'No' en la Biblia
Se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no había conocido a José,
"Procedamos, pues, astutamente con él, no sea que se multiplique y en caso de guerra, se una también con los que nos odian y pelee contra nosotros y se vaya del país."
Pero las parteras temían (reverenciaban) a Dios, y no hicieron como el rey de Egipto les había mandado, sino que dejaron con vida a los niños.
Las parteras respondieron a Faraón: ``Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias, pues son robustas y dan a luz antes que la partera llegue a ellas."
Pero no pudiendo ocultarlo por más tiempo, tomó una cestilla de juncos (cañas de papiro) y la cubrió con asfalto y brea. Entonces puso al niño en ella, y {la} colocó entre los juncos a la orilla del Nilo.
Entonces miró alrededor y cuando vio que no había nadie, mató al Egipcio y lo escondió en la arena.
Y el ángel del SEÑOR se le apareció en una llama de fuego, en medio de una zarza. Al fijarse Moisés, vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía.
Entonces Moisés dijo: ``Me acercaré ahora para ver esta maravilla (gran visión), por qué la zarza no se quema."
Entonces Dios le dijo: ``No te acerques aquí. Quítate las sandalias de los pies, porque el lugar donde estás parado es tierra santa."
"Pero Yo sé que el rey de Egipto no los dejará ir, si no es por la fuerza (por mano fuerte).
"Y haré que este pueblo halle gracia ante los ojos de los Egipcios, y cuando ustedes se vayan, no se irán con las manos vacías.
Moisés respondió: `` ¿Y si no me creen, ni escuchan mi voz? Porque quizá digan: `No se te ha aparecido el SEÑOR.'"
"Y sucederá que si no te creen, ni obedecen el testimonio (ni escuchan la voz) de la primera señal, quizá crean el testimonio de la segunda señal.
"Pero si todavía no creen estas dos señales, ni escuchan tu voz, entonces sacarás agua del Nilo y la derramarás sobre la tierra seca; y el agua que saques del Nilo se convertirá en sangre sobre la tierra seca."
Y el SEÑOR le dijo: `` ¿Quién ha hecho la boca del hombre? ¿O quién hace {al hombre} mudo o sordo, con vista o ciego? ¿No soy Yo, el SEÑOR?
Entonces se encendió la ira del SEÑOR contra Moisés, y le dijo: `` ¿No está {allí} tu hermano Aarón, el Levita? Yo sé que él habla bien. Y además, ahora él sale a recibirte. Al verte, se alegrará en su corazón.
Y el SEÑOR dijo a Moisés: ``Cuando vuelvas a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano. Pero Yo endureceré su corazón de modo que no dejará ir al pueblo.
Pero Faraón dijo: `` ¿Quién es el SEÑOR para que yo escuche Su voz y deje ir a Israel? No conozco al SEÑOR, y además, no dejaré ir a Israel."
``El Dios de los Hebreos nos ha salido al encuentro," contestaron ellos. ``Déjenos ir, le rogamos, camino de tres días al desierto para ofrecer sacrificios al SEÑOR nuestro Dios, no sea que venga sobre nosotros con pestilencia o con espada."
``Ya no darán, como antes, paja al pueblo para hacer ladrillos. Que vayan ellos y recojan paja por sí mismos.
"Pero exigirán de ellos la misma cantidad de ladrillos que hacían antes. No la disminuyan en lo más mínimo. Porque son perezosos, por eso claman y dicen: `Déjanos ir a ofrecer sacrificios a nuestro Dios.'
"Recárguese el trabajo sobre estos hombres, para que estén ocupados en él y no presten atención a palabras falsas."
Salieron, pues, los capataces del pueblo y sus jefes y hablaron al pueblo y dijeron: ``Así dice Faraón: `No les daré paja.
~`Vayan ustedes mismos {y} recojan paja donde {la} hallen. Pero su tarea no será disminuida en lo más mínimo.'"
Y azotaban a los jefes de los Israelitas que los capataces de Faraón habían puesto sobre ellos, diciéndoles: `` ¿Por qué no han terminado, ni ayer ni hoy, la cantidad de ladrillos requerida como antes?"
"No se da paja a sus siervos, sin embargo, siguen diciéndonos: `Hagan ladrillos.' Y además sus siervos son azotados. Pero la culpa es de su pueblo."
"Ahora pues, vayan {y} trabajen. Pero no se les dará paja, sin embargo, deben entregar la {misma} cantidad de ladrillos."
Los jefes de los Israelitas se dieron cuenta de que estaban en dificultades, cuando les dijeron: ``No deben disminuir {su} cantidad diaria de ladrillos."
"Pues desde que vine a Faraón a hablar en Tu nombre, él ha hecho mal a este pueblo, y Tú no has hecho nada por librar a Tu pueblo."
"Yo me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Todopoderoso (El Shaddai), pero {por} Mi nombre, SEÑOR, no me di a conocer a ellos.
De esta manera Moisés habló a los Israelitas, pero ellos no escucharon a Moisés a causa del desaliento y de la dura servidumbre.
Pero Moisés habló delante del SEÑOR y le dijo: ``Los Israelitas no me han escuchado. ¿Cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de palabra?"
"Y Faraón no los escuchará. Entonces pondré Mi mano sobre Egipto y sacaré de la tierra de Egipto a Mis ejércitos, a Mi pueblo los Israelitas, con grandes juicios.
Sin embargo el corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho.
"Y dile: `El SEÑOR, el Dios de los Hebreos, me ha enviado a ti, diciendo: ``Deja ir a Mi pueblo para que Me sirva en el desierto. Pero hasta ahora no has escuchado."
Los peces que {había} en el Nilo murieron y el río se corrompió, de manera que los Egipcios no podían beber agua del Nilo. Había sangre por toda la tierra de Egipto.
Pero los magos (sacerdotes adivinos) de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos (ciencias ocultas). El corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho.
Todos los Egipcios cavaron en los alrededores del Nilo {en busca de} agua para beber, porque no podían beber de las aguas del Nilo.
``Mañana," respondió Faraón. Entonces {Moisés} dijo: ``Sea conforme a tu palabra para que sepas que no hay nadie como el SEÑOR nuestro Dios.
Pero al ver Faraón que había alivio, endureció su corazón y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho.
Los magos (sacerdotes adivinos) trataron de producir piojos con sus encantamientos (ciencias ocultas), pero no pudieron. Hubo, pues, piojos en hombres y animales.
Entonces los magos (sacerdotes adivinos) dijeron a Faraón: ``Este es el dedo de Dios." Pero el corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho.
"Porque si no dejas ir a Mi pueblo, entonces enviaré enjambres de insectos sobre ti y sobre tus siervos, sobre tu pueblo y dentro de tus casas. Las casas de los Egipcios se llenarán de enjambres de insectos, y también el suelo sobre el cual están.
"Pero en aquel día Yo pondré aparte la tierra de Gosén en la que mora Mi pueblo, para que no haya allí enjambres de insectos, a fin de que sepas que Yo, el SEÑOR, estoy en medio de la tierra.
``No conviene que {lo} hagamos así," respondió Moisés, ``porque es abominación para los Egipcios lo que sacrificaremos al SEÑOR nuestro Dios. Si sacrificamos lo que es abominación para los Egipcios delante de sus ojos, ¿no nos apedrearán?
El Faraón dijo: ``Los dejaré ir para que ofrezcan sacrificio al SEÑOR su Dios en el desierto, sólo que no vayan muy lejos. Oren por mí."
``Voy a salir de tu presencia," le contestó Moisés ``y rogaré al SEÑOR que los enjambres de insectos se alejen mañana de Faraón, de sus siervos y de su pueblo. Pero que Faraón no vuelva a obrar con engaño, no dejando ir al pueblo a ofrecer sacrificios al SEÑOR."
Y el SEÑOR hizo como Moisés Le pidió, y quitó los enjambres de insectos de Faraón, de sus siervos y de su pueblo. No quedó ni uno solo.
Pero Faraón endureció su corazón también esta vez y no dejó salir al pueblo.
Faraón envió {a ver,} y ni un solo {animal} de los ganados de Israel había perecido. Pero el corazón de Faraón se endureció y no dejó ir al pueblo.
Y los magos (sacerdotes adivinos) no podían estar delante de Moisés a causa de los tumores, pues los tumores estaban tanto en los magos como en todos los Egipcios.
Y el SEÑOR endureció el corazón de Faraón y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho a Moisés.
"Porque esta vez enviaré todas Mis plagas sobre ti, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que sepas que no hay otro como Yo en toda la tierra.
"{Y} todavía te enalteces contra Mi pueblo no dejándolos ir.
"Así que mañana como a esta hora, enviaré granizo muy pesado, tal como no ha habido en Egipto desde el día en que fue fundado hasta ahora.
"Ahora pues, manda poner a salvo tus ganados y todo lo que tienes en el campo, {porque} todo hombre o {todo} animal que se encuentre en el campo, y no sea traído a la casa, morirá cuando caiga sobre ellos el granizo."'"
pero el que no hizo caso a la palabra del SEÑOR, dejó a sus siervos y sus ganados en el campo.
Y hubo granizo muy intenso, y fuego centelleando continuamente en medio del granizo, muy pesado, tal como no había habido en toda la tierra de Egipto desde que llegó a ser una nación.
Sólo en la tierra de Gosén, donde {estaban} los Israelitas, no hubo granizo.
"Rueguen al SEÑOR, porque ha habido ya suficientes truenos y granizo {de parte} de Dios. Los dejaré ir y no se quedarán más {aquí."}
``Tan pronto como yo salga de la ciudad," le dijo Moisés, ``extenderé mis manos al SEÑOR. Los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que la tierra es del SEÑOR.
"En cuanto a ti y a tus siervos, sé que aún no temen (reverencian) al SEÑOR Dios."
pero el trigo y el centeno no fueron destruidos, por ser tardíos.
Salió Moisés de la ciudad, {de la presencia} de Faraón, y extendió sus manos al SEÑOR, y los truenos y el granizo cesaron, y no cayó más lluvia sobre la tierra.
Y se endureció el corazón de Faraón y no dejó ir a los Israelitas, tal como el SEÑOR había dicho por medio de Moisés.
Y los siervos de Faraón le dijeron: `` ¿Hasta cuándo este hombre nos será causa de ruina? Deje ir a los hombres para que sirvan al SEÑOR su Dios. ¿No se da cuenta de que Egipto está destruido?"
"No {será} así. Vayan ahora {sólo} ustedes los hombres, y sirvan al SEÑOR, porque eso es lo que han pedido." Y los echaron de la presencia de Faraón.
Pero el SEÑOR endureció el corazón de Faraón, y {éste} no dejó ir a los Israelitas.
No se veían unos a otros, nadie se levantó de su lugar por tres días, pero todos los Israelitas tenían luz en sus moradas.
"Por tanto, también nuestros ganados irán con nosotros. Ni una pezuña quedará atrás, porque de ellos tomaremos para servir al SEÑOR nuestro Dios. Nosotros mismos no sabemos con qué hemos de servir al SEÑOR hasta que lleguemos allá."
Pero el SEÑOR endureció el corazón de Faraón, y {éste} no quiso dejarlos ir.
``Bien has dicho, no volveré a ver tu rostro," respondió Moisés.
Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: ``Faraón no los escuchará, para que Mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto."
Moisés y Aarón hicieron todas estas maravillas en presencia de Faraón. Con todo, el SEÑOR endureció el corazón de Faraón, y {éste} no dejó salir de su tierra a los Israelitas.
~`Ustedes no comerán nada de él crudo ni hervido en agua, sino asado al fuego, {tanto} su cabeza {como} sus patas y sus entrañas.
~`No dejarán nada de él para la mañana, sino que lo que quede de él para la mañana lo quemarán en el fuego.
~`Por siete días no habrá levadura en sus casas. Porque cualquiera que coma {algo} leudado, esa persona será cortada de la congregación de Israel, ya {sea} extranjero o nativo del país.
~`No comerán nada leudado. En todo lugar donde habiten comerán panes sin levadura.'"
"Pues el SEÑOR pasará para herir a los Egipcios. Cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el SEÑOR pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el {ángel} destructor entre en sus casas para herir{los}.
Faraón se levantó en la noche, él con todos sus siervos y todos los Egipcios. Y se oyó un gran clamor en Egipto, porque no había hogar donde no hubiera alguien muerto.
De la masa que habían sacado de Egipto, cocieron tortas de panes sin levadura, pues no se había leudado, ya que al ser echados de Egipto, no pudieron demorarse ni preparar alimentos para sí mismos.
"Se ha de comer {cada cordero} en una misma casa. No sacarán nada de la carne fuera de la casa, ni quebrarán ninguno de sus huesos.
Y Moisés dijo al pueblo: ``Acuérdense de este día en que salieron de Egipto, de la casa de esclavitud, pues el SEÑOR los ha sacado de este lugar con mano poderosa. No comerán {en él} nada leudado.
"Pero todo primer nacido de asno, {lo} redimirás con un cordero; pero si no {lo} redimes, quebrarás su cuello. Todo primogénito de hombre {de} entre tus hijos, lo redimirás.
~`Y aconteció que cuando Faraón se obstinó en no dejarnos ir, el SEÑOR mató a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito de los animales. Por esta causa yo sacrifico al SEÑOR los machos, todo primer nacido de la matriz, pero redimo a todo primogénito de mis hijos.'
Cuando Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los guió por el camino de la tierra de los Filisteos, aunque estaba cerca, porque dijo Dios: ``No sea que el pueblo se arrepienta cuando vea guerra y se vuelva a Egipto."
No quitó de delante del pueblo la columna de nube durante el día, ni la columna de fuego durante la noche.
Y dijeron a Moisés: `` ¿Acaso no había sepulcros en Egipto para que nos sacaras a morir en el desierto? ¿Por qué nos has tratado de esta manera, sacándonos de Egipto?
" ¿No es esto lo que te dijimos en Egipto: `Déjanos, para que sirvamos a los Egipcios'? Porque mejor nos hubiera sido servir a los Egipcios que morir en el desierto."
Pero Moisés dijo al pueblo: ``No teman; estén firmes y vean la salvación que el SEÑOR hará hoy por ustedes. Porque los Egipcios a quienes han visto hoy, no los volverán a ver jamás.
y vino {a colocarse} entre el campamento de Egipto y el campamento de Israel. La nube estaba junto con las tinieblas. Sin embargo, de noche alumbraba {a Israel,} y en toda la noche no se acercaron los unos a los otros.
Las aguas volvieron y cubrieron los carros y la caballería, a todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar. No quedó ni uno de ellos.
Moisés hizo partir a Israel del Mar Rojo, y salieron hacia el desierto de Shur. Anduvieron tres días en el desierto y no encontraron agua.
Cuando llegaron a Mara no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas. Por tanto {al lugar} le pusieron el nombre de Mara (Amargura).
Y {Dios les} dijo: ``Si escuchas atentamente la voz del SEÑOR tu Dios, y haces lo que es recto ante Sus ojos, y escuchas Sus mandamientos, y guardas todos Sus estatutos, no te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los Egipcios. Porque Yo, el SEÑOR, soy tu sanador."
Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: ``Yo haré llover pan del cielo para ustedes. El pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en Mi ley.
Y Moisés dijo: ``{Esto sucederá} cuando el SEÑOR les dé carne para comer por la tarde, y pan hasta saciar{se} por la mañana; porque el SEÑOR ha oído sus murmuraciones contra El. Pues ¿qué somos nosotros? Sus murmuraciones no son contra nosotros, sino contra el SEÑOR."
Al ver{la,} los Israelitas se dijeron unos a otros: `` ¿Qué es esto?," porque no sabían lo que era. ``Es el pan que el SEÑOR les da para comer," les dijo Moisés.
Cuando lo midieron por litros (con el gomer), al que había recogido mucho no le sobró, ni le faltó al que había recogido poco. Cada uno había recogido lo que iba a comer.