'Líbano' en la Biblia
~`Vuélvanse; pónganse en marcha y vayan a la región montañosa de los Amorreos, y a todos sus vecinos, en el Arabá, en la región montañosa, en el valle, en el Neguev (la región del sur), y por la costa del mar, la tierra de los Cananeos y el Líbano, hasta el gran río, el Río Eufrates.
~`Permíteme, te suplico, cruzar y ver la buena tierra que está al otro lado del Jordán, aquella buena región montañosa y el Líbano.'
"Todo lugar donde pise la planta de su pie será de ustedes; sus fronteras serán desde el desierto hasta el Líbano, {y} desde el río, el Río Eufrates, hasta el Mar Occidental (el Mediterráneo).
"Desde el desierto y este Líbano hasta el gran río, el Río Eufrates, toda la tierra de los Hititas hasta el Mar Grande (el Mediterráneo) {que está} hacia la puesta del sol, será territorio de ustedes.
Y sucedió que cuando se enteraron todos los reyes que {estaban} al otro lado del Jordán, en los montes, en los valles y en toda la costa del Mar Grande hacia el Líbano, {los reyes} de los Hititas, Amorreos, Cananeos, Ferezeos, Heveos y Jebuseos,
desde el Monte Halac, que se levanta hacia Seir, hasta Baal Gad en el Valle del Líbano, al pie del Monte Hermón. Capturó a todos sus reyes, los hirió y los mató.
Estos son los reyes de la tierra que Josué y los Israelitas derrotaron al otro lado del Jordán, hacia el occidente, desde Baal Gad en el Valle del Líbano hasta el Monte Halac que se levanta hacia Seir. Josué dio la tierra de estos reyes en posesión a las tribus de Israel según sus divisiones,
y la tierra de los Giblitas, y todo el Líbano hacia el oriente, desde Baal Gad al pie del Monte Hermón, hasta Lebo Hamat.
"A todos los habitantes de la región montañosa desde el Líbano hasta Misrefot Maim, a todos los Sidonios, yo los expulsaré de delante de los Israelitas. Solamente tú tienes que repartir la tierra por suerte a Israel como heredad tal como te he mandado.
{Estas naciones son:} los cinco príncipes de los Filisteos, todos los Cananeos, los Sidonios y los Heveos que habitaban en el Monte Líbano, desde el Monte de Baal Hermón hasta Lebo Hamat.
"Y la zarza dijo a los árboles: `Si en verdad me ungen por rey sobre ustedes, vengan y refúgiense a mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y consuma los cedros del Líbano.'
Disertó sobre los árboles, desde el cedro que está en el Líbano hasta el hisopo que crece en la pared. También habló de ganados, aves, reptiles y peces.
"Ahora pues, ordena que me corten cedros del Líbano, y mis siervos estarán con tus siervos. Te daré salarios para tus siervos conforme a todo lo que tú digas, pues sabes que no hay nadie entre nosotros que sepa labrar madera como los Sidonios."
"Mis siervos {las} bajarán desde el Líbano hasta el mar; y haré de ellas balsas {para ir} por mar hasta el lugar adonde me indiques, y allí haré que las desaten y tú te {las} llevarás. Entonces cumplirás mi deseo dando alimento a mi casa."
Y los envió al Líbano, en relevos de 10,000 cada mes; y se quedaban un mes en el Líbano {y} dos meses en su casa. Adoniram {estaba} al frente de la leva.
Edificó la casa del bosque del Líbano, que tenía 45 metros de largo, 22.5 metros de ancho y 13.5 metros de alto, sobre cuatro hileras de columnas de cedro con vigas de cedro sobre las columnas.
y todas las ciudades de almacenaje que Salomón tenía, y las ciudades de sus carros y las ciudades para sus hombres de a caballo, y todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén, en el Líbano y en toda la tierra de su dominio.
También {hizo} 300 escudos de oro batido, usando tres minas (1.7 kilos) de oro en cada escudo; el rey los puso en la casa del bosque del Líbano.
Todos los vasos de beber del rey Salomón {eran} de oro, también todas las vasijas de la casa del bosque del Líbano {eran} de oro puro, ninguna era de plata; {ésta} no era considerada importante en los días de Salomón.
Y Joás, rey de Israel, envió {mensaje} a Amasías, rey de Judá, diciéndole: ``El cardo que estaba en el Líbano envió a decir al cedro que estaba en el Líbano: `Da tu hija por mujer a mi hijo.' Pero pasó una fiera que estaba en el Líbano, y pisoteó el cardo.
~`Por mano de tus mensajeros has injuriado al Señor, Y has dicho: ``Con mis numerosos carros Subí a las cumbres de los montes, A las partes más remotas del Líbano; Corté sus altos cedros {y} sus mejores cipreses, Y entré en su morada más lejana, en su más frondoso bosque.
"Envíame también del Líbano madera de cedro, ciprés y sándalo, porque yo sé que tus siervos saben cortar la madera del Líbano; y mis siervos {trabajarán} con tus siervos
"Y nosotros cortaremos toda la madera que necesites del Líbano, te la traeremos en balsas por el mar hasta Jope y tú la harás llevar a Jerusalén."
y Baalat y todas las ciudades de almacenaje que Salomón tenía, y todas las ciudades para sus carros, y las ciudades para sus hombres de a caballo, y todo lo que Salomón quiso edificar en Jerusalén, en el Líbano y en toda la tierra de su dominio.
También {hizo} 300 escudos de oro batido, usando 300 siclos de oro en cada escudo. El rey puso los escudos en la casa del bosque del Líbano.
Todos los vasos de beber del rey Salomón {eran} de oro, y todas las vasijas de la casa del bosque del Líbano {eran} de oro puro. A la plata no se le atribuía valor en los días de Salomón,
Joás, rey de Israel, envió {este mensaje} a Amasías, rey de Judá: ``El cardo que estaba en el Líbano, envió a decir al cedro que estaba en el Líbano: `Da a tu hija por mujer a mi hijo.' Pero pasó una fiera que estaba en el Líbano, y pisoteó el cardo.
Entonces dieron dinero a los canteros y a los carpinteros, y alimento, bebida y aceite a los Sidonios y a los Tirios para que trajeran madera de cedro desde el Líbano por mar hasta Jope, conforme al permiso que tenían de Ciro, rey de Persia.
La voz del SEÑOR rompe los cedros; Sí, el SEÑOR hace pedazos los cedros del Líbano;
Y como becerro hace saltar al Monte Líbano; Y al Monte Sirión (Hermón) como cría de búfalo.
Haya abundancia de grano en la tierra, en las cumbres de los montes; Su fruto se mecerá como {los cedros del} Líbano; Que los de la ciudad florezcan como la hierba de la tierra.
El justo florecerá como la palma, Crecerá {como} cedro en el Líbano.
Los árboles del SEÑOR se sacian, Los cedros del Líbano que El plantó,
{Ven} conmigo desde el Líbano, esposa {mía}, Ven conmigo desde el Líbano. Baja desde la cumbre del Amaná, Desde la cumbre del Senir y del Hermón, Desde las guaridas de los leones, Desde los montes de los leopardos.
Miel virgen destilan tus labios, esposa {mía,} Miel y leche hay debajo de tu lengua, Y la fragancia de tus vestidos es como la fragancia del Líbano.
{Tú eres} fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Y corrientes {que fluyen} del Líbano."
Sus piernas son columnas de alabastro Asentadas sobre basas de oro puro; Su aspecto es como el Líbano, Gallardo como los cedros.
Tu cuello, como torre de marfil, Tus ojos, {como} los estanques en Hesbón Junto a la Puerta de Bat Rabim; Tu nariz, {como} la torre del Líbano Que mira hacia Damasco.
Y {esto será} contra todos los cedros del Líbano Altos y erguidos, Contra todas las encinas de Basán,
El cortará la espesura del bosque con {hacha de} hierro, Y el Líbano caerá ante el Poderoso.
Aun los cipreses {y} los cedros del Líbano se alegran a causa de ti, {y dicen:} `Desde que fuiste derribado, no ha subido talador contra nosotros.'
¿Acaso no queda ya muy poco {tiempo} Para que el Líbano se convierta en campo fértil, Y el campo fértil sea considerado bosque?
La tierra está de duelo {y} desfallece, El Líbano está avergonzado {y} se marchita. Sarón es como una llanura desierta, Y pierden {su follaje} Basán y el Carmelo.
Florecerá copiosamente Y se regocijará en gran manera y gritará de júbilo. La gloria del Líbano le será dada, La majestad del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del SEÑOR, La majestad de nuestro Dios.
"Por mano de tus siervos has injuriado al Señor, Y has dicho: `Con mis numerosos carros Yo subí a las cumbres de los montes, A las partes más lejanas del Líbano, Y corté sus altos cedros {y} sus mejores cipreses. Iré a su más alta cima, a su más frondoso bosque.
El Líbano no basta para el fuego, Ni bastan sus bestias para el holocausto.
La gloria del Líbano vendrá a ti, El ciprés, el olmo y el boj a una, Para hermosear el lugar de Mi santuario. Y Yo haré glorioso el lugar de Mis pies.
¿Faltará la nieve del Líbano de la roca agreste? ¿O se agotarán las aguas frías que fluyen de {tierras} lejanas?
Porque así dice el SEÑOR acerca de la casa del rey de Judá: ``Eres {como} Galaad para Mí, {Como} la cumbre del Líbano; Pero ciertamente te convertiré en un desierto, {Como} ciudades deshabitadas.
Sube al Líbano y clama, Y da voces en Basán; Clama también desde Abarim, Porque han sido destruidos todos tus amantes.
Tú que moras en el Líbano, Anidada en los cedros, ¡Cómo gemirás cuando te vengan los dolores, Dolores como de mujer de parto!
``Dirás: `Así dice el Señor DIOS: ``Una gran águila de grandes alas, Largos piñones y espeso plumaje de muchos colores, Vino al Líbano y se llevó la copa del cedro;
De los cipreses de Senir te han hecho todas tus tablas; Del Líbano han tomado un cedro para hacerte un mástil.
Recuerda que Asiria {era} un cedro en el Líbano De hermosas ramas y frondoso, de sombra abundante Y de elevada altura, Y su copa estaba entre las nubes.
`Así dice el Señor DIOS: ``El día en que el cedro descendió al Seol (región de los muertos) causé lamentaciones, le cerré las {corrientes} profundas y detuve sus ríos. Sus muchas aguas cesaron, e hice que el Líbano se lamentara por él y por él todos los árboles del campo se marchitaron.
"Al estruendo de su caída hice temblar a las naciones, cuando lo hice descender al Seol con los que descienden a la fosa. Entonces todos los árboles bien regados del Edén, los escogidos y los mejores del Líbano, se consolaron en las profundidades de la tierra.
Seré como rocío para Israel; Florecerá como lirio, Y extenderá sus raíces como {los cedros del} Líbano.
Brotarán sus renuevos, Y será su esplendor como el del olivo, Y su fragancia como {la de los cedros del} Líbano.
Los que moran a su sombra, Cultivarán de nuevo el trigo Y florecerán como la vid. Su fama {será} como la del vino del Líbano.
El reprende al mar y lo hace secar, Y todos los ríos agota. Languidecen Basán y el Carmelo, Y las flores del Líbano se marchitan.
Porque la violencia contra el Líbano te cubrirá, Y el exterminio de las fieras te aterrará, A causa del derramamiento de sangre humana y la violencia {hecha} a la tierra, A la ciudad y a todos los que habitan en ella.
Los haré volver de la tierra de Egipto, Y de Asiria los recogeré; Los traeré a la tierra de Galaad y del Líbano, Hasta que no haya {sitio} para ellos.
Abre tus puertas, Líbano, Y consuma el fuego tus cedros.