'Les' en la Biblia
Clamaron, y no hubo quien los salvase; aun a Jehová, pero Él no les respondió.
Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar, y les daré el pago.
Les tomó allí temblor; dolor, como a mujer que da a luz.
Que la mesa delante de ellos se convierta en lazo, y lo que era para su bien les sea tropiezo.
Sus ojos se les saltan de gordura; logran con creces los antojos del corazón.
antes se olvidaron de sus obras, y de sus maravillas que les había mostrado.
Hendió las peñas en el desierto; y les dio a beber como de grandes abismos;
e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los cielos.
Pan de nobles comió el hombre; les envió comida hasta saciarles.
Y comieron, y se saciaron mucho; les cumplió, pues, su deseo.
Y echó a las naciones de delante de ellos, y con cuerdas les repartió sus tierras por heredad; e hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.
e hirió a sus enemigos en las partes posteriores; les dio afrenta perpetua.
Les diste a comer pan de lágrimas, y les diste a beber lágrimas en gran abundancia.
Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, y Samuel entre los que invocaron su nombre; invocaban a Jehová, y Él les respondía.
En columna de nube hablaba con ellos; guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado.
Jehová Dios nuestro, tú les respondías: Tú les fuiste un Dios perdonador, aunque cobraste venganza de sus malas obras.
subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
Les pusiste término, el cual no traspasarán; ni volverán a cubrir la tierra.
Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo.
Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien.
Escondes tu rostro, se turban; les quitas el hálito, dejan de ser, y vuelven al polvo.
Les dio granizo en vez de lluvia, y llamas de fuego en su tierra.
Y les dio las tierras de las naciones; y las labores de los pueblos heredaron;
y reprendió al Mar Rojo, y lo secó; y les llevó por el abismo, como por un desierto;
Y Él les dio lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas.
No destruyeron a los pueblos que Jehová les dijo;
Y sirvieron a sus ídolos; los cuales les fueron por lazo.
Por lo que quebrantó con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quien les ayudase;
Él derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errantes, vagabundos y sin camino:
Si tus hijos guardaren mi pacto, y mi testimonio que yo les enseñaré, sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.
Los ojos de todos esperan en ti, y tú les das su comida a su tiempo.
Y los estableció eternamente y para siempre; les puso ley que no será quebrantada.