'Del' en la Biblia
- 1.Gé 1:2-Gé 25:27
- 2.Gé 25:29-Éx 7:24
- 3.Éx 9:6-Éx 28:24
- 4.Éx 28:25-Éx 38:9
- 5.Éx 38:11-Levítico 5:1
- 6.Levítico 5:8-Levítico 16:2
- 7.Levítico 16:7-Números 3:47
- 8.Números 3:49-Números 12:15
- 9.Números 13:20-Números 32:32
- 10.Números 32:33-Deuteronomio 10:8
- 11.Deuteronomio 10:11-Josué 4:19
- 12.Josué 4:20-Josué 22:10
- 13.Josué 22:11-1 Samuel 2:33
- 14.1 Samuel 4:3-1 Samuel 31:12
- 15.2 Samuel 1:2-2 Samuel 23:4
- 16.2 Samuel 23:15-1 Reyes 13:4
- 17.1 Reyes 13:5-2 Reyes 11:6
- 18.2 Reyes 11:8-1 Crónicas 6:78
- 19.1 Crónicas 7:15-2 Crónicas 2:8
- 20.2 Crónicas 3:2-2 Crónicas 26:9
- 21.2 Crónicas 26:11-Esdras 7:8
- 22.Esdras 7:9-Ester 1:13
- 23.Ester 1:14-Job 4:10
- 24.Job 4:11-Salmos 17:4
- 25.Salmos 17:8-Salmos 78:65
- 26.Salmos 80:13-Proverbios 11:22
- 27.Proverbios 11:26-Proverbios 24:9
- 28.Proverbios 24:13-Eclesiastés 10:2
- 29.Eclesiastés 10:4-Isaías 26:9
- 30.Isaías 26:18-Isaías 62:5
- 31.Isaías 63:2-Jeremías 25:26
- 32.Jeremías 25:27-Jeremías 42:17
- 33.Jeremías 43:6-Ezequiel 7:19
- 34.Ezequiel 7:26-Ezequiel 27:2
- 35.Ezequiel 27:5-Ezequiel 41:22
- 36.Ezequiel 41:25-Daniel 2:14
- 37.Daniel 2:15-Daniel 11:5
- 38.Daniel 11:6-Miqueas 3:6
- 39.Miqueas 3:8-Mateo 1:24
- 40.Mateo 2:1-Mateo 20:18
- 41.Mateo 20:22-Marcos 10:33
- 42.Marcos 10:38-Lucas 9:47
- 43.Lucas 9:54-Juan 4:34
- 44.Juan 4:42-Hechos 4:15
- 45.Hechos 4:21-Hechos 27:23
- 46.Hechos 27:32-1 Corintios 10:28
- 47.1 Corintios 10:29-Efesios 6:4
- 48.Efesios 6:8-Hebreos 6:1
- 49.Hebreos 6:2-1 Juan 4:3
- 50.1 Juan 4:5-Apocalipsis 18:4
- 51.Apocalipsis 18:14-Apocalipsis 22:19
Habló y dijo á Arioch capitán del rey: ¿Qué es la causa que este mandamiento se publica de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioch declaró el negocio á Daniel.
Para demandar misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, y que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia.
Entonces el arcano fué revelado á Daniel en visión de noche; por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.
A ti, oh Dios de mis padres, confieso y te alabo, que me diste sabiduría y fortaleza, y ahora me enseñaste lo que te pedimos; pues nos has enseñado el negocio del rey.
Después de esto Daniel entró á Arioch, al cual el rey había puesto para matar á los sabios de Babilonia; fué, y díjole así: No mates á los sabios de Babilonia: llévame delante del rey, que yo mostraré al rey la declaración.
Entonces Arioch llevó prestamente á Daniel delante del rey, y díjole así: Un varón de los trasportados de Judá he hallado, el cual declarará al rey la interpretación.
Daniel respondió delante del rey, y dijo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden enseñar al rey.
Entonces fué también desmenuzado el hierro, el barro cocido, el metal, la plata y el oro, y se tornaron como tamo de las eras del verano: y levantólos el viento, y nunca más se les halló lugar. Mas la piedra que hirió á la imagen, fué hecha un gran monte,
Este es el sueño: la declaración de él diremos también en presencia del rey.
Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, potencia, y fortaleza, y majestad.
Y todo lo que habitan hijos de hombres, bestias del campo, y aves del cielo, él ha entregado en tu mano, y te ha hecho enseñorear sobre todo: tú eres aquella cabeza de oro.
Y en los días de estos reyes, levantará el Dios del cielo un reino que nunca jamás se corromperá: y no será dejado á otro pueblo este reino; el cual desmenuzará y consumirá todos estos reinos, y él permanecerá para siempre.
De la manera que viste que del monte fué cortada una piedra, no con manos, la cual desmenuzó al hierro, al metal, al tiesto, á la plata, y al oro; el gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir: y el sueño es verdadero, y fiel su d
Y Daniel solicitó del rey, y él puso sobre los negocios de la provincia de Babilonia á Sadrach, Mesach, y Abed-nego: y Daniel estaba á la puerta del rey.
Y envió el rey Nabucodonosor á juntar los grandes, los asistentes y capitanes, oidores, receptores, los del consejo, presidentes, y á todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen á la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había
Fueron pues reunidos los grandes, los asistentes y capitanes, los oidores, receptores, los del consejo, los presidentes, y todos los gobernadores de las provincias, á la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado: y estaban en pie d
En oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, os postraréis y adoraréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado:
Por lo cual, en oyendo todos los pueblos el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, todos los pueblos, naciones, y lenguas, se postraron, y adoraron la estatua de oro que el rey Nabu
Tú, oh rey, pusiste ley que todo hombre en oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, se postrase y adorase la estatua de oro:
Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen á Sadrach, Mesach, y Abed-nego. Al punto fueron traídos estos varones delante del rey.
Ahora pues, ¿estáis prestos para que en oyendo el son de la bocina, del pífano, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña, y de todo instrumento músico, os postréis, y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora
He aquí nuestro Dios á quien honramos, puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.
Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, y sus calzas, y sus turbantes, y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo.
Y porque la palabra del rey daba priesa, y había procurado que se encendiese mucho, la llama del fuego mató á aquellos que habían alzado á Sadrach, Mesach, y Abed-nego.
Y estos tres varones, Sadrach, Mesach, y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.
Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y levantóse apriesa, y habló, y dijo á los de su consejo: ¿No echaron tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron y dijeron al rey: Es verdad, oh rey.
Respondió él y dijo: He aquí que yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego, y ningún daño hay en ellos: y el parecer del cuarto es semejante á hijo de los dioses.
Entonces Nabucodonosor se acercó á la puerta del horno de fuego ardiendo, y habló y dijo: Sadrach, Mesach, y Abed-nego, siervos del alto Dios, salid y venid. Entonces Sadrach, Mesach, y Abed-nego, salieron de en medio del fuego.
Y juntáronse los grandes, los gobernadores, los capitanes, y los del consejo del rey, para mirar estos varones, como el fuego no se enseñoreó de sus cuerpos, ni cabello de sus cabezas fué quemado, ni sus ropas se mudaron, ni olor de fuego había pasado por
Nabucodonosor habló y dijo: Bendito el Dios de ellos, de Sadrach, Mesach, y Abed-nego, que envió su ángel, y libró sus siervos que esperaron en él, y el mandamiento del rey mudaron, y entregaron sus cuerpos antes que sirviesen ni adorasen otro dios que su
Por lo cual yo puse mandamiento para hacer venir delante de mí todos los sabios de Babilonia, que me mostrasen la declaración del sueño.
Su copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y para todos había en él mantenimiento. Debajo de él se ponían á la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y manteníase de él toda carne.
Veía en las visiones de mi cabeza en mi cama, y he aquí que un vigilante y santo descendía del cielo.
Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal entre la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y su parte con las bestias en la hierba de la tierra.
La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la demanda: para que conozcan los vivientes que el Altísimo se enseñorea del reino de los hombres, y que á quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres.
Y cuya copa era hermosa, y su fruto en abundancia, y que para todos había mantenimiento en él; debajo del cual moraban las bestias del campo, y en sus ramas habitaban las aves del cielo,
Y cuanto á lo que vió el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo, y decía: Cortad el árbol y destruidlo: mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, y con atadura de hierro y de metal en la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del ci
Esta es la declaración, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre el rey mi señor:
Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como á los bueyes, y con rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que entiendas que el Altísimo se enseñore
Y lo que dijeron, que dejasen en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, significa que tu reino se te quedará firme, luego que entiendas que el señorío es en los cielos.
A cabo de doce meses, andándose paseando sobre el palacio del reino de Babilonia,
Habló el rey, y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia, que yo edifiqué para casa del reino, con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi grandeza?
Aun estaba la palabra en la boca del rey, cuando cae una voz del cielo: A ti dicen, rey Nabucodonosor; el reino es traspasado de ti:
Y de entre los hombres te echan, y con las bestias del campo será tu morada, y como á los bueyes te apacentarán: y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo se enseñorea en el reino de los hombres, y á quien él quisiere lo da.
En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fué echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se bañaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como de águila, y sus uñas como de aves.
Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi sentido me fué vuelto; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre; porque su señorío es sempiterno, y su reino por todas las edades.
Y todos los moradores de la tierra por nada son contados: y en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, hace según su voluntad: ni hay quien estorbe su mano, y le diga: ¿Qué haces?
Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdad, y sus caminos juicio; y humillar puede á los que andan con soberbia.
Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor su padre había traído del templo de Jerusalem; para que bebiesen con ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.
Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalem, y bebieron con ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas.
En aquella misma hora salieron unos dedos de mano de hombre, y escribían delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la palma de la mano que escribía.
Entonces fueron introducidos todos los sabios del rey, y no pudieron leer la escritura, ni mostrar al rey su declaración.
La reina, por las palabras del rey y de sus príncipes, entró á la sala del banquete. Y habló la reina, y dijo: Rey, para siempre vive, no te asombren tus pensamientos, ni tus colores se demuden:
Entonces Daniel fué traído delante del rey. Y habló el rey, y dijo á Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea?
Y ahora fueron traídos delante de mí, sabios, astrólogos, que leyesen esta escritura, y me mostrasen su interpretación: pero no han podido mostrar la declaración del negocio.
Entonces Daniel respondió, y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y tus presentes dalos á otro. La escritura yo la leeré al rey, y le mostraré la declaración.
Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en altivez, fué depuesto del trono de su reino, y traspasaron de él la gloria:
Y fué echado de entre los hijos de los hombres; y su corazón fué puesto con las bestias, y con los asnos monteses fué su morada. Hierba le hicieron comer, como á buey, y su cuerpo fué bañado con el rocío del cielo, hasta que conoció que el altísimo Dios s
Antes contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, é hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus príncipes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos: demás de esto, á dioses de plata y de oro, de metal, de hierro, de mader
La declaración del negocio es: MENE: Contó Dios tu reino, y halo rematado.
Entonces los presidentes y gobernadores buscaban ocasiones contra Daniel por parte del reino; mas no podían hallar alguna ocasión ó falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fué en él hallado.
Entonces estos gobernadores y presidentes se juntaron delante del rey, y le dijeron así: Rey Darío, para siempre vive:
Todos los presidentes del reino, magistrados, gobernadores, grandes y capitanes, han acordado por consejo promulgar un real edicto, y confirmarlo, que cualquiera que demandare petición de cualquier dios ú hombre en el espacio de treinta días, sino de ti,
Llegáronse luego, y hablaron delante del rey acerca del edicto real: ¿No has confirmado edicto que cualquiera que pidiere á cualquier dios ú hombre en el espacio de treinta días, excepto á ti, oh rey, fuese echado en el foso de los leones? Respondió el re
Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel que es de los hijos de la cautividad de los Judíos, no ha hecho cuenta de ti, oh rey, ni del edicto que confirmaste; antes tres veces al día hace su petición.
El rey entonces, oyendo el negocio, pesóle en gran manera, y sobre Daniel puso cuidado para librarlo; y hasta puestas del sol trabajó para librarle.
Empero aquellos hombres se reunieron cerca del rey, y dijeron al rey: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia, que ningún decreto ú ordenanza que el rey confirmare pueda mudarse.
Y fué traída una piedra, y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo, y con el anillo de sus príncipes, porque el acuerdo acerca de Daniel no se mudase.
Y llegándose cerca del foso llamó á voces á Daniel con voz triste: y hablando el rey dijo á Daniel: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, á quien tú continuamente sirves ¿te ha podido librar de los leones?
Entonces se alegró el rey en gran manera á causa de él, y mandó sacar á Daniel del foso: y fué Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque creyó en su Dios.
Y mandándolo el rey fueron traídos aquellos hombres que habían acusado á Daniel, y fueron echados en el foso de los leones, ellos, sus hijos, y sus mujeres; y aun no habían llegado al suelo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos, y quebrantaro
De parte mía es puesta ordenanza, que en todo el señorío de mi reino todos teman y tiemblen de la presencia del Dios de Daniel: porque él es el Dios viviente y permanente por todos los siglos, y su reino tal que no será desecho, y su señorío hasta el fin.
Que salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; el cual libró á Daniel del poder de los leones.
Habló Daniel y dijo: Veía yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en la gran mar.
Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo como un hijo de hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de grande edad, é hiciéronle llegar delante de él.
Después tomarán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, y hasta el siglo de los siglos.
Asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que había subido, de delante del cual habían caído tres: y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandezas, y su parecer mayor que el de sus compañeros.
Hasta tanto que vino el Anciano de grande edad, y se dió el juicio á los santos del Altísimo; y vino el tiempo, y los santos poseyeron el reino.
Y hablará palabras contra el Altísimo, y á los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en mudar los tiempos y la ley: y entregados serán en su mano hasta tiempo, y tiempos, y el medio de un tiempo.
Y que el reino, y el señorío, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo; cuyo reino es reino eterno, y todos los señoríos le servirán y obedecerán.
EN el año tercero del reinado del rey Belsasar, me apareció una visión á mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes.
Vi en visión, (y aconteció cuando vi, que yo estaba en Susán, que es cabecera del reino en la provincia de Persia;) vi pues en visión, estando junto al río Ulai,
Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, el cual tenía dos cuernos: y aunque eran altos, el uno era más alto que el otro; y el más alto subió á la postre.
Y estando yo considerando, he aquí un macho de cabrío venía de la parte del poniente sobre la haz de toda la tierra, el cual no tocaba la tierra: y tenía aquel macho de cabrío un cuerno notable entre sus ojos:
Y vino hasta el carnero que tenía los dos cuernos, al cual había yo visto que estaba delante del río, y corrió contra él con la ira de su fortaleza.
Y engrandecióse en gran manera el macho de cabrío; y estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fué quebrado, y en su lugar subieron otros cuatro maravillosos hacia los cuatro vientos del cielo.
Y del uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al mediodía, y al oriente, y hacia la tierra deseable.
Y engrandecióse hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las holló.
Y oí un santo que hablaba; y otro de los santos dijo á aquél que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora que pone el santuario y el ejército para ser hollados?
Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y caí sobre mi rostro. Empero él me dijo: Entiende, hijo del hombre, porque al tiempo se cumplirá la visión.
Y al cabo del imperio de éstos, cuando se cumplirán los prevaricadores, levantaráse un rey altivo de rostro, y entendido en dudas.
Y yo Daniel fuí quebrantado, y estuve enfermo algunos días: y cuando convalecí, hice el negocio del rey; mas estaba espantado acerca de la visión, y no había quien la entendiese.
En el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años, del cual habló Jehová al profeta Jeremías, que había de concluir la asolación de Jerusalem en setenta años.
Y él ha verificado su palabra que habló sobre nosotros, y sobre nuestros jueces que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; que nunca fué hecho debajo del cielo como el que fué hecho en Jerusalem.
Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos, y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.
Aun estaba hablando en oración, y aquel varón Gabriel, al cual había visto en visión al principio, volando con presteza, me tocó como á la hora del sacrificio de la tarde.
Y á los veinte y cuatro días del mes primero estaba yo á la orilla del gran río Hiddekel;
Mas el príncipe del reino de Persia se puso contra mí veintiún días: y he aquí, Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y yo quedé allí con los reyes de Persia.
Pero cuando estará enseñoreado, será quebrantado su reino, y repartido por los cuatro vientos del cielo; y no á sus descendientes, ni según el señorío con que él se enseñoreó: porque su reino será arrancado, y para otros fuera de aquellos.
Y haráse fuerte el rey del mediodía: mas uno de los príncipes de aquél le sobrepujará, y se hará poderoso; su señorío será grande señorío.
Resutados de la Búsqueda continuados...
- 1.Gé 1:2-Gé 25:27
- 2.Gé 25:29-Éx 7:24
- 3.Éx 9:6-Éx 28:24
- 4.Éx 28:25-Éx 38:9
- 5.Éx 38:11-Levítico 5:1
- 6.Levítico 5:8-Levítico 16:2
- 7.Levítico 16:7-Números 3:47
- 8.Números 3:49-Números 12:15
- 9.Números 13:20-Números 32:32
- 10.Números 32:33-Deuteronomio 10:8
- 11.Deuteronomio 10:11-Josué 4:19
- 12.Josué 4:20-Josué 22:10
- 13.Josué 22:11-1 Samuel 2:33
- 14.1 Samuel 4:3-1 Samuel 31:12
- 15.2 Samuel 1:2-2 Samuel 23:4
- 16.2 Samuel 23:15-1 Reyes 13:4
- 17.1 Reyes 13:5-2 Reyes 11:6
- 18.2 Reyes 11:8-1 Crónicas 6:78
- 19.1 Crónicas 7:15-2 Crónicas 2:8
- 20.2 Crónicas 3:2-2 Crónicas 26:9
- 21.2 Crónicas 26:11-Esdras 7:8
- 22.Esdras 7:9-Ester 1:13
- 23.Ester 1:14-Job 4:10
- 24.Job 4:11-Salmos 17:4
- 25.Salmos 17:8-Salmos 78:65
- 26.Salmos 80:13-Proverbios 11:22
- 27.Proverbios 11:26-Proverbios 24:9
- 28.Proverbios 24:13-Eclesiastés 10:2
- 29.Eclesiastés 10:4-Isaías 26:9
- 30.Isaías 26:18-Isaías 62:5
- 31.Isaías 63:2-Jeremías 25:26
- 32.Jeremías 25:27-Jeremías 42:17
- 33.Jeremías 43:6-Ezequiel 7:19
- 34.Ezequiel 7:26-Ezequiel 27:2
- 35.Ezequiel 27:5-Ezequiel 41:22
- 36.Ezequiel 41:25-Daniel 2:14
- 37.Daniel 2:15-Daniel 11:5
- 38.Daniel 11:6-Miqueas 3:6
- 39.Miqueas 3:8-Mateo 1:24
- 40.Mateo 2:1-Mateo 20:18
- 41.Mateo 20:22-Marcos 10:33
- 42.Marcos 10:38-Lucas 9:47
- 43.Lucas 9:54-Juan 4:34
- 44.Juan 4:42-Hechos 4:15
- 45.Hechos 4:21-Hechos 27:23
- 46.Hechos 27:32-1 Corintios 10:28
- 47.1 Corintios 10:29-Efesios 6:4
- 48.Efesios 6:8-Hebreos 6:1
- 49.Hebreos 6:2-1 Juan 4:3
- 50.1 Juan 4:5-Apocalipsis 18:4
- 51.Apocalipsis 18:14-Apocalipsis 22:19
Resultados de Búsqueda por Versiones
- J2000 (6675)
- LBDA (6185)
- NBLH (6276)
- RV (4989)
- SEV (6652)
- RV1909 (5026)
Resultados de Búsqueda por Libro
- Génesis (180)
- Éxodo (277)
- Levítico (216)
- Números (259)
- Deuteronomio (137)
- Josué (143)
- Jueces (69)
- Rut (11)
- 1 Samuel (108)
- 2 Samuel (109)
- 1 Reyes (142)
- 2 Reyes (133)
- 1 Crónicas (110)
- 2 Crónicas (164)
- Esdras (63)
- Nehemías (71)
- Ester (98)
- Job (100)
- Salmos (176)
- Proverbios (171)
- Eclesiastés (70)
- Cantares (21)
- Isaías (176)
- Jeremías (244)
- Lamentaciones (19)
- Ezequiel (317)
- Daniel (140)
- Oseas (23)
- Joel (13)
- Amós (23)
- Abdías (4)
- Jonás (9)
- Miqueas (16)
- Nahúm (7)
- Habacuc (9)
- Sofonías (11)
- Hageo (12)
- Zacarías (41)
- Malaquías (5)
- Mateo (161)
- Marcos (76)
- Lucas (139)
- Juan (98)
- Hechos (134)
- Romanos (60)
- 1 Corintios (61)
- 2 Corintios (36)
- Gálatas (16)
- Efesios (30)
- Filipenses (11)
- Colosenses (20)
- 1 Tesalonicenses (9)
- 2 Tesalonicenses (9)
- 1 Timoteo (14)
- 2 Timoteo (10)
- Tito (4)
- Filemón (2)
- Hebreos (57)
- Santiago (21)
- 1 Pedro (14)
- 2 Pedro (14)
- 1 Juan (11)
- 2 Juan (2)
- Judas (4)
- Apocalipsis (116)
Artículos Relacionados
- Configurando el altar de bronce
- Cristo, nombres para
- Cuernos
- Del Norte
- Dios, Derechos descripciones de
- El Sol
- El acto de apertura
- El alcohol
- El evangelismo, la naturaleza de
- Gobernadores
- La participación, en Cristo
- La voz de Dios
- Los animales comen Gente
- Los muertos