'Judá' en la Biblia
a quien vino la palabra del SEÑOR en los días de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, en el año trece de su reinado.
También vino {a él la palabra} en los días de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, hasta el fin del año once de Sedequías, hijo de Josías, rey de Judá, {o sea,} hasta el destierro de Jerusalén en el mes quinto.
Porque Yo voy a llamar A todas las familias de los reinos del norte," Declara el SEÑOR. ``Vendrán, y cada uno pondrá su trono A la entrada de las Puertas de Jerusalén, Frente a todos sus muros alrededor Y frente a todas las ciudades de Judá.
Yo te he puesto hoy Como ciudad fortificada, Como columna de hierro y como muro de bronce Contra toda esta tierra: Contra los reyes de Judá, sus príncipes, Sus sacerdotes y el pueblo de la tierra.
Pero ¿dónde están tus dioses, Los que hiciste para ti? Que se levanten, a ver si pueden salvarte En el tiempo de tu calamidad; Porque según el número de tus ciudades Son tus dioses, oh Judá.
"Y {me} dije: `Después que ella haya hecho todas estas cosas, volverá a Mí'; pero no regresó, y lo vio su rebelde hermana Judá.
"Y vio que a causa de todos los adulterios de la infiel Israel, Yo la había despedido, dándole carta de divorcio. Con todo, su rebelde hermana Judá no tuvo temor, sino que ella también fue y se hizo ramera.
"A pesar de todo esto, su rebelde hermana Judá tampoco se volvió a Mí de todo corazón, sino con engaño," declara el SEÑOR.
Y el SEÑOR me dijo: ``Más justa ha probado ser la infiel Israel que la rebelde Judá.
"En aquellos días andará la casa de Judá con la casa de Israel, y vendrán juntas de la tierra del norte a la tierra que di en heredad a sus padres.
Porque así dice el SEÑOR a los hombres de Judá y de Jerusalén: ``Rompan la tierra no labrada, Y no siembren entre espinos.
Circuncídense para el SEÑOR, Y quiten los prepucios de sus corazones, Hombres de Judá y habitantes de Jerusalén, No sea que Mi furor salga como fuego Y arda y no haya quien {lo} apague, A causa de la maldad de sus obras."
Declaren en Judá y proclamen en Jerusalén, y digan: ``Toquen la trompeta en la tierra; Clamen en alta voz, y digan: `Reúnanse y entremos En las ciudades fortificadas.'
``Avísen{lo} a las naciones: ¡Aquí están! Proclamen sobre Jerusalén: `Sitiadores vienen de tierra lejana Y alzan sus voces contra las ciudades de Judá.
Porque la casa de Israel y la casa de Judá Han obrado pérfidamente conmigo," declara el SEÑOR.
``Anuncien esto en la casa de Jacob Y proclámenlo en Judá, diciendo:
``Párate a la puerta de la casa del SEÑOR y proclama allí esta palabra, y di: `Oigan la palabra del SEÑOR, todos los de Judá, los que entran por estas puertas para adorar al SEÑOR.'"
" ¿No ves lo que ellos hacen en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén?
"Porque los hijos de Judá han hecho lo que es malo ante Mis ojos," declara el SEÑOR, ``han puesto sus abominaciones en la casa que es llamada por Mi nombre, profanándola.
"Entonces haré cesar de las ciudades de Judá y de las calles de Jerusalén la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia; porque la tierra quedará desolada."
``En aquel tiempo," declara el SEÑOR, ``sacarán de sus tumbas los huesos de los reyes de Judá, los huesos de sus príncipes, los huesos de los sacerdotes, los huesos de los profetas y los huesos de los habitantes de Jerusalén;
Haré de Jerusalén un montón de ruinas, Una guarida de chacales, Y de las ciudades de Judá una desolación, sin habitante."
a Egipto, Judá, Amón, Moab y a todos los que se rapan las sienes, a los que habitan en el desierto. Porque todas las naciones son incircuncisas, y toda la casa de Israel es incircuncisa de corazón."
¡Se oye un rumor! Viene Una gran conmoción desde la tierra del norte, Para convertir las ciudades de Judá En desolación, en guarida de chacales.
``Oigan las palabras de este pacto, y díganlas a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén.
Y el SEÑOR me dijo: ``Proclama todas estas palabras en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, diciendo: `Oigan las palabras de este pacto y cúmplanlas.
Entonces el SEÑOR me dijo: ``Se ha descubierto una conspiración entre los hombres de Judá y entre los habitantes de Jerusalén.
"Se han vuelto a las iniquidades de sus antepasados, los cuales rehusaron escuchar Mis palabras, y se han ido tras otros dioses para servirlos. La casa de Israel y la casa de Judá han violado Mi pacto, el cual hice con sus padres."
"Entonces irán las ciudades de Judá y los habitantes de Jerusalén, y clamarán a los dioses a quienes queman incienso, pero ellos ciertamente no podrán salvarlos en la hora de su aflicción.
"Porque según el número de tus ciudades son tus dioses, oh Judá, y según el número de las calles de Jerusalén, son los altares que has levantado a lo vergonzoso, altares para quemar incienso a Baal.
El SEÑOR de los ejércitos, que te plantó, ha decretado una calamidad contra ti a causa de la maldad que la casa de Israel y la casa de Judá han hecho, provocándome al ofrecer sacrificios a Baal.
Así dice el SEÑOR en cuanto a todos Mis malvados vecinos que atacan la heredad que he dado en posesión a Mi pueblo Israel: ``Los arrancaré de su tierra, y a la casa de Judá la arrancaré de en medio de ellos.
``Así dice el SEÑOR: `De la misma manera haré que se pudra la soberbia de Judá y la gran soberbia de Jerusalén.
~`Porque como el cinturón se adhiere a la cintura del hombre, así hice adherirse a Mí a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá,' declara el SEÑOR, `a fin de que fueran para Mí por pueblo y por renombre, para alabanza y para gloria, pero no escucharon (obedecieron).'
Las ciudades del Neguev (región del sur) han sido cerradas, Y no hay quien {las} abra: todo Judá ha sido llevado al destierro, Llevado al cautiverio en su totalidad.
``De luto está Judá, Y sus puertas desfallecen, Están por tierra enlutadas, Y sube el clamor de Jerusalén.
¿Has desechado por completo a Judá, O ha aborrecido Tu alma a Sion? ¿Por qué nos has herido sin que haya curación para nosotros? Esperábamos paz, pero no vino ningún bien; Tiempo de curación, pero sobrevino terror.
"Y los haré motivo de espanto para todos los reinos de la tierra, a causa de Manasés, hijo de Ezequías, rey de Judá, por lo que hizo en Jerusalén.
El pecado de Judá está escrito con cincel de hierro, Con punta de diamante está grabado sobre la tabla de su corazón Y en los cuernos de sus altares.
Así me dijo el SEÑOR: ``Ve y ponte a la puerta de los hijos del pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Judá, y asimismo en todas las Puertas de Jerusalén,
y diles: `Escuchen la palabra del SEÑOR, reyes de Judá, todo Judá y todos los habitantes de Jerusalén que entran por estas puertas:
entonces entrarán por las puertas de esta ciudad reyes y príncipes que se sienten sobre el trono de David; vendrán montados en carros y caballos, ellos y sus príncipes, los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén; y esta ciudad será habitada para siempre.
"Vendrán de las ciudades de Judá y de los alrededores de Jerusalén, de la tierra de Benjamín, de la tierra baja, de la región montañosa y del Neguev (región del sur), trayendo holocaustos, sacrificios, ofrendas de grano e incienso, y trayendo sacrificios de acción de gracias a la casa del SEÑOR.
"Ahora pues, habla a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén, y diles: `Así dice el SEÑOR: ``Estoy preparando una calamidad contra ustedes y tramando un plan contra ustedes. Vuélvanse, pues, cada uno de su mal camino y enmienden sus caminos y sus obras."'
``Dirás: `Oigan la palabra del SEÑOR, reyes de Judá y habitantes de Jerusalén. Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: ``Voy a traer tal calamidad sobre este lugar, que a todo el que oiga de ella le zumbarán los oídos.
``Porque ellos Me han abandonado, han hecho extraño este lugar y han ofrecido sacrificios (quemado incienso) en él a otros dioses, que ni ellos, ni sus padres, ni los reyes de Judá habían conocido, y {porque} han llenado este lugar de sangre de inocentes
"Y haré nulo el consejo de Judá y de Jerusalén en este lugar, y los haré caer a espada delante de sus enemigos y a mano de los que buscan su vida, y entregaré sus cadáveres por alimento a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.
"Y las casas de Jerusalén y las casas de los reyes de Judá serán como el lugar de Tofet, inmundas, a causa de todas las casas en cuyos terrados ofrecieron sacrificios (quemaron incienso) a todo el ejército del cielo y derramaron libaciones a otros dioses."'"
"Porque así dice el SEÑOR: `Te voy a convertir en terror para ti mismo y para todos tus amigos; ellos caerán por la espada de tus enemigos, y tus ojos lo verán. Entregaré a todo Judá en manos del rey de Babilonia, y él los llevará como desterrados a Babilonia y los matará a espada.
~`También entregaré toda la riqueza de esta ciudad, todos sus productos y todas las cosas de gran valor, aun todos los tesoros de los reyes de Judá, los entregaré en manos de sus enemigos, que los saquearán, los tomarán y se los llevarán a Babilonia.
"Y después," declara el SEÑOR, ``a Sedequías, rey de Judá, a sus siervos, al pueblo y a los que sobrevivan en esta ciudad de la pestilencia, de la espada y del hambre, los entregaré en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, en manos de sus enemigos y en manos de los que buscan sus vidas; y él los herirá a filo de espada. No los perdonará ni les tendrá piedad ni compasión."'
``Entonces {dile} a la casa del rey de Judá: `Oigan la palabra del SEÑOR,
Así dice el SEÑOR: ``Desciende a la casa del rey de Judá y habla allí esta palabra:
`Escucha la palabra del SEÑOR, oh rey de Judá, que te sientas sobre el trono de David, tú, tus siervos y tu pueblo que entran por estas puertas.
Porque así dice el SEÑOR acerca de la casa del rey de Judá: ``Eres {como} Galaad para Mí, {Como} la cumbre del Líbano; Pero ciertamente te convertiré en un desierto, {Como} ciudades deshabitadas.
Porque así dice el SEÑOR acerca de Salum (Joacaz), hijo de Josías, rey de Judá, que reinó en lugar de su padre Josías, {y} que salió de este lugar: ``Nunca más volverá aquí;
Por tanto, así dice el SEÑOR acerca de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá: ``No llorarán por él: ` ¡Ay, hermano mío!' o ` ¡Ay, hermana!' No llorarán por él: ` ¡Ay, señor!' o ` ¡Ay, su gloria!'
``Vivo Yo," declara el SEÑOR, ``aunque Conías, hijo de Joacim, rey de Judá, fuera un anillo en Mi mano derecha, aun de allí lo arrancaría.
Así dice el SEÑOR: `Inscriban a este hombre {como} sin hijos, Hombre que no prosperará en sus días; Porque ninguno de sus descendientes logrará Sentarse sobre el trono de David Ni gobernar de nuevo en Judá.'"
En sus días Judá será salvada, E Israel morará seguro; Y éste es Su nombre por el cual será llamado: `El SEÑOR, justicia nuestra.'
Después que Nabucodonosor, rey de Babilonia, desterró a Jeconías, hijo de Joacim, rey de Judá, y a los oficiales de Judá junto con los artesanos y herreros de Jerusalén, y los llevó a Babilonia, el SEÑOR me mostró dos cestas de higos colocadas delante del templo del SEÑOR.
``Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: `Como a estos higos buenos, así consideraré como buenos a los desterrados de Judá que Yo he echado de este lugar a la tierra de los Caldeos.
~`Pero como a los higos malos que de podridos no se pueden comer,' así dice el SEÑOR, `de la misma manera abandonaré a Sedequías, rey de Judá, a sus oficiales, al remanente de Jerusalén que queda en esta tierra y a los que habitan en la tierra de Egipto.
Palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá, en el año cuarto de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá (éste {era} el primer año de Nabucodonosor, rey de Babilonia),
la cual el profeta Jeremías habló a todo el pueblo de Judá y a todos los habitantes de Jerusalén, diciéndoles:
``Desde el año trece de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, hasta hoy, en estos veintitrés años ha venido a mí la palabra del SEÑOR, y les he hablado repetidas veces, pero no han escuchado.
a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus príncipes, para ponerlos por desolación, horror, burla y maldición, como hasta hoy;
Al comienzo del reinado de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra del SEÑOR:
``Así dice el SEÑOR: `Ponte en el atrio de la casa del SEÑOR, y habla a todas las ciudades de Judá que vienen a adorar en la casa del SEÑOR, todas las palabras que te he mandado decirles. No omitas ni una palabra.
Cuando los jefes de Judá oyeron estas cosas, subieron de la casa del rey a la casa del SEÑOR, y se sentaron a la entrada de la Puerta Nueva de la {casa} del SEÑOR.
``Miqueas de Moréset profetizó en días de Ezequías, rey de Judá, y habló a todo el pueblo de Judá: `Así ha dicho el SEÑOR de los ejércitos: ``Sion será arada {como} un campo, Jerusalén se convertirá en un montón de ruinas, Y el monte del santuario {será} como los lugares altos de un bosque."'
" ¿Acaso Ezequías, rey de Judá, y todo Judá le dieron muerte a Miqueas? ¿No temió él al SEÑOR y suplicó el favor del SEÑOR, y el SEÑOR se arrepintió del mal que había pronunciado contra ellos? Nosotros, pues, estamos cometiendo un gran mal contra nosotros mismos."
Al principio del reinado de Sedequías, hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra de parte del SEÑOR a Jeremías:
y envía palabra al rey de Edom, al rey de Moab, al rey de Amón, al rey de Tiro y al rey de Sidón por medio de los mensajeros que vienen a Jerusalén {a ver} a Sedequías, rey de Judá.
Y a Sedequías, rey de Judá, hablé palabras como éstas: ``Pongan su cuello bajo el yugo del rey de Babilonia, y sírvanle a él y a su pueblo, y vivirán.
"Pero si ellos son profetas, y si la palabra del SEÑOR está con ellos, que supliquen ahora al SEÑOR de los ejércitos para que los utensilios que quedan en la casa del SEÑOR, en la casa del rey de Judá y en Jerusalén, no sean llevados a Babilonia.
los cuales no tomó Nabucodonosor, rey de Babilonia, cuando llevó al destierro a Jeconías, hijo de Joacim, rey de Judá, de Jerusalén a Babilonia con todos los nobles de Judá y de Jerusalén.
"Sí, así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de los utensilios que quedan en la casa del SEÑOR, en la casa del rey de Judá y en Jerusalén:
En el mismo año, al comienzo del reinado de Sedequías, rey de Judá, en el año cuarto, en el mes quinto, el profeta Hananías, hijo de Azur, que era de Gabaón, me dijo en la casa del SEÑOR en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo:
~`Y a Jeconías, hijo de Joacim, rey de Judá, y a todos los desterrados de Judá que fueron a Babilonia, Yo los haré volver a este lugar,' declara el SEÑOR, `porque romperé el yugo del rey de Babilonia.'"
({Esto sucedió} después de salir de Jerusalén el rey Jeconías, junto con la reina madre, los oficiales de la corte, los príncipes de Judá y de Jerusalén, los artífices y los herreros).
{La carta que fue enviada} por mano de Elasa, hijo de Safán, y de Gemarías, hijo de Hilcías, a quienes Sedequías, rey de Judá, envió a Babilonia, a Nabucodonosor, rey de Babilonia, decía:
~`Por causa de ellos será tomada {esta} maldición por todos los desterrados de Judá que están en Babilonia: ``Que el SEÑOR te haga como a Sedequías y como a Acab, a quienes el rey de Babilonia asó en el fuego.
~`Porque, vienen días,' declara el SEÑOR, `cuando restauraré el bienestar (haré volver a los cautivos) de Mi pueblo, Israel y Judá.' El SEÑOR dice: `También los haré volver a la tierra que di a sus padres y la poseerán.'"
Estas son las palabras que el SEÑOR habló acerca de Israel y de Judá:
Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: ``Otra vez hablarán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando Yo restaure su bienestar (haga volver a sus cautivos): `El SEÑOR te bendiga, morada de justicia, Monte santo.'
"Y morarán juntos en ella Judá y todas sus ciudades, los labradores y los que van con los rebaños.
``Vienen días," declara el SEÑOR, ``en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal.
``Vienen días," declara el SEÑOR ``en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto,
Palabra que vino a Jeremías de parte del SEÑOR en el año décimo de Sedequías, rey de Judá, que fue el año dieciocho de Nabucodonosor.
En aquel tiempo el ejército del rey de Babilonia tenía sitiada a Jerusalén, y el profeta Jeremías estaba encerrado en el patio de la guardia, que {estaba en} la casa del rey de Judá,
porque Sedequías, rey de Judá, lo había encerrado, diciéndole: `` ¿Por qué profetizas: `Así dice el SEÑOR: ``Voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Babilonia, y él la tomará;
y Sedequías, rey de Judá, no escapará de la mano de los Caldeos, sino que ciertamente será entregado en manos del rey de Babilonia que hablará con él cara a cara, y sus ojos verán sus ojos;
"Porque los Israelitas y los hijos de Judá sólo han hecho lo malo ante Mis ojos desde su juventud. Ciertamente los Israelitas no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos," declara el SEÑOR.
por todo el mal que los Israelitas y los hijos de Judá hicieron para provocarme a ira, ellos, sus reyes, sus jefes, sus sacerdotes, sus profetas, los hombres de Judá y los habitantes de Jerusalén.
"También edificaron los lugares altos de Baal que están en el Valle de Ben Hinom, para hacer pasar {por el fuego} a sus hijos y a sus hijas {en honor de} Moloc. Esto nunca les había mandado, ni Me pasó por la mente que ellos cometieran tal abominación, para hacer que Judá pecara.
~`La gente comprará campos por dinero, firmarán y sellarán escrituras y llamarán a testigos, en la tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén, en las ciudades de Judá, en las ciudades de la región montañosa, en las ciudades de la llanura y en las ciudades del Neguev (región del sur), porque restauraré su bienestar,'" declara el SEÑOR.
"Porque así dice el SEÑOR, Dios de Israel, acerca de las casas de esta ciudad y acerca de las casas de los reyes de Judá, las cuales han sido derribadas {para hacer defensas} contra los terraplenes de asalto y contra la espada:
~`Restauraré el bienestar de Judá y el bienestar de Israel y los reedificaré como eran al principio.
``Así dice el SEÑOR: `En este lugar, del cual ustedes dicen: ``Es una desolación, sin hombres y sin animales," en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales, se oirá de nuevo