'Profeta' en la Biblia
Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo:
Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el profeta:
Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.
Entonces fué cumplido lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dijo:
Porque éste es aquel del cual fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: Voz de uno que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Enderezad sus veredas.
Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo:
Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
El que recibe profeta en nombre de profeta, merced de profeta recibirá; y el que recibe justo en nombre de justo, merced de justo recibirá.
Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y más que profeta.
Para que se cumpliese lo que estaba dicho por el profeta Isaías, que dijo:
Y él respondió, y les dijo: La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.
Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo: Abriré en parábolas mi boca; Rebosaré cosas escondidas desde la fundación del mundo.
Y se escandalizaban en él. Mas Jesús les dijo: No hay profeta sin honra sino en su tierra y en su casa.
Y quería matarle, mas temía al pueblo; porque le tenían como á profeta.
La generación mala y adulterina demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Y dejándolos, se fué.
Y todo esto fué hecho, para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta, que dijo:
Y las gentes decían: Este es Jesús, el profeta, de Nazaret de Galilea.
Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen á Juan por profeta.
Y buscando cómo echarle mano, temieron al pueblo; porque le tenían por profeta.
Por tanto, cuando viereis la abominación del asolamiento, que fué dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),
Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;
Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío á mi mensajero delante de tu faz, Que apareje tu camino delante de ti.
Mas Jesús les decía: No hay profeta deshonrado sino en su tierra, y entre sus parientes, y en su casa.
Otros decían: Elías es. Y otros decían: Profeta es, ó alguno de los profetas.
Y si dijéremos, de los hombres, tememos al pueblo: porque todos juzgaban de Juan, que verdaderamente era profeta.
Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;
Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás ante la faz del Señor, para aparejar sus caminos;
Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Haced derechas sus sendas.
Y fuéle dado el libro del profeta Isaías; y como abrió el libro, halló el lugar donde estaba escrito:
Y dijo: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su tierra.
Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas ninguno de ellos fué limpio, sino Naamán el Siro.
Y todos tuvieron miedo, y glorificaban á Dios, diciendo: Que un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y que Dios ha visitado á su pueblo.
Mas ¿qué salisteis á ver? ¿un profeta? También os digo, y aun más que profeta.
Porque os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista: mas el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.
Y como vió esto el Fariseo que le había convidado, habló entre sí, diciendo: Este, si fuera profeta, conocería quién y cuál es la mujer que le toca, que es pecadora.
Y otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.
Y ellos respondieron, y dijeron: Juan el Bautista; y otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado.
Empero es menester que hoy, y mañana, y pasado mañana camine; porque no es posible que profeta muera fuera de Jerusalem.
Y si dijéremos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará: porque están ciertos que Juan era profeta.
Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús Nazareno, el cual fué varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo;
Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.
Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo Isaías profeta.
Y preguntáronle, y dijéronle: ¿Por qué pues bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, ni el profeta?
Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.
Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra.
Aquellos hombres entonces, como vieron la señal que Jesús había hecho, decían: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.
Entonces algunos de la multitud, oyendo este dicho, decían: Verdaderamente éste es el profeta.
Respondieron y dijéronle: ¿Eres tú también Galileo? Escudriña y ve que de Galilea nunca se levantó profeta.
Vuelven á decir al ciego: ¿Tú, qué dices del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.
Para que se cumpliese el dicho que dijo el profeta Isaías: ¿Señor, quién ha creído á nuestro dicho? ¿Y el brazo del Señor, á quién es revelado?
Empero siendo profeta, y sabiendo que con juramento le había Dios jurado que del fruto de su lomo, cuanto á la carne, levantaría al Cristo que se sentaría sobre su trono;
Porque Moisés dijo á los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis en todas las cosas que os hablare.
Y será, que cualquiera alma que no oyere á aquel profeta, será desarraigada del pueblo.
Este es el Moisés, el cual dijo á los hijos de Israel: Profeta os levantará el Señor Dios vuestro de vuestros hermanos, como yo; á él oiréis.
Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano; como el profeta dice:
Se volvía sentado en su carro, y leyendo el profeta Isaías.
Y acudiendo Felipe, le oyó que leía el profeta Isaías, y dijo: Mas ¿entiendes lo que lees?
Y respondiendo el eunuco á Felipe, dijo: Ruégote ¿de quién el profeta dice esto? ¿de sí, ó de otro alguno?
Y habiendo atravesado toda la isla hasta Papho, hallaron un hombre mago, falso profeta, Judío, llamado Bar jesús;
Y después, como por cuatrocientos y cincuenta años, dió les jueces hasta el profeta Samuel.
Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de Judea un profeta, llamado Agabo;
Y como fueron entre sí discordes, se fueron, diciendo Pablo esta palabra: Bien ha hablado el Espíritu Santo por el profeta Isaías á nuestros padres,
Si alguno á su parecer, es profeta, ó espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor.
Dijo uno de ellos, propio profeta de ellos: Los Cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, vientres perezosos.
Y fué reprendido por su iniquidad: una muda bestia de carga, hablando en voz de hombre, refrenó la locura del profeta.
Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos á manera de ranas:
Y la bestia fué presa, y con ella el falso profeta que había hecho las señales delante de ella, con las cuales había engañado á los que tomaron la señal de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego a
Y el diablo que los engañaba, fué lanzado en el lago de fuego y azufre, donde está la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche para siempre jamás.
Resultados de Búsqueda por Versiones
- J2000 (71)
- LBDA (66)
- NBLH (66)
- RV (70)
- SEV (71)
- RV1909 (70)
Resultados de Búsqueda por Libro
- Génesis (1)
- Éxodo (1)
- Números (1)
- Deuteronomio (8)
- Jueces (1)
- 1 Samuel (4)
- 2 Samuel (3)
- 1 Reyes (28)
- 2 Reyes (13)
- 1 Crónicas (2)
- 2 Crónicas (16)
- Esdras (2)
- Salmos (2)
- Isaías (6)
- Jeremías (42)
- Lamentaciones (1)
- Ezequiel (6)
- Daniel (1)
- Oseas (4)
- Amós (1)
- Miqueas (1)
- Habacuc (2)
- Hageo (4)
- Zacarías (3)
- Malaquías (1)
Artículos Relacionados
- Creer profetas
- Cumplimiento de la profecía de Cristo
- Dios enviando profetas
- Dios envía profetas
- Dios habló por los profetas
- Jesús el profeta
- La escuela de los profetas
- La predestinación
- La profecía, en NT
- Los falsos profetas
- Los falsos profetas denunciaron
- Los falsos profetas, ejemplos de
- Los hijos de los profetas
- Malvados profetas
- Matar a los profetas
- Profetas Sufrimiento
- Profetas muertos
- Profetas, papel de
- Profetas, vidas de
- Temiendo que otras personas
- Títulos mesiánicos, el profeta
- El cumplimiento de las Escrituras Bsagradas
- El falso profeta
- La ocultación de las cosas de Dios
- La revelación a través de los profetas
- Los falsos apóstoles, profetas y maestros
- Los profetas
- Los profetas anónimos del Señor
- Los profetas de otros Dioses
- Los profetas individuales
- Los profetas que no fueron enviados
- Los sueños y los falsos profetas