'Días' en la Biblia
Mis días se pasaron, y mis pensamientos fueron arrancados, los designios de mi corazón.
Gastan sus días en bien, y en un momento descienden al Seol.
Puesto que no son ocultos los tiempos al Todopoderoso, ¿por qué los que le conocen no ven sus días?
Mi justicia tengo asida, y no la cederé; no me reprochará mi corazón en todos mis días.
¡Quién me volviera como en los meses pasados, como en los días cuando Dios me guardaba,
como fue en los días de mi juventud, cuando Dios era familiar en mi tienda;
Y decía yo: En mi nido moriré, y como arena multiplicaré días.
Mas ahora los más mozos de días que yo, se ríen de mí; cuyos padres yo desdeñara ponerlos con los perros de mi ganado.
Y ahora mi alma está derramada en mí; días de aflicción se apoderan de mí.
Mis entrañas hierven, y no reposan; días de aflicción me han sobrecogido.
Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque todos eran más viejos de días que él.
Y respondió Eliú hijo de Baraquel, buzita, y dijo: Yo soy menor de días y vosotros viejos; por tanto he tenido miedo, y he temido de declararos mi opinión.
Yo decía: Los días hablarán, y la muchedumbre de años declarará sabiduría.
se enternecerá su carne más que de niño, y volverá a los días de su juventud.
Si oyeren, y le sirvieren, acabarán sus días en bien, y sus años en deleites.
¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar,
¿Si sabías tú cuando habías de nacer, y si el número de tus días había de ser grande?
El SEÑOR bendijo los últimos {días} de Job más que los primeros; y tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas.
Murió pues Job viejo, y lleno de días.
Dios es el que juzga al justo; y Dios está airado contra los impíos todos los días.
Vida te demandó, y le diste largura de días por siglos y siglos.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la Casa del SEÑOR reposaré para siempre.
Una cosa he demandado al SEÑOR, ésta buscaré; que esté yo en la Casa del SEÑOR todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para inquirir en su templo.
Lámed ¿Quién es el hombre que desea vida, que ama muchos días para ver el bien?
Yod Conoce el SEÑOR los días de los perfectos; y su heredad será para siempre.
No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán saciados.
Hazme saber, SEÑOR, mi fin, y cuánta sea la medida de mis días; sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.
He aquí como a palmos diste a mis días, y mi edad es como nada delante de ti; ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche, mientras me decían todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
Al Músico principal: de los hijos de Coré: Masquil. OH Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos.
¿Por qué he de temer en los días de adversidad, cuando la iniquidad de mis calcañares me cercará?
Mas tú, oh Dios, los harás descender al pozo de la sepultura; los varones sanguinarios y engañadores no vivirán ni la mitad de sus días; pero yo confiaré en ti.
Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.
Días sobre días añadirás al Rey; sus años serán de generación a generación.
Florecerá en sus días justicia, y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.
Consideraba los días desde el principio, los años de los siglos.
Consumió por tanto sus días en vanidad, y sus años en tribulación.
Y pondré su simiente para siempre, y su trono como los días de los cielos.
Has acortado los días de su juventud; le has cubierto de afrenta. (Selah.)
Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira; acabamos nuestros años según la palabra.
Los días de nuestra edad son setenta años; y de los más valientes, ochenta años, y su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.
Para contar nuestros días haznos saber así, y traeremos al corazón sabiduría.
Sácianos de mañana de tu misericordia; y cantaremos, y nos alegraremos todos nuestros días.
Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y los años en que vimos el mal.
Tus testimonios son muy firmes; tu Casa, oh SEÑOR, tiene hermosa santidad para largos días.
para hacerle descansar en los días de aflicción, entre tanto que se cava el hoyo para el impío.
Porque mis días se han consumido como humo; y mis huesos son quemados como en hogar.
Mis días son como la sombra que se va; y me he secado como la hierba.
El afligió mi fuerza en el camino; acortó mis días.
Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días; por generación de generaciones son tus años.
El varón, como la hierba son sus días, florece como la flor del campo,
Sean sus días pocos; tome otro su oficio.
Porque ha inclinado a mí su oído, le invocaré en todos mis días.
¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
Bendígate el SEÑOR desde Sion, y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida.
Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que {me} fueron dados, cuando {no existía} ni uno solo de ellos.
Me acordé de los días antiguos; meditaba en todas tus obras, meditaba en las obras de tus manos.
El hombre es semejante a la vanidad; sus días son como la sombra que pasa.
Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.
porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.
Largura de días trae en su mano derecha; en su izquierda riquezas y honra.
con él estaba yo ordenándolo todo; y fui su delicia todos los días, teniendo solaz delante de él en todo tiempo.
Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán.
El temor del SEÑOR aumentará los días; mas los años de los impíos serán acortados.
Todos los días del pobre son trabajosos; mas el de buen corazón tiene un convite continuo.
Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días.
El príncipe falto de inteligencia multiplicará los agravios; mas el que aborrece la avaricia, prolongará sus días.
Guímel Ella le dará bien y no mal, todos los días de su vida.
Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que mi corazón anduviera en sabiduría, y retuviera la locura, hasta ver cuál fuera el bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida.
Porque ni del sabio ni del loco habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el loco.
Porque todos sus días no son sino dolores, y sus ocupaciones molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.
Además de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho enojo y dolor e ira.
He aquí pues el bien que yo he visto: Que lo bueno es comer y beber, y gozar uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le ha dado; porque ésta es su parte.
Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón.
Si el hombre engendrare cien hijos, y viviere muchos años, y los días de su edad fueren numerosos; si su alma no se sació del bien, y también careció de sepultura, yo digo que el abortivo es mejor que él.
Porque ¿quién sabe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de la vida de su vanidad, los cuales el hace que sean como sombra? Porque ¿quién enseñará al hombre qué será después de él debajo del sol?
No digas: ¿Por qué fueron los días pasados mejores que éstos? Pues no es sabio que preguntes sobre esto.
Todo lo he visto en los días de mi vanidad. Justo hay que perece por su justicia, y hay impío que por su maldad alarga sus días.
Bien que el pecador haga mal cien veces, y sus días le sean prolongados, con todo yo también sé que los que a Dios temen tendrán bien, los que temen ante su presencia;
y que al impío nunca le irá bien, ni le serán prolongados los días, que son como sombra; por cuanto no temió delante de la presencia de Dios.
Por tanto alabé yo la alegría; que no tenga el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba, y se alegre; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le dio debajo del sol.
Goza de la vida con la esposa que amas, todos los días que has de vivir en este lago de vanidad, que te son dados; todos los días de tu vanidad debajo del sol; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo en que trabajas debajo del sol.
Echa tu pan sobre las aguas; que después de muchos días lo hallarás.
mas si el hombre viviere muchos años, y en todos ellos hubiere gozado de alegría; si después trajere a la memoria los días de las tinieblas, que serán muchos, todo lo que le habrá pasado, dirá haber sido vanidad.
Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu juventud; y anda en los caminos de tu corazón, y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te traerá Dios a juicio.
Y acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los malos días, y lleguen los años, de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.
Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio sobre Judá y Jerusalén, en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.
Y acontecerá en los postreros días, que el monte de la casa del SEÑOR será establecido como cabeza de los montes; se alzará sobre los collados, y confluirán a él todas las naciones.
Aconteció en los días de Acaz hijo de Jotam, hijo de Uzías, rey de Judá, que Rezín rey de Siria, y Peca hijo de Remalías, rey de Israel, subieron a Jerusalén para combatirla; mas no la pudieron tomar.
El SEÑOR hará venir sobre ti, y sobre tu pueblo, y sobre la casa de tu padre, días cuales nunca vinieron desde el día que Efraín se apartó de Judá, es a saber, al rey de Asiria.
Y en sus palacios gritarán gatos cervales; y dragones en sus casas de deleite; y abocado está a venir su tiempo, y sus días no se alargarán.
¿No era ésta vuestra ciudad alegre, su antigüedad de muchos días? Sus pies la llevarán a peregrinar lejos.
Y acontecerá en aquel día, que Tiro será puesta en olvido por setenta años, como días de un rey. Después de los setenta años, cantará Tiro canción como de ramera.
Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra; y en prisión quedarán encerrados, y serán visitados después de muchos días.
Días vendrán cuando Jacob echará raíces, florecerá y echará renuevos Israel, y la faz del mundo se llenará de fruto.
Y la luz de la luna será como la luz del Sol; y la luz del Sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que soldará el SEÑOR la quebradura de su pueblo, y curará la llaga de su herida.
Días y años tendréis espanto, oh confiadas; porque la vendimia faltará, y la cosecha no acudirá.
¿No has oído decir, que de hace mucho tiempo yo la hice; que de días antiguos yo la formé? Ahora la he hecho venir, y será para destrucción de ciudades fuertes en montones de asolamiento.
En aquellos días cayó Ezequías enfermo para morir; y vino a él Isaías Profeta, hijo de Amoz, y le dijo: El SEÑOR dice así: Ordena tu casa, porque tú morirás, y no vivirás.
Ve, y di a Ezequías: El SEÑOR Dios de David tu padre dice así: Tu oración he oído, y tus lágrimas he visto; he aquí que yo añado a tus días quince años.
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