'Palabras' en la Biblia
Al Vencedor: sobre Nehilot: Salmo de David. Escucha, oh SEÑOR, mis palabras. Considera la meditación mía.
Sigaión de David, que cantó al SEÑOR sobre las palabras de Cus, hijo de Benjamín. SEÑOR Dios mío, en ti he confiado; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;
Las palabras del SEÑOR son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, colada siete veces.
Al Vencedor: Salmo del siervo del SEÑOR, de David, el cual habló al SEÑOR las palabras de este cántico el día que le libró el SEÑOR de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: Te amaré, oh SEÑOR, fortaleza mía.
En toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
Al Vencedor, sobre Ajelet-sahar el lucero de la mañana . Salmo de David. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
Porque no hablan paz; y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; no quiso entender para bien hacer.
¡Aborreciendo tú el castigo, y echando detrás de ti mis palabras!
Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.
Ablandan más que manteca su boca, pero guerra hay en su corazón; enternecen sus palabras más que el aceite, mas ellos son cuchillos.
Palabras de iniquidades me sobrepujaron; mas nuestras rebeliones tú las limpiarás.
Masquil de Asaf. Escucha, pueblo mío, mi ley; inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
Puso en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Cam.
Entonces creyeron a sus palabras, y cantaron su alabanza.
por cuanto fueron rebeldes a las palabras del SEÑOR, y aborrecieron el consejo del Altísimo.
y con palabras de odio me rodearon; y pelearon contra mí sin causa.
En tus estatutos me recrearé, no me olvidaré de tus palabras.
CHET Mi porción, oh SEÑOR, dije, será guardar tus palabras.
La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.
Mi celo me ha consumido; porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
Veía a los prevaricadores, y me carcomía; porque no guardaban tus palabras.
SIN Príncipes me han perseguido sin causa; mas mi corazón tuvo miedo de tus palabras.
cuando nos pedían allí, los que nos cautivaron, las palabras de la canción, (colgadas nuestras arpas de alegría) diciendo : Cantadnos de las canciones de Sion.
Serán derribados de lugares fuertes sus jueces, y oirán mis palabras, que son suaves.
El que denuncia sus palabras a Jacob, sus estatutos y sus juicios a Israel.