'Del' en la Biblia
- 1.Gé 1:2-Gé 25:27
- 2.Gé 25:29-Éx 7:24
- 3.Éx 9:6-Éx 28:24
- 4.Éx 28:25-Éx 38:9
- 5.Éx 38:11-Levítico 5:1
- 6.Levítico 5:8-Levítico 16:2
- 7.Levítico 16:7-Números 3:47
- 8.Números 3:49-Números 12:15
- 9.Números 13:20-Números 32:32
- 10.Números 32:33-Deuteronomio 10:8
- 11.Deuteronomio 10:11-Josué 4:19
- 12.Josué 4:20-Josué 22:10
- 13.Josué 22:11-1 Samuel 2:33
- 14.1 Samuel 4:3-1 Samuel 31:12
- 15.2 Samuel 1:2-2 Samuel 23:4
- 16.2 Samuel 23:15-1 Reyes 13:4
- 17.1 Reyes 13:5-2 Reyes 11:6
- 18.2 Reyes 11:8-1 Crónicas 6:78
- 19.1 Crónicas 7:15-2 Crónicas 2:8
- 20.2 Crónicas 3:2-2 Crónicas 26:9
- 21.2 Crónicas 26:11-Esdras 7:8
- 22.Esdras 7:9-Ester 1:13
- 23.Ester 1:14-Job 4:10
- 24.Job 4:11-Salmos 17:4
- 25.Salmos 17:8-Salmos 78:65
- 26.Salmos 80:13-Proverbios 11:22
- 27.Proverbios 11:26-Proverbios 24:9
- 28.Proverbios 24:13-Eclesiastés 10:2
- 29.Eclesiastés 10:4-Isaías 26:9
- 30.Isaías 26:18-Isaías 62:5
- 31.Isaías 63:2-Jeremías 25:26
- 32.Jeremías 25:27-Jeremías 42:17
- 33.Jeremías 43:6-Ezequiel 7:19
- 34.Ezequiel 7:26-Ezequiel 27:2
- 35.Ezequiel 27:5-Ezequiel 41:22
- 36.Ezequiel 41:25-Daniel 2:14
- 37.Daniel 2:15-Daniel 11:5
- 38.Daniel 11:6-Miqueas 3:6
- 39.Miqueas 3:8-Mateo 1:24
- 40.Mateo 2:1-Mateo 20:18
- 41.Mateo 20:22-Marcos 10:33
- 42.Marcos 10:38-Lucas 9:47
- 43.Lucas 9:54-Juan 4:34
- 44.Juan 4:42-Hechos 4:15
- 45.Hechos 4:21-Hechos 27:23
- 46.Hechos 27:32-1 Corintios 10:28
- 47.1 Corintios 10:29-Efesios 6:4
- 48.Efesios 6:8-Hebreos 6:1
- 49.Hebreos 6:2-1 Juan 4:3
- 50.1 Juan 4:5-Apocalipsis 18:4
- 51.Apocalipsis 18:14-Apocalipsis 22:19
Y el altar se rompió, y derramóse la ceniza del altar, conforme á la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.
Entonces respondiendo el rey, dijo al varón de Dios: Te pido que ruegues á la faz de Jehová tu Dios, y ora por mí, que mi mano me sea restituída. Y el varón de Dios oró á la faz de Jehová, y la mano del rey se le recuperó y tornóse como antes.
Entonces volvió con él, y comió del pan en su casa, y bebió del agua.
Sino que volviste, y comiste del pan y bebiste del agua en el lugar donde Jehová te había dicho no comieses pan ni bebieses agua, no entrará tu cuerpo en el sepulcro de tus padres.
Y como hubo comido del pan y bebido, el profeta que le había hecho volver le enalbardó un asno;
Y oyéndolo el profeta que le había vuelto del camino, dijo: El varón de Dios es, que fué rebelde al dicho de Jehová: por tanto Jehová le ha entregado al león, que le ha quebrantado y muerto, conforme á la palabra de Jehová que él le dijo.
Y tomando el profeta el cuerpo del varón de Dios, púsolo sobre el asno, y llevóselo. Y el profeta viejo vino á la ciudad, para endecharle y enterrarle.
Después de esto no se tornó Jeroboam de su mal camino: antes volvió á hacer sacerdotes de los altos de la clase del pueblo, y quien quería se consagraba, y era de los sacerdotes de los altos.
Ve, y di á Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel,
El que muriere de los de Jeroboam en la ciudad, le comerán los perros; y el que muriere en el campo, comerlo han las aves del cielo; porque Jehová lo ha dicho.
Y Jehová sacudirá á Israel, al modo que la caña se agita en las aguas: y él arrancará á Israel de esta buena tierra que había dado á sus padres, y esparcirálos de la otra parte del río, por cuanto han hecho sus bosques, enojando á Jehová.
Al quinto año del rey Roboam subió Sisac rey de Egipto contra Jerusalem.
EN el año dieciocho del rey Jeroboam hijo de Nabat, Abiam comenzó á reinar sobre Judá.
Pues que yo te levanté del polvo, y te puse por príncipe sobre mi pueblo Israel, y tú has andado en el camino de Jeroboam, y has hecho pecar á mi pueblo Israel, provocándome á ira con sus pecados;
El que de Baasa fuere muerto en la ciudad, le comerán los perros; y el que de él fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo.
Así rayó Zimri toda la casa de Baasa, conforme á la palabra de Jehová, que había proferido contra Baasa por medio del profeta Jehú;
Y el pueblo que estaba en el campo oyó decir: Zimri ha hecho conjuración, y ha muerto al rey. Entonces todo Israel levantó el mismo día por rey sobre Israel á Omri, general del ejército, en el campo.
Entonces el pueblo de Israel fué dividido en dos partes: la mitad del pueblo seguía á Thibni hijo de Gineth, para hacerlo rey: y la otra mitad seguía á Omri.
Y compró él de Semer el monte de Samaria por dos talentos de plata, y edificó en el monte: y llamó el nombre de la ciudad que edificó, Samaria, del nombre de Semer, señor que fué de aquel monte.
ENTONCES Elías Thisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo á Achâb: Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.
Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Cherith, que está delante del Jordán;
Y beberás del arroyo; y yo he mandado á los cuervos que te den allí de comer.
Y él fué, é hizo conforme á la palabra de Jehová; pues se fué y asentó junto al arroyo de Cherith, que está antes del Jordán.
Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne á la tarde; y bebía del arroyo.
Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La tinaja de la harina no escaseará, ni se disminuirá la botija del aceite, hasta aquel día que Jehová dará lluvia sobre la haz de la tierra.
Y la tinaja de la harina no escaseó, ni menguó la botija del aceite, conforme á la palabra de Jehová que había dicho por Elías.
Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa, y la enfermedad fué tan grave, que no quedó en él resuello.
Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió á sus entrañas, y revivió.
Y díjole Elías: Vive Jehová de los ejércitos, delante del cual estoy, que hoy me mostraré á él.
Y ellos tomaron el buey que les fué dado, y aprestáronlo, é invocaron en el nombre de Baal desde la mañana hasta el medio día, diciendo: Baal, respóndenos! Mas no había voz, ni quien respondiese; entre tanto, ellos andaban saltando cerca del altar que ha
Y como pasó el medio día, y ellos profetizaran hasta el tiempo del sacrificio del presente, y no había voz, ni quien respondiese ni escuchase;
Edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová: después hizo una reguera alrededor del altar, cuanto cupieran dos satos de simiente.
De manera que las aguas corrían alrededor del altar; y había también henchido de agua la reguera.
Y Achâb subió á comer y á beber. Y Elías subió á la cumbre del Carmelo; y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.
Y echándose debajo del enebro, quedóse dormido: y he aquí luego un ángel que le tocó, y le dijo: Levántate, come.
Y será, que el que escapare del cuchillo, de Hazael, Jehú lo matará; y el que escapare del cuchillo de Jehú, Eliseo lo matará.
Y los siervos del rey de Siria le dijeron: Sus dioses son dioses de los montes, por eso nos han vencido; mas si peleáremos con ellos en la llanura, se verá si no los vencemos.
Y el profeta se fué, y púsose delante del rey en el camino, y disfrazóse con un velo sobre los ojos.
Y las cartas que escribió decían así: Proclamad ayuno, y poned á Naboth á la cabecera del pueblo;
Y promulgaron ayuno, y asentaron á Naboth á la cabecera del pueblo.
Vinieron entonces dos hombres perversos, y sentáronse delante de él: y aquellos hombres de Belial atestiguaron contra Naboth delante del pueblo, diciendo: Naboth ha blasfemado á Dios y al rey. Y sacáronlo fuera de la ciudad, y apedreáronlo con piedras, y
El que de Achâb fuere muerto en la ciudad, perros le comerán: y el que fuere muerto en el campo, comerlo han las aves del cielo.
Y el rey de Israel dijo á sus siervos: ¿No sabéis que es nuestra Ramoth de Galaad? y nosotros callamos en orden á tomarla de mano del rey de Siria.
Entonces el rey de Israel juntó los profetas, como cuatrocientos hombres, á los cuales dijo: ¿Iré á la guerra contra Ramoth de Galaad, ó la dejaré? Y ellos dijeron: Sube; porque el Señor la entregará en mano del rey.
Y todos los profetas profetizaban de la misma manera, diciendo: Sube á Ramoth de Galaad, y serás prosperado; que Jehová la dará en mano del rey.
Vino pues al rey, y el rey le dijo: Michêas, ¿iremos á pelear contra Ramoth de Galaad, ó la dejaremos? Y él respondió: Sube, que serás prosperado, y Jehová la entregará en mano del rey.
Entonces el rey de Israel dijo: Toma á Michêas, y vuélvelo á Amón gobernador de la ciudad, y á Joas hijo del rey;
Y un hombre disparando su arco á la ventura, hirió al rey de Israel por entre las junturas de la armadura; por lo que dijo él á su carretero: Toma la vuelta, y sácame del campo, que estoy herido.
Mas la batalla había arreciado aquel día, y el rey estuvo en su carro delante de los Siros, y á la tarde murió: y la sangre de la herida corría por el seno del carro.
Y á puesta del sol salió un pregón por el campo, diciendo: Cada uno á su ciudad, y cada cual á su tierra!
Entonces el ángel de Jehová habló á Elías Thisbita, diciendo: Levántate, y sube á encontrarte con los mensajeros del rey de Samaria, y les dirás: ¿No hay Dios en Israel, que vosotros vais á consultar á Baal-zebub dios de Ecrón?
Por tanto así ha dicho Jehová: Del lecho en que subiste no descenderás, antes morirás ciertamente. Y Elías se fué.
Y ellos le respondieron: Encontramos un varón que nos dijo: Id, y volveos al rey que os envió, y decidle: Así ha dicho Jehová: ¿No hay Dios en Israel, que tú envías á consultar á Baal-zebub dios de Ecrón? Por tanto, del lecho en que subiste no descenderás
Y envió luego á él un capitán de cincuenta con sus cincuenta, el cual subió á él; y he aquí que él estaba sentado en la cumbre del monte. Y él le dijo: Varón de Dios, el rey ha dicho que desciendas.
Y Elías respondió, y dijo al capitán de cincuenta: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió á él y á sus cincuenta.
Y respondióle Elías, y dijo: Si yo soy varón de Dios, descienda fuego del cielo, y consúmate con tus cincuenta. Y descendió fuego del cielo, que lo consumió á él y á sus cincuenta.
He aquí ha descendido fuego del cielo, y ha consumido los dos primeros capitanes de cincuenta, con sus cincuenta; sea ahora mi vida de valor delante de tus ojos.
Y díjole: Así ha dicho Jehová: Pues que enviaste mensajeros á consultar á Baal-zebub dios de Ecrón, ¿no hay Dios en Israel para consultar en su palabra? No descenderás, por tanto, del lecho en que subiste, antes morirás de cierto.
Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y paróse á la orilla del Jordán.
Y tomando el manto de Elías que se le había caído, hirió las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo del mismo modo herido las aguas, apartáronse á uno y á otro lado, y pasó Eliseo.
Y mirando él atrás, viólos, y maldíjolos en el nombre de Jehová. Y salieron dos osos del monte, y despedazaron de ellos cuarenta y dos muchachos.
Y dijo: ¿Por qué camino iremos? Y él respondió: Por el camino del desierto de Idumea.
Mas Josaphat dijo: ¿No hay aquí profeta de Jehová, para que consultemos á Jehová por él? Y uno de los siervos del rey de Israel respondió y dijo: Aquí está Eliseo hijo de Saphat, que daba agua á manos á Elías.
Y partióse la mujer de él, y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; y ellos le llegaban los vasos, y ella echaba del aceite.
Y aconteció también que un día pasaba Eliseo por Sunem; y había allí una mujer principal, la cual le constriñó á que comiese del pan: y cuando por allí pasaba, veníase á su casa á comer del pan.
Y dijo él á Giezi: Dile: He aquí tú has estado solícita por nosotros con todo este esmero: ¿qué quieres que haga por ti? ¿has menester que hable por ti al rey, ó al general del ejército? Y ella respondió: Yo habito en medio de mi pueblo.
Ella entonces subió, y púsolo sobre la cama del varón de Dios, y cerrándole la puerta, salióse.
Partióse pues, y vino al varón de Dios al monte del Carmelo. Y cuando el varón de Dios la vió de lejos, dijo á su criado Giezi: He aquí la Sunamita:
Entonces dijo él á Giezi: Ciñe tus lomos, y toma mi bordón en tu mano, y ve; y si alguno te encontrare, no lo saludes; y si alguno te saludare, no le respondas: y pondrás mi bordón sobre el rostro del niño.
Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.
El entonces se levantó, y siguióla. Y Giezi había ido delante de ellos, y había puesto el bordón sobre el rostro del niño, mas ni tenía voz ni sentido; y así se había vuelto para encontrar á Eliseo; y declaróselo, diciendo: El mozo no despierta.
Después subió, y echóse sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; así se tendió sobre él, y calentóse la carne del joven.
Y salió uno al campo á coger hierbas, y halló una como parra montés, y cogió de ella una faldada de calabazas silvestres: y volvió, y cortólas en la olla del potaje: porque no sabía lo que era.
NAAMAN, general del ejército del rey de Siria, era gran varón delante de su señor, y en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvamento á la Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.
El entonces descendió, y zambullóse siete veces en el Jordán, conforme á la palabra del varón de Dios: y su carne se volvió como la carne de un niño, y fué limpio.
Mas él dijo: Vive Jehová, delante del cual estoy, que no lo tomaré. E importunándole que tomase, él nunca quiso.
Y siguió Giezi á Naamán: y como le vió Naamán que venía corriendo tras él, apeóse del carro para recibirle, y dijo: ¿Va bien?
Y él dijo: Bien. Mi señor me envía á decir: He aquí vinieron á mí en esta hora del monte de Ephraim dos mancebos de los hijos de los profetas: ruégote que les des un talento de plata, y sendas mudas de vestidos.
Y el corazón del rey de Siria fué turbado de esto; y llamando á sus siervos, díjoles: ¿No me declararéis vosotros quién de los nuestros es del rey de Israel?
Y oró Eliseo, y dijo: Ruégote, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del mozo, y miró: y he aquí que el monte estaba lleno de gente de á caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.
Y él dijo: Si no te salva Jehová, ¿de dónde te tengo de salvar yo? ¿del alfolí, ó del lagar?
Estaba á la sazón Eliseo sentado en su casa, y con él estaban sentados los ancianos: y el rey envió á él un hombre. Mas antes que el mensajero viniese á él, dijo él á los ancianos: ¿No habéis visto como este hijo del homicida me envía á quitar la cabeza?
Y dijéronse el uno al otro: No hacemos bien: hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos: y si esperamos hasta la luz de la mañana, nos alcanzará la maldad. Vamos pues ahora, entremos, y demos la nueva en casa del rey.
Y los porteros dieron voces, y declaráronlo dentro, en el palacio del rey.
Y había el rey hablado con Giezi, criado del varón de Dios, diciéndole: Ruégote que me cuentes todas las maravillas que ha hecho Eliseo.
Y como él entró, he aquí los príncipes del ejército que estaban sentados. Y él dijo: Príncipe, una palabra tengo que decirte. Y Jehú dijo: ¿A cuál de todos nosotros? Y él dijo: A ti, príncipe.
El atalaya volvió á decir: También éste llegó á ellos y no vuelve: mas el marchar del que viene es como el marchar de Jehú hijo de Nimsi, porque viene impetuosamente.
Y viendo esto Ochôzías rey de Judá, huyó por el camino de la casa del huerto. Y siguiólo Jehú, diciendo: Herid también á éste en el carro. Y le hirieron á la subida de Gur, junto á Ibleam. Y él huyó á Megiddo, y murió allí.
El entonces les escribió la segunda vez diciendo: Si sois míos, y queréis obedecerme, tomad las cabezas de los varones hijos de vuestro señor, y venid mañana á estas horas á mí á Jezreel. Y los hijos del rey, setenta varones, estaban con los principales d
Y como las letras llegaron á ellos, tomaron á los hijos del rey, y degollaron setenta varones, y pusieron sus cabezas en canastillos, y enviáronselas á Jezreel.
Y vino un mensajero que le dió las nuevas, diciendo: Traído han las cabezas de los hijos del rey. Y él le dijo: Ponedlas en dos montones á la entrada de la puerta hasta la mañana.
Halló allí á los hermanos de Ochôzías rey de Judá, y díjoles: ¿Quién sois vosotros? Y ellos dijeron: Somos hermanos de Ochôzías, y hemos venido á saludar á los hijos del rey, y á los hijos de la reina.
Y como ellos entraron para hacer sacrificios y holocaustos, Jehú puso fuera ochenta hombres, y díjoles: Cualquiera que dejare vivo alguno de aquellos hombres que yo he puesto en vuestras manos, su vida será por la del otro.
Desde el Jordán al nacimiento del sol, toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rubén, y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón, á Galaad y á Basán.
Pero tomando Josaba hija del rey Joram, hermana de Ochôzías, á Joas hijo de Ochôzías, sacólo furtivamente de entre los hijos del rey, que se mataban, y ocultólo de delante de Athalía, á él y á su ama, en la cámara de las camas, y así no lo mataron.
Mas al séptimo año envió Joiada, y tomó centuriones, capitanes, y gente de la guardia, y metiólos consigo en la casa de Jehová: é hizo con ellos liga, juramentándolos en la casa de Jehová; y mostróles al hijo del rey.
Y mandóles, diciendo: Esto es lo que habéis de hacer: la tercera parte de vosotros, los que entrarán el sábado, tendrán la guardia de la casa del rey;
Y la otra tercera parte estará á la puerta del sur, y la otra tercera parte á la puerta del postigo de los de la guardia: así guardaréis la casa, para que no sea allanada.
Resutados de la Búsqueda continuados...
- 1.Gé 1:2-Gé 25:27
- 2.Gé 25:29-Éx 7:24
- 3.Éx 9:6-Éx 28:24
- 4.Éx 28:25-Éx 38:9
- 5.Éx 38:11-Levítico 5:1
- 6.Levítico 5:8-Levítico 16:2
- 7.Levítico 16:7-Números 3:47
- 8.Números 3:49-Números 12:15
- 9.Números 13:20-Números 32:32
- 10.Números 32:33-Deuteronomio 10:8
- 11.Deuteronomio 10:11-Josué 4:19
- 12.Josué 4:20-Josué 22:10
- 13.Josué 22:11-1 Samuel 2:33
- 14.1 Samuel 4:3-1 Samuel 31:12
- 15.2 Samuel 1:2-2 Samuel 23:4
- 16.2 Samuel 23:15-1 Reyes 13:4
- 17.1 Reyes 13:5-2 Reyes 11:6
- 18.2 Reyes 11:8-1 Crónicas 6:78
- 19.1 Crónicas 7:15-2 Crónicas 2:8
- 20.2 Crónicas 3:2-2 Crónicas 26:9
- 21.2 Crónicas 26:11-Esdras 7:8
- 22.Esdras 7:9-Ester 1:13
- 23.Ester 1:14-Job 4:10
- 24.Job 4:11-Salmos 17:4
- 25.Salmos 17:8-Salmos 78:65
- 26.Salmos 80:13-Proverbios 11:22
- 27.Proverbios 11:26-Proverbios 24:9
- 28.Proverbios 24:13-Eclesiastés 10:2
- 29.Eclesiastés 10:4-Isaías 26:9
- 30.Isaías 26:18-Isaías 62:5
- 31.Isaías 63:2-Jeremías 25:26
- 32.Jeremías 25:27-Jeremías 42:17
- 33.Jeremías 43:6-Ezequiel 7:19
- 34.Ezequiel 7:26-Ezequiel 27:2
- 35.Ezequiel 27:5-Ezequiel 41:22
- 36.Ezequiel 41:25-Daniel 2:14
- 37.Daniel 2:15-Daniel 11:5
- 38.Daniel 11:6-Miqueas 3:6
- 39.Miqueas 3:8-Mateo 1:24
- 40.Mateo 2:1-Mateo 20:18
- 41.Mateo 20:22-Marcos 10:33
- 42.Marcos 10:38-Lucas 9:47
- 43.Lucas 9:54-Juan 4:34
- 44.Juan 4:42-Hechos 4:15
- 45.Hechos 4:21-Hechos 27:23
- 46.Hechos 27:32-1 Corintios 10:28
- 47.1 Corintios 10:29-Efesios 6:4
- 48.Efesios 6:8-Hebreos 6:1
- 49.Hebreos 6:2-1 Juan 4:3
- 50.1 Juan 4:5-Apocalipsis 18:4
- 51.Apocalipsis 18:14-Apocalipsis 22:19
Resultados de Búsqueda por Versiones
- J2000 (6675)
- LBDA (6185)
- NBLH (6276)
- RV (4989)
- SEV (6652)
- RV1909 (5026)
Resultados de Búsqueda por Libro
- Génesis (180)
- Éxodo (277)
- Levítico (216)
- Números (259)
- Deuteronomio (137)
- Josué (143)
- Jueces (69)
- Rut (11)
- 1 Samuel (108)
- 2 Samuel (109)
- 1 Reyes (142)
- 2 Reyes (133)
- 1 Crónicas (110)
- 2 Crónicas (164)
- Esdras (63)
- Nehemías (71)
- Ester (98)
- Job (100)
- Salmos (176)
- Proverbios (171)
- Eclesiastés (70)
- Cantares (21)
- Isaías (176)
- Jeremías (244)
- Lamentaciones (19)
- Ezequiel (317)
- Daniel (140)
- Oseas (23)
- Joel (13)
- Amós (23)
- Abdías (4)
- Jonás (9)
- Miqueas (16)
- Nahúm (7)
- Habacuc (9)
- Sofonías (11)
- Hageo (12)
- Zacarías (41)
- Malaquías (5)
- Mateo (161)
- Marcos (76)
- Lucas (139)
- Juan (98)
- Hechos (134)
- Romanos (60)
- 1 Corintios (61)
- 2 Corintios (36)
- Gálatas (16)
- Efesios (30)
- Filipenses (11)
- Colosenses (20)
- 1 Tesalonicenses (9)
- 2 Tesalonicenses (9)
- 1 Timoteo (14)
- 2 Timoteo (10)
- Tito (4)
- Filemón (2)
- Hebreos (57)
- Santiago (21)
- 1 Pedro (14)
- 2 Pedro (14)
- 1 Juan (11)
- 2 Juan (2)
- Judas (4)
- Apocalipsis (116)
Artículos Relacionados
- Configurando el altar de bronce
- Cristo, nombres para
- Cuernos
- Del Norte
- Dios, Derechos descripciones de
- El Sol
- El acto de apertura
- El alcohol
- El evangelismo, la naturaleza de
- Gobernadores
- La participación, en Cristo
- La voz de Dios
- Los animales comen Gente
- Los muertos