes noveno, todo el pueblo en Jerusalén y todo el pueblo que vino de las ciudades de Judá a Jerusalén proclamaron ayuno delante del SEÑOR.
El rey estaba sentado en la casa de invierno (en el mes noveno), y había un brasero encendido delante de él.
Y aconteció que Jerusalén {al fin} fue tomada. En el año noveno de Sedequías, rey de Judá, en el décimo mes. Cuando vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, con todo su ejército contra Jerusalén, y la sitiaron.
En el año undécimo de Sedequías, en el mes cuarto, a los nueve {días} del mes, se abrió una brecha {en el muro} de la ciudad.
En el mes séptimo fue Ismael, hijo de Netanías, hijo de Elisama, de la familia real, y {uno} de los oficiales principales del rey, junto con diez hombres, adonde {estaba} Gedalías, hijo de Ahicam, en Mizpa. Y mientras comían juntos allí en Mizpa,
Y aconteció que en el año noveno de su reinado, en el mes décimo, a los diez {días} del mes, vino Nabucodonosor, rey de Babilonia, él y todo su ejército, contra Jerusalén y acamparon contra ella, y edificaron un muro de asedio alrededor de ella.
En el mes cuarto, a los nueve {días} del mes, cuando se agravó el hambre en la ciudad y no había alimento para el pueblo,
En el mes quinto, a los diez {días} del mes, siendo el año diecinueve del rey Nabucodonosor, rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán, capitán de la guardia, que estaba al servicio del rey de Babilonia.
Y en el año treinta y siete del destierro de Joaquín, rey de Judá, en el mes doce, a los veinticinco {días} del mes, Evil Merodac, rey de Babilonia, en el año {primero} de su reino, favoreció a Joaquín, rey de Judá, y lo sacó de la cárcel.
En el año treinta, al quinto {día} del mes cuarto, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrieron y contemplé visiones de Dios.
(En aquel {día} cinco del mes, en el año quinto del destierro del rey Joaquín,
Y sucedió en el año sexto, en el {día} cinco del mes sexto, que estando yo sentado en mi casa con los ancianos de Judá sentados ante mí, bajó allí sobre mí la mano del Señor DIOS.
En el año séptimo, el {día} diez del mes quinto, vinieron algunos de los ancianos de Israel a consultar al SEÑOR, y se sentaron delante de mí.
Y vino a mí la palabra del SEÑOR en el año noveno, el mes décimo, a los diez {días} del mes:
En el año undécimo, el día primero del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR:
En el año décimo, el {mes} décimo, a los doce {días} del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR:
En el año veintisiete, el {mes} primero, el {día} primero del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR:
En el año once, el {mes} primero, el {día} siete del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR:
En el año undécimo, el {mes} tercero, el {día} primero del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR:
En el año duodécimo, el {mes} duodécimo, el {día} primero del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR:
En el año duodécimo, el día quince del mes, vino a mí de nuevo la palabra del SEÑOR:
En el año duodécimo de nuestro destierro, a los cinco {días} del mes décimo, vino a mí un fugitivo de Jerusalén, diciendo: ``La ciudad ha sido tomada."
En el año veinticinco de nuestro destierro, al principio del año, a los diez {días} del mes, catorce años después de haber sido tomada la ciudad, en aquel mismo día vino sobre mí la mano del SEÑOR, y me llevó allá.
`Así dice el Señor DIOS: ``En el {mes} primero, el primer {día} del mes, tomarás de la vacada un novillo sin defecto y purificarás el santuario.
"Y así harás el {día} séptimo del mes para todo aquél que se desvíe o que sea ingenuo. Así harán expiación por el templo.
"En el {mes} primero, a los catorce días del mes, será para ustedes la Pascua, fiesta de siete días; en ella se comerá el pan sin levadura.
"En el {mes} séptimo, a los quince días del mes, en la fiesta, proveerá de igual manera por siete días para la ofrenda por el pecado, para el holocausto, para la ofrenda de cereal y para el aceite."
"Junto al río, en su orilla, a uno y otro lado, crecerán toda {clase de} árboles {que den fruto} para comer. Sus hojas no se marchitarán, ni faltará su fruto. Cada mes darán fruto porque sus aguas fluyen del santuario; su fruto será para comer y sus hojas para sanar."
Y el día veinticuatro del primer mes, estando yo junto a la orilla del gran río, es decir, el Tigris,
El año segundo del rey Darío, en el mes sexto, el día primero del mes, vino la palabra del SEÑOR por medio del profeta Hageo a Zorobabel, hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y al sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac:
el día veinticuatro del mes sexto, en el año segundo del rey Darío.
El {día} veintiuno del mes séptimo, vino la palabra del SEÑOR por medio del profeta Hageo:
El día veinticuatro del {mes} noveno, en el año segundo de Darío, vino la palabra del SEÑOR al profeta Hageo:
~`Pero consideren bien {esto} desde hoy en adelante, desde el día veinticuatro del {mes} noveno; desde el día en que se pusieron los cimientos del templo del SEÑOR, consideren bien:
La palabra del SEÑOR vino por segunda vez a Hageo, el {día} veinticuatro del mes, diciendo:
En el octavo mes del segundo año de Darío, vino la palabra del SEÑOR al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, diciendo:
El día veinticuatro del mes undécimo, que es el mes de Sebat, en el segundo año de Darío, vino la palabra del SEÑOR al profeta Zacarías, hijo de Berequías, hijo de Iddo, de esta manera:
En el año cuarto del rey Darío vino la palabra del SEÑOR a Zacarías, el cuarto {día} del mes noveno, Quisleu.
y preguntar a los sacerdotes que eran de la casa del SEÑOR de los ejércitos, y a los profetas: `` ¿Debemos llorar en el mes quinto y abstenernos como lo hemos hecho durante tantos años?"
``Habla a todo el pueblo de la tierra y a los sacerdotes, y diles: `Cuando ustedes ayunaban y se lamentaban en el quinto y el séptimo {mes} durante estos setenta años, ¿ayunaban en verdad por Mí?
``Así dice el SEÑOR de los ejércitos: `El ayuno del cuarto {mes}, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo {mes} se convertirán para la casa de Judá en gozo, alegría y fiestas alegres. Así que amen la verdad y la paz.'
Destruí a los tres pastores en un mes, pues mi alma se impacientó con ellos y su alma también se cansó de mí.
Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
"Tu parienta Elisabet en su vejez también ha concebido un hijo; y éste es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril.
Y fueron desatados los cuatro ángeles que habían sido preparados para la hora, el día, el mes, y el año, para matar a la tercera parte de la humanidad.
en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce {clases de} fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol {eran} para sanidad de las naciones.