'Tus' en la Biblia
- 1.Gé 6:18-Levítico 2:13
- 2.Levítico 2:14-Deuteronomio 19:8
- 3.Deuteronomio 20:1-1 Samuel 17:18
- 4.1 Samuel 20:3-2 Reyes 22:9
- 5.2 Reyes 22:19-Salmos 25:6
- 6.Salmos 26:7-Salmos 119:14
- 7.Salmos 119:15-Salmos 119:176
- 8.Salmos 122:2-Isaías 14:11
- 9.Isaías 14:30-Jeremías 5:17
- 10.Jeremías 10:17-Ezequiel 25:6
- 11.Ezequiel 26:8-Nahúm 3:16
- 12.Nahúm 3:17-Apocalipsis 22:9
Meditaré en tus preceptos, y consideraré tus caminos.
Me deleitaré en tus estatutos, y no olvidaré tu palabra.
Peregrino soy en la tierra, no escondas de mí tus mandamientos.
Quebrantada está mi alma anhelando tus ordenanzas en todo tiempo.
Tú reprendes a los soberbios, los malditos, que se desvían de tus mandamientos.
Quita de mí el oprobio y el desprecio, porque yo guardo tus testimonios.
Aunque los príncipes se sienten {y} hablen contra mí, tu siervo medita en tus estatutos.
También tus testimonios son mi deleite; {ellos son} mis consejeros.
De mis caminos {te} conté, y tú me has respondido; enséñame tus estatutos.
Hazme entender el camino de tus preceptos, y meditaré en tus maravillas.
He escogido el camino de la verdad; he puesto tus ordenanzas {delante de mí.}
Me apego a tus testimonios; SEÑOR, no me avergüences.
Por el camino de tus mandamientos correré, porque tú ensancharás mi corazón.
Enséñame, oh SEÑOR, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.
Hazme andar por la senda de tus mandamientos, porque en ella me deleito.
Inclina mi corazón a tus testimonios y no a la ganancia deshonesta.
Aparta mis ojos de mirar la vanidad, y vivifícame en tus caminos.
Quita de mí el oprobio que me causa temor, porque tus juicios son buenos.
He aquí, anhelo tus preceptos; vivifícame por tu justicia.
No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, porque yo espero {en} tus ordenanzas.
Y andaré en libertad, porque busco tus preceptos.
Hablaré también de tus testimonios delante de reyes, y no me avergonzaré.
Y me deleitaré en tus mandamientos, los cuales amo.
Levantaré mis manos a tus mandamientos, los cuales amo, y meditaré en tus estatutos.
Me acuerdo de tus ordenanzas antiguas, oh SEÑOR, y me consuelo.
Cánticos para mí son tus estatutos en la casa de mi peregrinación.
Esto se ha hecho parte de mí: guardar tus preceptos.
El SEÑOR es mi porción; he prometido guardar tus palabras.
Consideré mis caminos, y volví mis pasos a tus testimonios.
Me apresuré y no me tardé en guardar tus mandamientos.
A medianoche me levantaré para darte gracias por tus justas ordenanzas.
Compañero soy de todos los que te temen, y de los que guardan tus preceptos.
La tierra, oh SEÑOR, está llena de tu misericordia; enséñame tus estatutos.
Enséñame buen juicio y conocimiento, pues creo en tus mandamientos.
Bueno eres tú, y bienhechor; enséñame tus estatutos.
Los soberbios han forjado mentira contra mí, {pero} de todo corazón guardaré tus preceptos.
Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos.
Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento para que aprenda tus mandamientos.
Yo sé, SEÑOR, que tus juicios son justos, y que en tu fidelidad me has afligido.
Sean avergonzados los soberbios, porque me agravian con mentira; {pero} yo en tus preceptos meditaré.
Vuélvanse a mí los que te temen y conocen tus testimonios.
Sea íntegro mi corazón en tus estatutos, para que no sea yo avergonzado.
Aunque he llegado a ser como odre al humo, no me olvido de tus estatutos.
Todos tus mandamientos son fieles; con mentira me han perseguido; ¡ayúdame!
Casi me destruyen en la tierra, mas yo no abandoné tus preceptos.
Por tus ordenanzas permanecen hasta hoy, pues todas las cosas te sirven.
Jamás me olvidaré de tus preceptos, porque por ellos me has vivificado.
Tuyo soy, {Señor,} sálvame, pues tus preceptos he buscado.
Los impíos me esperan para destruirme; tus testimonios consideraré.
Tus mandamientos me hacen más sabio que mis enemigos, porque son míos para siempre.
Tengo más discernimiento que todos mis maestros, porque tus testimonios son mi meditación.
Entiendo más que los ancianos, porque tus preceptos he guardado.
No me he desviado de tus ordenanzas, porque tú me has enseñado.
¿Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!, {más} que la miel a mi boca.
De tus preceptos recibo entendimiento, por tanto aborrezco todo camino de mentira.
He jurado, y lo confirmaré, que guardaré tus justas ordenanzas.
Te ruego aceptes las ofrendas voluntarias de mi boca, oh SEÑOR, y enséñame tus ordenanzas.
Los impíos me han tendido lazo, pero no me he desviado de tus preceptos.
Tus testimonios he tomado como herencia para siempre, porque son el gozo de mi corazón.
He inclinado mi corazón para cumplir tus estatutos por siempre, {y} hasta el fin.
Sostenme, para estar seguro, y que continuamente preste atención a tus estatutos.
Has rechazado a todos los que se desvían de tus estatutos, porque su engaño es en vano.
{Como} escoria has quitado de la tierra a todos los impíos, por tanto amo tus testimonios.
Mi carne se estremece por temor a ti, y de tus juicios tengo miedo.
Haz con tu siervo según tu misericordia, y enséñame tus estatutos.
Yo soy tu siervo, dame entendimiento para que conozca tus testimonios.
Por tanto, amo tus mandamientos más que el oro, sí, más que el oro fino.
Por tanto, estimo rectos todos {tus} preceptos acerca de todas las cosas, {y} aborrezco todo camino de mentira.
Maravillosos son tus testimonios, por lo que los guarda mi alma.
La exposición de tus palabras imparte luz; da entendimiento a los sencillos.
Abrí mi boca y suspiré, porque anhelaba tus mandamientos.
Rescátame de la opresión del hombre, para que yo guarde tus preceptos.
Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo, y enséñame tus estatutos.
Justo eres tú, SEÑOR, y rectos tus juicios.
Has ordenado tus testimonios con justicia, y con suma fidelidad.
Mi celo me ha consumido, porque mis adversarios han olvidado tus palabras.
Pequeño soy, y despreciado, {mas} no me olvido de tus preceptos.
Angustia y aflicción han venido sobre mí, {mas} tus mandamientos son mi deleite.
Tus testimonios son justos para siempre; dame entendimiento para que yo viva.
He clamado con todo mi corazón; ¡respóndeme, SEÑOR! Guardaré tus estatutos.
A ti clamé; sálvame, y guardaré tus testimonios.
Me anticipo al alba y clamo; en tus palabras espero.
Oye mi voz conforme a tu misericordia; vivifícame, oh SEÑOR, conforme a tus ordenanzas.
Tú estás cerca, SEÑOR, y todos tus mandamientos son verdad.
Desde hace tiempo he sabido de tus testimonios, que para siempre los has fundado.
Lejos está de los impíos la salvación, porque no buscan tus estatutos.
Muchas son, oh SEÑOR, tus misericordias; vivifícame conforme a tus ordenanzas.
Muchos son mis perseguidores y mis adversarios, {pero} yo no me aparto de tus testimonios.
Mira cuánto amo tus preceptos; vivifícame, SEÑOR, conforme a tu misericordia.
La suma de tu palabra es verdad, y cada una de tus justas ordenanzas es eterna.
Príncipes me persiguen sin causa, pero mi corazón teme tus palabras.
Siete veces al día te alabo, a causa de tus justas ordenanzas.
Espero tu salvación, SEÑOR, y cumplo tus mandamientos.
Mi alma guarda tus testimonios, y en gran manera los amo.
Guardo tus preceptos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti.
Profieran mis labios alabanzas, pues tú me enseñas tus estatutos.
Que cante mi lengua de tu palabra, porque todos tus mandamientos son justicia.
Pronta esté tu mano a socorrerme, porque tus preceptos he escogido.
Viva mi alma para alabarte, y que tus ordenanzas me ayuden.
Me he descarriado como oveja perdida; busca a tu siervo, porque no me olvido de tus mandamientos.
Resutados de la Búsqueda continuados...
- 1.Gé 6:18-Levítico 2:13
- 2.Levítico 2:14-Deuteronomio 19:8
- 3.Deuteronomio 20:1-1 Samuel 17:18
- 4.1 Samuel 20:3-2 Reyes 22:9
- 5.2 Reyes 22:19-Salmos 25:6
- 6.Salmos 26:7-Salmos 119:14
- 7.Salmos 119:15-Salmos 119:176
- 8.Salmos 122:2-Isaías 14:11
- 9.Isaías 14:30-Jeremías 5:17
- 10.Jeremías 10:17-Ezequiel 25:6
- 11.Ezequiel 26:8-Nahúm 3:16
- 12.Nahúm 3:17-Apocalipsis 22:9