'Quién' en la Biblia
de oro para las {cosas de} oro, y de plata para las {cosas de} plata, es decir, para toda la obra hecha por los artesanos. ¿Quién, pues, está dispuesto a dar su ofrenda hoy al SEÑOR?
Pero ¿quién soy yo y quién es mi pueblo para que podamos ofrecer tan generosamente todo esto? Porque de ti {proceden} todas las cosas, y de lo {recibido} de tu mano te damos.
Dame ahora sabiduría y conocimiento, para que pueda salir y entrar delante de este pueblo; porque, ¿quién podrá juzgar a este pueblo tuyo tan grande?
Pero ¿quién será capaz de edificarle una casa, cuando los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerle? ¿Quién soy yo para que le edifique una casa, aunque sólo sea para quemar {incienso} delante de El?
Ahora pues, oh SEÑOR, Dios de Israel, cumple con tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: ``No te faltará quién se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden sus caminos para andar en mi ley como tú has andado delante de mí."
Y el rey de Israel dijo a Josafat: Todavía queda un hombre por medio de quien podemos consultar al SEÑOR, pero lo aborrezco, porque nunca profetiza lo bueno en cuanto a mí, sino siempre lo malo. Es Micaías, hijo de Imla. Pero Josafat dijo: No hable el rey así.
Y el SEÑOR dijo: `` ¿Quién inducirá a Acab, rey de Israel, para que suba y caiga en Ramot de Galaad?" Y uno decía de una manera, y otro de otra.
y dijo: Oh SEÑOR, Dios de nuestros padres, ¿no eres tú Dios en los cielos? ¿Y no gobiernas tú sobre todos los reinos de las naciones? En tu mano hay poder y fortaleza y no hay quien pueda resistirte.
La destrucción de Ocozías vino de Dios, por ir a {visitar} a Joram. Pues cuando llegó, salió con Joram contra Jehú, hijo de Nimsi, a quien el SEÑOR había ungido para exterminar la casa de Acab.
Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, quien tenía entendimiento por medio de la visión de Dios; y mientras buscó al SEÑOR, Dios le prosperó.
`` ¿Quién de entre todos los dioses de aquellas naciones que mis padres destruyeron completamente pudo librar a su pueblo de mi mano, para que vuestro Dios pueda libraros de mi mano?
Así dice Ciro, rey de Persia: ``El SEÑOR, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha designado para que yo le edifique una casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien de entre vosotros sea de su pueblo, el SEÑOR su Dios sea con él, y suba."
En aquel tiempo Tatnai, gobernador de {la provincia} al otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros vinieron a ellos y les hablaron así: ¿Quién os dio orden de reedificar este templo y de terminar este edificio?
Entonces preguntamos a aquellos ancianos, {y} les dijimos así: `` ¿Quién os dio orden de reedificar este templo y de terminar este edificio?"
Pero como nuestros padres provocaron a ira al Dios del cielo, El los entregó en mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia, el caldeo, {quien} destruyó este templo, y deportó al pueblo a Babilonia.
También los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que {estaba} en Jerusalén y llevado al templo de Babilonia, los sacó el rey Ciro del templo de Babilonia, y fueron entregados a Sesbasar, a quien había puesto por gobernador.
¿hemos de quebrantar de nuevo tus mandamientos emparentándo{nos} con los pueblos que cometen estas abominaciones? ¿No te enojarías con nosotros hasta destruir{nos}, sin que quedara remanente ni quien escapara?
que había sido deportado de Jerusalén con los cautivos que habían sido deportados con Jeconías, rey de Judá, a quien había deportado Nabucodonosor, rey de Babilonia.
Porque si permaneces callada en este tiempo, alivio y liberación vendrán de otro lugar para los judíos, pero tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para una ocasión como ésta tú habrás llegado a ser reina?
Entonces el rey preguntó: ¿Quién está en el atrio? Y Amán acababa de entrar al atrio exterior del palacio del rey, para pedir al rey que hiciera ahorcar a Mardoqueo en la horca que él le había preparado.
Cuando Amán entró, el rey le preguntó: ¿Qué se debe hacer para el hombre a quien el rey quiere honrar? Y Amán se dijo: ¿A quién desearía el rey honrar más que a mí?
Y Amán respondió al rey: Para el hombre a quien el rey quiere honrar,
y el manto y el caballo sean entregados en mano de uno de los príncipes más nobles del rey, y vistan al hombre a quien el rey quiere honrar, le lleven a caballo por la plaza de la ciudad y pregonen delante de él: ``Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar."
Y Amán tomó el manto y el caballo, vistió a Mardoqueo y lo llevó {a caballo} por la plaza de la ciudad, y pregonó delante de él: Así se hace al hombre a quien el rey quiere honrar.
Y Amán contó a su mujer Zeres y a todos sus amigos todo lo que le había acontecido. Entonces sus sabios y su mujer Zeres le dijeron: Si Mardoqueo, delante de quien has comenzado a caer, es de descendencia judía, no podrás con él, sino que ciertamente caerás delante de él.
Entonces el rey Asuero preguntó a la reina Ester: ¿Quién es, y dónde está el que pretende hacer tal cosa?
Entonces Harbona, uno de los eunucos que {estaban} delante del rey, dijo: He aquí precisamente, la horca de cincuenta codos de alto está en la casa de Amán, la cual había preparado Amán para Mardoqueo, quien había hablado bien en favor del rey. Y el rey dijo: Ahorcadlo en ella.
¿{Por qué dar luz} al hombre cuyo camino está escondido, y a quien Dios ha cercado?
Si alguien osara hablarte, ¿te pondrías impaciente? Pero ¿quién puede abstenerse de hablar?
Recuerda ahora, ¿quién siendo inocente ha perecido {jamás?} ¿O dónde han sido destruidos los rectos?
Llama ahora, ¿habrá quién te responda? ¿Y a cuál de los santos te volverás?
Sus hijos no tienen seguridad alguna, aun en la puerta son oprimidos, y no hay quien los libre.
He aquí, cuán bienaventurado es el hombre a quien Dios reprende; no desprecies, pues, la disciplina del Todopoderoso.
¿Quién me diera que mi petición se cumpliera, que Dios me concediera mi anhelo,
Sabio de corazón y robusto de fuerzas, ¿quién le ha desafiado sin sufrir daño?
Si El arrebatara algo, ¿quién le estorbaría? Quién podrá decirle: `` ¿Qué haces?"
Si {es cuestión} de poder, he aquí, {El es} poderoso; y si {es cuestión} de justicia, ¿quién le citará?
La tierra es entregada en manos de los impíos; El cubre el rostro de sus jueces; si no {es El,} ¿quién será?
Mas, ¡quién diera que Dios hablara, abriera sus labios contra ti
Si El pasa, o encierra, o convoca una asamblea, ¿quién podrá estorbarle?
{Pero} yo también tengo inteligencia como vosotros, no soy inferior a vosotros. ¿Y quién no sabe esto?
¿Quién entre todos ellos no sabe que la mano del SEÑOR ha hecho esto,
¿Quién diera que guardarais completo silencio y se convirtiera esto en vuestra sabiduría!
¿Quién contenderá conmigo?, porque entonces me callaría y moriría.
¿Quién hará {algo} limpio de lo inmundo? ¿Nadie!
Coloca, pues, contigo una fianza para mí; ¿quién hay que sea mi fiador?
Porque El me ha hecho proverbio del pueblo, y soy uno a quien los hombres escupen.
¿dónde está, pues, mi esperanza?, y mi esperanza ¿quién la verá?
al cual yo mismo contemplaré, y a quien mis ojos verán y no {los de} otro. ¿Desfallece mi corazón dentro de mí!
`` ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos, y qué ganaríamos con rogarle?"
¿Quién le declarará en su cara sus acciones, y quién le pagará por lo que ha hecho?
¿Quién me diera saber dónde encontrarle, para poder llegar hasta su trono!
Pero El es único, ¿y quién le hará cambiar? {Lo que} desea su alma, eso hace.
Y si no, ¿quién podrá desmentirme, y reducir a nada mi discurso?
¿Tienen número sus ejércitos? ¿Y sobre quién no se levanta su luz?
¿A quién has proferido palabras, y de quién es el espíritu que habló en ti?
He aquí, estos son los bordes de sus caminos; ¿y cuán leve es la palabra que de El oímos! Pero su potente trueno, ¿quién lo puede comprender?
¿Quién me diera volver a ser como en meses pasados, como en los días en que Dios velaba sobre mí;
porque yo libraba al pobre que clamaba, y al huérfano que no tenía quien le ayudara.
¿Acaso no han dicho los hombres de mi tienda: `` ¿Quién puede hallar a alguno que no se haya saciado con su carne?"
¿Quién me diera que alguien me oyera! He aquí mi firma. ¿Que me responda el Todopoderoso! Y la acusación que ha escrito mi adversario,
¿Quién le dio autoridad sobre la tierra? ¿Y quién ha puesto {a su cargo} el mundo entero?
Cuando está quieto, ¿quién puede condenar{le?;} y cuando esconde su rostro, ¿quién puede contemplarle?; esto es, tanto nación como hombre,
He aquí, Dios es exaltado en su poder, ¿quién es maestro como El?
¿Quién le ha señalado su camino, y quién {le} ha dicho: ``Has hecho mal"?
¿Quién es éste que oscurece el consejo con palabras sin conocimiento?
¿Quién puso sus medidas?, ya que sabes, ¿o quién extendió sobre ella cordel?
¿Sobre qué se asientan sus basas, o quién puso su piedra angular
¿O {quién} encerró con puertas el mar, cuando, irrumpiendo, se salió de {su} seno;
¿Quién ha abierto un canal para el turbión, o un camino para el rayo,
¿Tiene padre la lluvia? ¿Quién ha engendrado las gotas de rocío?
¿Del vientre de quién ha salido el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la ha dado a luz?
¿Quién ha puesto sabiduría en lo más íntimo {del ser}, o ha dado a la mente inteligencia?
¿Quién puede contar las nubes con sabiduría, o inclinar los odres de los cielos,
¿Quién prepara para el cuervo su alimento, cuando sus crías claman a Dios, y vagan sin comida?
¿Quién dejó en libertad al asno montés? ¿Y quién soltó las ataduras del asno veloz,
Nadie hay tan audaz que lo despierte; ¿quién, pues, podrá estar delante de mí?
¿Quién me ha dado {algo} para que yo {se lo} restituya? {Cuanto existe} debajo de todo el cielo es mío.
¿Quién lo desnudará de su armadura exterior? ¿Quién penetrará su doble malla?
¿Quién abrirá las puertas de sus fauces? Alrededor de sus dientes hay terror.
`` ¿Quién es éste que oculta el consejo sin entendimiento?" Por tanto, he declarado lo que no comprendía, cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no sabía.
Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? ¿Alza, oh SEÑOR, sobre nosotros la luz de tu rostro!
Está atento a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque {es} a ti {a quien} oro.
Porque no hay en la muerte memoria de ti; en el Seol, ¿quién te dará gracias?
no sea que {alguno} desgarre mi alma cual león, y me despedace sin que haya quien {me} libre.
Dice en su corazón: No hay quien me mueva; por todas las generaciones no sufriré adversidad.
{a los} que han dicho: Con nuestra lengua prevaleceremos, nuestros labios nos defienden; ¿quién es señor sobre nosotros?
Para el director del coro. {Salmo} de David.El necio ha dicho en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, han cometido hechos abominables; no hay quien haga el bien.
Todos se han desviado, a una se han corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.
Salmo de David.SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu santo monte?
El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio; mi escudo y el cuerno de mi salvación, mi altura inexpugnable.
Pues, ¿quién es Dios, fuera del SEÑOR? ¿Y quién es roca, sino sólo nuestro Dios,
Clamaron, mas no hubo quién {los} salvara; {aun} al SEÑOR {clamaron,} mas no les respondió.
¿Quién puede discernir {sus propios} errores? Absuélveme de los {que me son} ocultos.
No estés lejos de mí, porque la angustia está cerca, pues no hay quien ayude.
¿Quién subirá al monte del SEÑOR? ¿Y quién podrá estar en su lugar santo?
¿Quién es este Rey de la gloria? El SEÑOR, fuerte y poderoso; el SEÑOR, poderoso en batalla.
¿Quién es este Rey de la gloria? El SEÑOR de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. (Selah)
¿Quién es el hombre que teme al SEÑOR? El le instruirá en el camino que debe escoger.
{Salmo} de David.El SEÑOR es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El SEÑOR es la fortaleza de mi vida; ¿de quién tendré temor?