'Cómo' en la Biblia
- 1.Gé 2:19-Éx 7:13
- 2.Éx 7:19-Levítico 8:21
- 3.Levítico 8:29-Números 31:7
- 4.Números 31:11-Deuteronomio 26:18
- 5.Deuteronomio 26:19-Jueces 7:17
- 6.Jueces 8:2-1 Samuel 21:1
- 7.1 Samuel 22:2-1 Reyes 3:7
- 8.1 Reyes 3:12-2 Reyes 17:4
- 9.2 Reyes 17:7-Nehemías 5:12
- 10.Nehemías 6:8-Job 29:25
- 11.Job 30:5-Salmos 72:6
- 12.Salmos 72:16-Salmos 141:7
- 13.Salmos 143:3-Cantares 5:12
- 14.Cantares 5:13-Isaías 26:18
- 15.Isaías 27:7-Isaías 59:17
- 16.Isaías 59:18-Jeremías 25:18
- 17.Jeremías 25:30-Lamentaciones 2:6
- 18.Lamentaciones 2:7-Ezequiel 42:6
- 19.Ezequiel 43:2-Amós 5:6
- 20.Amós 5:14-Zacarías 14:20
- 21.Malaquías 2:9-Marcos 7:6
- 22.Marcos 7:7-Lucas 18:9
- 23.Lucas 18:11-Juan 17:2
- 24.Juan 17:11-Hechos 22:5
- 25.Hechos 22:6-1 Corintios 9:21
- 26.1 Corintios 9:22-Efesios 5:8
- 27.Efesios 5:15-Hebreos 8:5
- 28.Hebreos 8:9-Apocalipsis 8:1
- 29.Apocalipsis 8:8-Apocalipsis 22:1
Eran echados de entre los hombres , y todos les daban gritos como al ladrón.
Vinieron como por portillo ancho, se revolvieron por mi calamidad.
Se han revuelto turbaciones sobre mí; combatieron como viento mi voluntad, y mi salud como nube que pasa.
Con la grandeza de la fuerza del dolor mi vestidura es mudada; me ciñe como el cuello de mi ropa.
Hice pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?
(porque desde mi juventud creció conmigo el huérfano como con padre, y desde el vientre de mi madre fui guía de la viuda);
Si encubrí, como los hombres mis prevaricaciones, escondiendo en mi seno mi iniquidad;
Yo le contaría el número de mis pasos, y como príncipe me llegaría a él.
De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, y se rompe como odres nuevos.
Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta para comer.
¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
Como a malos los herirá en lugar donde sean vistos;
Al hombre como tú dañará tu impiedad, y al hijo del hombre aprovechará tu justicia.
¿Extendiste tú por ventura con él los cielos firmes como un espejo firme?
Ahora ciñe como varón tus lomos; yo te preguntaré, y hazme saber tú.
¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba por fuera como saliendo de madre;
Trasmudándose como lodo de sello, y parándose como vestidura;
Como se encorvan, quebrantan sus hijos, pasan sus dolores.
Como después sanan los hijos, crecen con el grano; salen y nunca más vuelven a ellas.
Se endurece para con sus hijos, como si no fuesen suyos, no temiendo que su trabajo haya sido en vano;
¿Por ventura le espantarás tú como a alguna langosta? El resoplido de su nariz es formidable;
Cíñete ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y explícame.
¿Tienes tú brazo como Dios? ¿Y tronarás tú con voz como él?
He aquí ahora behemot, al cual yo hice contigo; hierba come como buey.
Su cola mueve como un cedro, y los nervios de sus genitales son entretejidos.
Sus huesos son fuertes como acero, y sus miembros como barras de hierro.
¿Jugarás por ventura con él como con pájaro, y lo atarás para tus niñas?
Con sus estornudos encienden lumbre, y sus ojos son como los párpados del alba.
De sus narices sale humo como de una olla o caldero que hierve.
Su corazón es firme como una piedra, y fuerte como la muela de abajo.
Hace hervir como una olla el mar profundo, y lo vuelve como una olla de ungüento.
Y aconteció que después que habló el SEÑOR estas palabras a Job, el SEÑOR dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros, porque no habéis hablado por mí lo recto, como mi siervo Job.
Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, y andad a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque solamente por su respeto no os trataré afrentosamente, por cuanto no habéis hablado por mí con rectitud, como mi siervo Job.
Fueron pues Elifaz temanita, y Bildad suhita, y Zofar naamatita, e hicieron como el SEÑOR les dijo; y el SEÑOR tuvo respeto a Job.
Y no se hallaron mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra; y les dio su padre herencia entre sus hermanos.
Y será como el árbol plantado junto a arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo; y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará.
No así los malos, sino como el tamo que arrebata el viento.
Los quebrantarás con vara de hierro; como vaso de alfarero los desmenuzarás.
Porque tú, oh SEÑOR, bendecirás al justo; lo cercarás de benevolencia como con un escudo.
no sea que arrebaten mi alma, como león que despedaza, sin que haya quien libre.
Acecha de encubierto, como el león desde su cama; acecha para arrebatar al pobre; arrebata al pobre trayéndolo en su red.
Al Vencedor: Salmo de David. En el SEÑOR he confiado. ¿Cómo decís a mi alma: Escapa al monte cual ave?
Las palabras del SEÑOR son palabras limpias, como plata refinada en horno de tierra, colada siete veces.
Ciertamente conocieron ésto todos los que obran iniquidad, que devoran a mi pueblo como si pan comiesen; al SEÑOR no invocaron.
Guárdame como lo negro de la niña del ojo, escóndeme con la sombra de tus alas.
Quien pone mis pies como pies de ciervas, y me hizo estar sobre mis alturas.
Y los molí como polvo delante del viento; los esparcí como lodo de las calles.
Y él, como un novio que sale de su tálamo; se alegra, como un gigante, para correr el camino.
Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira; el SEÑOR los deshará en su furor, y fuego los consumirá.
Abrieron sobre mí su boca, como león rampante y rugiente.
Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, desliéndose en medio de mis entrañas.
Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.
Y los hizo saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
He sido olvidado del todo como un muerto; he venido a ser como un vaso perdido.
No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento; con cabestro y con freno su boca ha de ser sujetada, porque si no, no lleguen a ti.
El junta como en un montón las aguas del mar; el pone por tesoros los abismos.
Sea tu misericordia, oh SEÑOR, sobre nosotros, como te hemos esperado.
Sean como el tamo delante del viento; y el ángel del SEÑOR los acose.
Todos mis huesos dirán: SEÑOR, ¿quién como tú, que libras al pobre del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que le despoja?
Como por mi compañero, como por mi hermano andaba; como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.
Tu justicia como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: Oh SEÑOR, al hombre y al animal conservas.
Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo.
Y exhibirá tu justicia como la luz, y tu rectitud como el mediodía.
Caf Porque los impíos perecerán, y los enemigos del SEÑOR como los más gordos de los carneros serán consumidos; se disiparán como humo.
Resh Yo vi al impío robusto, y reverdeciendo como un laurel verde.
Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí.
Mas yo, como si fuera sordo no oía; y estaba como un mudo, que no abre su boca.
Fui pues como un hombre que no oye, y que en su boca no tiene reprensiones.
He aquí como a palmos diste a mis días, y mi edad es como nada delante de ti; ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, y haces consumirse como de polilla su grandeza; ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
Oye mi oración, oh SEÑOR, y escucha mi clamor; no calles ante mis lágrimas; porque peregrino soy contigo, y advenedizo, como todos mis padres.
Al Vencedor: Masquil a los hijos de Coré. Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Es como muerte en mis huesos, cuando mis enemigos me afrentan, diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?
Nos pusiste como a ovejas para comida, y nos esparciste entre los gentiles.
Antes por tu causa nos matan cada día; somos tenidos como ovejas para el degolladero.
Les tomó allí temblor; dolor, como a mujer que da a luz.
Como lo oímos, así lo hemos visto en la ciudad del SEÑOR de los ejércitos, en la ciudad de nuestro Dios; la afirmará Dios para siempre. (Selah.)
Así los hijos de los hombres como los hijos de los varones; el rico y el pobre juntamente.
Como ovejas son puestos en la sepultura; la muerte los pastorea; y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; y se consumirá su bien parecer en la sepultura de su morada.
Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas por eso que de cierto sería yo como tú; yo te argüiré, y las pondré delante de tus ojos.
Agravios maquina tu lengua; como navaja amolada hace engaño.
Mas yo estoy como oliva verde en la Casa de Dios; confié en la misericordia de Dios perpetua y eternalmente.
¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad, que comen a mi pueblo como si comiesen pan? A Dios no invocan.
Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo , y descansaría.
Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente; son como áspid sordo que cierra su oído;
Córranse como aguas que se van de suyo; armen sus saetas como si fuesen cortadas.
Pasen de este mundo como el caracol que se deslíe; como el abortivo de mujer, no vean el sol.
Se volverán a la tarde, ladrarán como perros, y rodearán la ciudad.
Vuelvan pues a la tarde, y ladren como perros, y rodeen la ciudad.
¿Hasta cuándo maquinaréis contra un varón? ¿Mataréis todos vosotros como pared desplomada, como cerca derribada?
Como de sebo y de grosura será saciada mi alma; y con labios de alegría te alabará mi boca,
que amolaron su lengua como cuchillo, y armaron por su saeta palabra amarga,
Porque tú nos probaste, oh Dios; nos afinaste como se afina la plata.
Como es lanzado el humo, los lanzarás; como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios.
Aunque seáis echados entre las ollas, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro.
Cuando esparcía el Omnipotente los reyes que estuvieron en ella, se emblanqueció ésta como la nieve en Salmón.
Los carros de Dios son dos millares de miles de ángeles, el Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; porque has hecho grandes cosas; Oh Dios, ¿quién como tú?
Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada; como el rocío que destila sobre la tierra.
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- 1.Gé 2:19-Éx 7:13
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- 4.Números 31:11-Deuteronomio 26:18
- 5.Deuteronomio 26:19-Jueces 7:17
- 6.Jueces 8:2-1 Samuel 21:1
- 7.1 Samuel 22:2-1 Reyes 3:7
- 8.1 Reyes 3:12-2 Reyes 17:4
- 9.2 Reyes 17:7-Nehemías 5:12
- 10.Nehemías 6:8-Job 29:25
- 11.Job 30:5-Salmos 72:6
- 12.Salmos 72:16-Salmos 141:7
- 13.Salmos 143:3-Cantares 5:12
- 14.Cantares 5:13-Isaías 26:18
- 15.Isaías 27:7-Isaías 59:17
- 16.Isaías 59:18-Jeremías 25:18
- 17.Jeremías 25:30-Lamentaciones 2:6
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- 19.Ezequiel 43:2-Amós 5:6
- 20.Amós 5:14-Zacarías 14:20
- 21.Malaquías 2:9-Marcos 7:6
- 22.Marcos 7:7-Lucas 18:9
- 23.Lucas 18:11-Juan 17:2
- 24.Juan 17:11-Hechos 22:5
- 25.Hechos 22:6-1 Corintios 9:21
- 26.1 Corintios 9:22-Efesios 5:8
- 27.Efesios 5:15-Hebreos 8:5
- 28.Hebreos 8:9-Apocalipsis 8:1
- 29.Apocalipsis 8:8-Apocalipsis 22:1