'Dios' en la Biblia
- 1.Gé 1:1-Gé 21:20
- 2.Gé 21:22-Éx 1:17
- 3.Éx 1:20-Levítico 19:2
- 4.Levítico 19:3-Deuteronomio 4:10
- 5.Deuteronomio 4:19-Deuteronomio 12:21
- 6.Deuteronomio 12:27-Deuteronomio 26:10
- 7.Deuteronomio 26:11-Josué 22:24
- 8.Josué 22:29-1 Samuel 6:19
- 9.1 Samuel 6:20-2 Samuel 21:14
- 10.2 Samuel 22:3-2 Reyes 1:6
- 11.2 Reyes 1:9-1 Crónicas 14:15
- 12.1 Crónicas 14:16-2 Crónicas 11:16
- 13.2 Crónicas 13:5-2 Crónicas 33:16
- 14.2 Crónicas 33:17-Nehemías 1:4
- 15.Nehemías 1:5-Job 15:11
- 16.Job 15:13-Salmos 14:5
- 17.Salmos 16:1-Salmos 51:17
- 18.Salmos 52:1-Salmos 69:5
- 19.Salmos 69:6-Salmos 94:23
- 20.Salmos 95:3-Isaías 1:10
- 21.Isaías 2:3-Isaías 66:9
- 22.Jeremías 2:17-Jeremías 50:4
- 23.Jeremías 50:18-Oseas 1:9
- 24.Oseas 1:10-Malaquías 3:18
- 25.Mateo 1:23-Lucas 1:19
- 26.Lucas 1:26-Lucas 21:4
- 27.Lucas 21:31-Hechos 3:25
- 28.Hechos 3:26-Hechos 17:30
- 29.Hechos 18:7-Romanos 7:22
- 30.Romanos 7:25-1 Corintios 3:19
- 31.1 Corintios 3:23-2 Corintios 8:16
- 32.2 Corintios 9:7-Filipenses 3:15
- 33.Filipenses 3:19-2 Timoteo 2:15
- 34.2 Timoteo 2:19-1 Pedro 1:3
- 35.1 Pedro 1:5-Apocalipsis 3:2
- 36.Apocalipsis 3:12-Apocalipsis 22:19
Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo.
Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:
Y del trono salían relámpagos y truenos y voces: y siete lámparas de fuego estaban ardiendo delante del trono, las cuales son los siete Espíritus de Dios.
Y los cuatro animales tenían cada uno por sí seis alas alrededor, y de dentro estaban llenos de ojos; y no tenían reposo día ni noche, diciendo: Santo, santo, santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir.
Y miré; y he aquí en medio del trono y de los cuatro animales, y en medio de los ancianos, estaba un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, que son los siete Espíritus de Dios enviados en toda la tierra.
Y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y nos has redimido para Dios con tu sangre, de todo linaje y lengua y pueblo y nación;
Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.
Y cuando él abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sido muertos por la palabra de Dios y por el testimonio que ellos tenían.
Y vi otro ángel que subía del nacimiento del sol, teniendo el sello del Dios vivo: y clamó con gran voz á los cuatro ángeles, á los cuales era dado hacer daño á la tierra y á la mar,
Diciendo: No hagáis daño á la tierra, ni al mar, ni á los árboles, hasta que señalemos á los siervos de nuestro Dios en sus frentes.
Y clamaban en alta voz, diciendo: Salvación á nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.
Y todos los ángeles estaban alrededor del trono, y de los ancianos y los cuatro animales; y postráronse sobre sus rostros delante del trono, y adoraron á Dios,
Diciendo: Amén: La bendición y la gloria y la sabiduría, y la acción de gracias y la honra y la potencia y la fortaleza, sean á nuestro Dios para siempre jamás. Amén.
Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo: y el que está sentado en el trono tenderá su pabellón sobre ellos.
Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará á fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.
Y vi los siete ángeles que estaban delante de Dios; y les fueron dadas siete trompetas.
Y el humo del incienso subió de la mano del ángel delante de Dios, con las oraciones de los santos.
Y les fué mandado que no hiciesen daño á la hierba de la tierra, ni á ninguna cosa verde, ni á ningún árbol, sino solamente á los hombres que no tienen la señal de Dios en sus frentes.
Y el sexto ángel tocó la trompeta; y oí una voz de los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios,
Pero en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare á tocar la trompeta, el misterio de Dios será consumado, como él lo anunció á sus siervos los profetas.
Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y se me dijo: Levántate, y mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en él.
Estas son las dos olivas, y los dos candeleros que están delante del Dios de la tierra.
Y después de tres días y medio el espíritu de vida enviado de Dios, entró en ellos, y se alzaron sobre sus pies, y vino gran temor sobre los que los vieron.
Y en aquella hora fué hecho gran temblor de tierra, y la décima parte de la ciudad cayó, y fueron muertos en el temblor de tierra en número de siete mil hombres: y los demás fueron espantados, y dieron gloria al Dios del cielo.
Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus sillas, se postraron sobre sus rostros, y adoraron á Dios,
Diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu grande potencia, y has reinado.
Y el templo de Dios fué abierto en el cielo, y el arca de su testamento fué vista en su templo. Y fueron hechos relámpagos y voces y truenos y terremotos y grande granizo.
Y ella parió un hijo varón, el cual había de regir todas las gentes con vara de hierro: y su hijo fué arrebatado para Dios y á su trono.
Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar aparejado de Dios, para que allí la mantengan mil doscientos y sesenta días.
Y oí una grande voz en el cielo que decía: Ahora ha venido la salvación, y la virtud, y el reino de nuestro Dios, y el poder de su Cristo; porque el acusador de nuestros hermanos ha sido arrojado, el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.
Entonces el dragón fué airado contra la mujer; y se fué á hacer guerra contra los otros de la simiente de ella, los cuales guardan los mandamientos de Dios, y tienen el testimonio de Jesucristo.
Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar su nombre, y su tabernáculo, y á los que moran en el cielo.
Estos son los que con mujeres no fueron contaminados; porque son vírgenes. Estos, los que siguen al Cordero por donde quiera que fuere. Estos fueron comprados de entre los hombres por primicias para Dios y para el Cordero.
Y en sus bocas no ha sido hallado engaño; porque ellos son sin mácula delante del trono de Dios.
Diciendo en alta voz: Temed á Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida; y adorad á aquel que ha hecho el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas.
Este también beberá del vino de la ira de Dios, el cual está echado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles, y delante del Cordero:
Aquí está la paciencia de los santos; aquí están los que guardan los mandamientos de Dios, y la fe de Jesús.
Y el ángel echó su hoz aguda en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó la uva en el grande lagar de la ira de Dios.
Y VI otra señal en el cielo, grande y admirable, que era siete ángeles que tenían las siete plagas postreras; porque en ellas es consumada la ira de Dios.
Y vi así como un mar de vidrio mezclado con fuego; y los que habían alcanzado la victoria de la bestia, y de su imagen, y de su señal, y del número de su nombre, estar sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Dios.
Y cantan el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos.
Y uno de los cuatro animales dió á los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive para siempre jamás.
Y fué el templo lleno de humo por la majestad de Dios, y por su potencia; y ninguno podía entrar en el templo, hasta que fuesen consumadas las siete plagas de los siete ángeles.
Y OI una gran voz del templo, que decía á los siete ángeles: Id, y derramad las siete copas de la ira de Dios sobre la tierra.
Y oí á otro del altar, que decía: Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos.
Y los hombres se quemaron con el grande calor, y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene potestad sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.
Y blasfemaron del Dios del cielo por sus dolores, y por sus plagas, y no se arrepintieron de sus obras.
Porque son espíritus de demonios, que hacen señales, para ir á los reyes de la tierra y de todo el mundo, para congregarlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.
Y la ciudad grande fué partida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la grande Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del furor de su ira.
Y cayó del cielo sobre los hombres un grande granizo como del peso de un talento: y los hombres blasfemaron de Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fué muy grande.
Porque Dios ha puesto en sus corazones ejecutar lo que le plugo, y el ponerse de acuerdo, y dar su reino á la bestia, hasta que sean cumplidas las palabras de Dios.
Porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.
Por lo cual en un día vendrán sus plagas, muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque el Señor Dios es fuerte, que la juzgará.
Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles, y profetas; porque Dios ha vengado vuestra causa en ella.
DESPUÉS de estas cosas oí una gran voz de gran compañía en el cielo, que decía: Aleluya: Salvación y honra y gloria y potencia al Señor Dios nuestro
Y los veinticuatro ancianos y los cuatro animales se postraron en tierra, y adoraron á Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya.
Y salió una voz del trono, que decía: Load á nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes.
Y oí como la voz de una grande compañía, y como el ruido de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: Aleluya: porque reinó el Señor nuestro Dios Todopoderoso.
Y él me dice: Escribe: Bienaventurados los que son llamados á la cena del Cordero. Y me dijo: Estas palabras de Dios son verdaderas.
Y yo me eché á sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira que no lo hagas: yo soy siervo contigo, y con tus hermanos que tienen el testimonio de Jesús: adora á Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.
Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.
Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes: y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.
Y vi un ángel que estaba en el sol, y clamó con gran voz, diciendo á todas las aves que volaban por medio del cielo: Venid, y congregaos á la cena del gran Dios,
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos, y les fué dado juicio; y vi las almas de los degollados por el testimonio de Jesús, y por la palabra de Dios, y que no habían adorado la bestia, ni á su imagen, y que no recibieron la señal en sus frentes, ni en sus
Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad en éstos; antes serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.
Y subieron sobre la anchura de la tierra, y circundaron el campo de los santos, y la ciudad amada: y de Dios descendió fuego del cielo, y los devoró.
Y vi los muertos, grandes y pequeños, que estaban delante de Dios; y los libros fueron abiertos: y otro libro fué abierto, el cual es de la vida: y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.
Y yo Juan vi la santa ciudad, Jerusalem nueva, que descendía del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.
Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y el mismo Dios será su Dios con ellos.
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo.
Y llevóme en Espíritu á un grande y alto monte, y me mostró la grande ciudad santa de Jerusalem, que descendía del cielo de Dios,
Teniendo la claridad de Dios: y su luz era semejante á una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, resplandeciente como cristal.
Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero.
Y la ciudad no tenía necesidad de sol, ni de luna, para que resplandezcan en ella: porque la claridad de Dios la iluminó, y el Cordero era su lumbrera.
DESPUÉS me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
Y no habrá más maldición; sino que el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán.
Y allí no habrá más noche; y no tienen necesidad de lumbre de antorcha, ni de lumbre de sol: porque el Señor Dios los alumbrará: y reinarán para siempre jamás.
Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor Dios de los santos profetas ha enviado su ángel, para mostrar á sus siervos las cosas que es necesario que sean hechas presto.
Y él me dijo: Mira que no lo hagas: porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora á Dios.
Porque yo protesto á cualquiera que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere á estas cosas, Dios pondrá sobre él las plagas que están escritas en este libro.
Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad, y de las cosas que están escritas en este libro.
Resutados de la Búsqueda continuados...
- 1.Gé 1:1-Gé 21:20
- 2.Gé 21:22-Éx 1:17
- 3.Éx 1:20-Levítico 19:2
- 4.Levítico 19:3-Deuteronomio 4:10
- 5.Deuteronomio 4:19-Deuteronomio 12:21
- 6.Deuteronomio 12:27-Deuteronomio 26:10
- 7.Deuteronomio 26:11-Josué 22:24
- 8.Josué 22:29-1 Samuel 6:19
- 9.1 Samuel 6:20-2 Samuel 21:14
- 10.2 Samuel 22:3-2 Reyes 1:6
- 11.2 Reyes 1:9-1 Crónicas 14:15
- 12.1 Crónicas 14:16-2 Crónicas 11:16
- 13.2 Crónicas 13:5-2 Crónicas 33:16
- 14.2 Crónicas 33:17-Nehemías 1:4
- 15.Nehemías 1:5-Job 15:11
- 16.Job 15:13-Salmos 14:5
- 17.Salmos 16:1-Salmos 51:17
- 18.Salmos 52:1-Salmos 69:5
- 19.Salmos 69:6-Salmos 94:23
- 20.Salmos 95:3-Isaías 1:10
- 21.Isaías 2:3-Isaías 66:9
- 22.Jeremías 2:17-Jeremías 50:4
- 23.Jeremías 50:18-Oseas 1:9
- 24.Oseas 1:10-Malaquías 3:18
- 25.Mateo 1:23-Lucas 1:19
- 26.Lucas 1:26-Lucas 21:4
- 27.Lucas 21:31-Hechos 3:25
- 28.Hechos 3:26-Hechos 17:30
- 29.Hechos 18:7-Romanos 7:22
- 30.Romanos 7:25-1 Corintios 3:19
- 31.1 Corintios 3:23-2 Corintios 8:16
- 32.2 Corintios 9:7-Filipenses 3:15
- 33.Filipenses 3:19-2 Timoteo 2:15
- 34.2 Timoteo 2:19-1 Pedro 1:3
- 35.1 Pedro 1:5-Apocalipsis 3:2
- 36.Apocalipsis 3:12-Apocalipsis 22:19
Resultados de Búsqueda por Versiones
- J2000 (3899)
- LBDA (3889)
- NBLH (3960)
- RV (3607)
- SEV (3904)
- RV1909 (3582)
Resultados de Búsqueda por Libro
- Génesis (199)
- Éxodo (92)
- Levítico (47)
- Números (30)
- Deuteronomio (293)
- Josué (60)
- Jueces (51)
- Rut (2)
- 1 Samuel (85)
- 2 Samuel (56)
- 1 Reyes (82)
- 2 Reyes (73)
- 1 Crónicas (97)
- 2 Crónicas (153)
- Esdras (79)
- Nehemías (62)
- Job (119)
- Salmos (376)
- Proverbios (7)
- Eclesiastés (36)
- Isaías (101)
- Jeremías (108)
- Lamentaciones (1)
- Ezequiel (36)
- Daniel (52)
- Oseas (25)
- Joel (10)
- Amós (12)
- Jonás (14)
- Miqueas (10)
- Nahúm (2)
- Habacuc (4)
- Sofonías (3)
- Hageo (2)
- Zacarías (11)
- Malaquías (10)
- Mateo (48)
- Marcos (47)
- Lucas (116)
- Juan (69)
- Hechos (158)
- Romanos (133)
- 1 Corintios (86)
- 2 Corintios (66)
- Gálatas (29)
- Efesios (33)
- Filipenses (22)
- Colosenses (20)
- 1 Tesalonicenses (31)
- 2 Tesalonicenses (14)
- 1 Timoteo (20)
- 2 Timoteo (13)
- Tito (12)
- Filemón (2)
- Hebreos (65)
- Santiago (14)
- 1 Pedro (36)
- 2 Pedro (10)
- 1 Juan (40)
- 2 Juan (2)
- 3 Juan (2)
- Judas (4)
- Apocalipsis (90)
Artículos Relacionados
- Abandono
- Actitud hacia la gente de Dios
- Agradar a Dios
- Alabanza
- Amor, naturaleza de
- Compromiso con Dios
- Conocer a Dios, la naturaleza de
- Conociendo a Dios, Efectos de
- Corazón y Espíritu Santo
- Corazón, caído y redimido
- Cristo, nombres para
- Dios acompañandoos
- Dios como prioridad
- Dios conoce todo
- Dios convirtiendo lo malo en bueno
- Dios de los padres.
- Dios sacando Israel de Egipto
- Dios, el poder de
- Dios, el señor
- Dios, gloria de
- Dios, rectitud de
- Dios, roca
- Dios, unidad de
- Dios, vida y autosuficiente
- El Señor es Dios
- El amor de Dios
- El amor ágape
- El evangelismo, la naturaleza de
- El monoteísmo
- Expiación
- Irreverencia.
- La Perfección Humana
- La gloria de Dios Revelado
- La mano de Dios
- La participación, en Cristo
- La singularidad
- La voz de Dios
- La ética, y la gracia
- Mano de Dios
- Música
- Ningún otro es dios
- Nombres y Títulos Para Cristo
- Nombres y Títulos Para el cristiano
- Palabra de Dios
- Presenciando, importancia de
- Reclamaciones
- Refugio
- Reino de Dios, viniendo de
- Restaurado en Cristo Jesús
- Yo soy el Señor
- Adorar a Dios
- Confiar en Dios en tiempos difíciles
- Conocer a Dios
- Conocer el reino de Dios
- Dar las gracias
- El amor de Dios
- El amor de Dios por nosotros
- El hijo de Dios
- El hombre de Dios
- El hombre devoto
- El padre
- El plan de Dios
- El plan de Dios para nosotros
- El primer templo
- Estar agradecido de las bendiciones
- La adoración conjunta
- La alabanza específica a Dios
- La benevolencia
- La creación de Dios
- La fe en Dios
- La fe y la confianza
- La fortaleza y el amor
- La gracia
- La gracia de Dios
- La gratitud hacia los demás
- La misericordia y la gracia
- La obediencia
- La ocultación de las cosas de Dios
- La palabra de Dios
- La revelación de la salvación de Dios
- La revelación de las cosas de Dios
- La santificación
- La verdad de Dios
- La vida eterna
- La voluntad de Dios
- Las exclamaciones de los salmos
- Lo imposible
- Los esclavos de Dios
- Obedecer a Dios
- Ser agradecido
- Ser amado
- Ser bello
- Servir a Dios
- Trabajar por Dios
- Trabajar por el Señor
- Un corazón agradecido
- Vivir por Dios