'Que' en la Biblia
" ¿No has hecho Tú una valla alrededor de él, de su casa y de todo lo que tiene, por todos lados? Has bendecido el trabajo de sus manos y sus posesiones han aumentado en la tierra.
"Pero extiende ahora Tu mano y toca todo lo que tiene, {y verás} si no Te maldice en Tu {misma} cara."
Entonces el SEÑOR dijo a Satanás: ``Todo lo que él tiene está en tu poder; pero no extiendas tu mano sobre él." Y Satanás salió de la presencia del SEÑOR.
Y aconteció que un día en que los hijos y las hijas de Job estaban comiendo y bebiendo en la casa del hermano mayor,
Y sucedió que el día cuando los hijos de Dios vinieron a presentarse delante del SEÑOR, vino también Satanás (el adversario) entre ellos para presentarse delante del SEÑOR.
Y el SEÑOR dijo a Satanás: `` ¿Te has fijado en Mi siervo Job? Porque no hay otro como él sobre la tierra; es un hombre intachable (íntegro), recto, temeroso de Dios y apartado del mal. El todavía conserva su integridad a pesar de que tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa."
Satanás respondió al SEÑOR: `` ¡Piel por piel! Sí, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.
Cuando tres amigos de Job, Elifaz, el Temanita, Bildad, el Suhita y Zofar, el Naamatita, oyeron de todo este mal que había venido sobre él, vinieron cada uno de su lugar, pues se habían puesto de acuerdo para ir juntos a condolerse de él y a consolarlo.
Entonces se sentaron en el suelo con él por siete días y siete noches sin que nadie le dijera una palabra, porque veían que {su} dolor era muy grande.
``Perezca el día en que yo nací, Y la noche {que} dijo: `Un varón ha sido concebido.'
{Y en cuanto a} aquella noche, apodérense de ella las tinieblas; Que no se alegre entre los días del año, Ni se cuente en el número de los meses.
Que sea estéril aquella noche, No entren en ella gritos de júbilo.
Maldíganla los que maldicen el día, Los que están listos para despertar a Leviatán (al monstruo marino).
Oscurézcanse las estrellas de su alba; Que espere la luz pero no la tenga, Que tampoco vea el rayar de la aurora;
`` ¿Por qué no morí yo al nacer, {O} expiré al salir del vientre?
`` ¿Por qué me recibieron las rodillas, Y para qué los pechos que me dieron de mamar?
Con los reyes y los consejeros de la tierra, Que reedificaron ruinas para sí;
O con príncipes que tenían oro, Que llenaban sus casas de plata.
O como aborto desechado, yo no existiría, Como los niños que nunca vieron la luz.
`` ¿Por qué se da luz al que sufre, Y vida al amargado de alma;
A los que ansían la muerte, pero no llega, Y cavan por ella más que por tesoros;
Que se alegran sobremanera, {Y} se regocijan cuando encuentran el sepulcro?
`` ¿{Por qué dar luz} al hombre cuyo camino está escondido, Y a quien Dios ha cercado?
Pues lo que temo viene sobre mí, Y lo que me aterroriza me sucede.
No tengo reposo ni estoy tranquilo, No descanso, sino que {me} viene turbación."
Al que tropezaba, tus palabras lo levantaban, Y las rodillas débiles fortalecías.
Pero ahora que te ha llegado a ti, te impacientas; Te toca a ti, y te desalientas.
Por lo que yo he visto, los que aran iniquidad Y los que siembran aflicción, eso siegan.
Me sobrevino un espanto, un temblor Que hizo estremecer todos mis huesos.
¡Cuánto más a los que habitan en casas de barro, Cuyos cimientos están en el polvo, Que son aplastados como la polilla!
Entre la mañana y la tarde son hechos pedazos; Sin que nadie se dé cuenta, perecen para siempre.
Para poner en alto a los humildes, Y levantar a los que lloran a lugar seguro.
El frustra las tramas de los astutos, Para que sus manos no tengan éxito.
El desamparado, pues, tiene esperanza, Y la injusticia tiene que cerrar su boca.
Y sabrás que tu tienda está segura, Porque visitarás tu morada y no temerás pérdida alguna.
También sabrás que tu descendencia será numerosa, Y tus vástagos como la hierba de la tierra.
Porque pesarían ahora más que la arena de los mares; Por eso mis palabras han sido precipitadas.
¡Quién me diera que mi petición se cumpliera, Que Dios me concediera mi anhelo,
Que Dios consintiera en aplastarme, Que soltara Su mano y acabara conmigo!
Pero aún tengo consuelo, Y me regocijo en el dolor sin tregua, Que no he negado las palabras del Santo.
¿Cuál es mi fuerza, para que yo espere, Y cuál es mi fin, para que yo resista?
¿Es que mi ayuda no está dentro de mí, Y está alejado de mí {todo} auxilio?
Para el abatido, {debe haber} compasión de parte de su amigo; No sea que abandone el temor (la reverencia) del Todopoderoso.
Mis hermanos han obrado engañosamente como un torrente, Como las corrientes de los arroyos que se desvanecen,
Que a causa del hielo están turbios {Y} en los que la nieve se derrite.
Instrúyanme, y yo me callaré; Muéstrenme en qué he errado.
¡Cuán dolorosas son las palabras sinceras! Pero ¿qué prueba el argumento de ustedes?
Desistan, por favor; que no haya injusticia; Sí, desistan; en ello está aún mi justicia.
Como esclavo que suspira por la sombra, Y como jornalero que espera con ansias su paga,
Mis días pasan más veloces que la lanzadera de telar, Y llegan a su fin sin esperanza.
Recuerda, oh Dios, que mi vida es un soplo, Mis ojos no volverán a ver el bien.
El ojo del que me ve no me verá más; Tus ojos {estarán} sobre mí, pero yo no existiré.
Como una nube se desvanece y pasa, Así el que desciende al Seol (región de los muertos) no subirá;
¿Soy yo el mar, o un monstruo marino, Para que Tú me pongas guardia?
¿Qué es el hombre para que lo engrandezcas, Para que Te preocupes por él,
Para que lo examines cada mañana, Y a cada momento lo pongas a prueba?
¿Nunca apartarás de mí Tu mirada, Ni me dejarás solo hasta que trague mi saliva?
¿He pecado? ¿Qué Te he hecho, Oh guardián de los hombres? ¿Por qué has hecho de mí Tu blanco, De modo que soy una carga para mí mismo?
Entonces, ¿por qué no perdonas mi transgresión Y quitas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo; Y Tú me buscarás, pero ya no existiré."
¿Acaso tuerce Dios la justicia O tuerce el Todopoderoso (Shaddai) lo que es justo?
Estando aún verde y sin cortar, Con todo, se seca antes que cualquier {otra} planta.
Así son las sendas de todos los que se olvidan de Dios. Así perecerá la esperanza del impío,
Los que te odian serán cubiertos de vergüenza, Y la tienda de los impíos no existirá más."
``En verdad yo sé que es así, Pero ¿cómo puede un hombre ser justo delante de Dios?
{Dios} es el que remueve los montes, y {éstos} no saben {cómo} Cuando los vuelca en Su furor;
El es el que sacude la tierra de su lugar, Y sus columnas tiemblan.
El que manda al sol que no brille, Y pone sello a las estrellas;
El que solo extiende los cielos, Y anda sobre las olas del mar;
El es el que hace la Osa, el Orión y las Pléyades, Y las cámaras del sur;
El que hace grandes cosas, inescrutables, Y maravillas sin número.
Si El arrebatara algo, ¿quién Lo impediría? Quién podrá decirle: ` ¿Qué haces?'
Dios no retirará Su ira; Debajo de El quedan humillados los que ayudan al Rahab (monstruo marino).
Porque aunque yo tuviera razón, no podría responder; Tendría que implorar la misericordia de mi Juez.
Si yo llamara y El me respondiera, No podría creer que escuchara mi voz.
No me permite cobrar aliento, Sino que me llena de amarguras.
Mis días son más ligeros que un corredor; Huyen, no ven el bien;
Se deslizan como barcos de juncos, Como águila que se arroja sobre su presa.
Temeroso estoy de todos mis dolores, Sé que Tú no me absolverás.
{Si} soy impío, ¿Para qué, pues, esforzarme en vano?
Porque {El} no {es} hombre como yo, para que Le responda, Para que juntos vengamos a juicio.
No hay árbitro entre nosotros, Que ponga su mano sobre ambos.
Que El quite de mí Su vara, Y no me espante Su terror.
Le diré a Dios: `No me condenes, Hazme saber que tienes contra mí.
Para que andes averiguando mi culpa, Y buscando mi pecado?
Acuérdate ahora que me has modelado como a barro, ¿Y me harás volver al polvo?
Sin embargo, tienes escondidas estas cosas en Tu corazón, Yo sé que esto está dentro de Ti:
¿Por qué, pues, me sacaste de la matriz? ¡Ojalá que hubiera muerto y nadie me hubiera visto!
¿No dejará El {en paz} mis breves días? Apártate de mí para que me consuele un poco
Antes que me vaya, para no volver, A la tierra de tinieblas y de sombras profundas;
`` ¿Quedará sin respuesta esa multitud de palabras? ¿Será absuelto el que mucho habla?
¿Hará callar a los hombres tu palabrería? ¿Harás escarnio sin que nadie {te} reprenda?
Pero, ¡quién diera que Dios hablara, Que abriera Sus labios contra ti
Y te declarara los secretos de la sabiduría! Porque la verdadera sabiduría tiene dos lados. Sabrías entonces que Dios da por olvidada parte de tu iniquidad.
Altos son como los cielos; ¿qué puedes tú hacer? Más profundos son que el Seol (región de los muertos); ¿qué puedes tú saber?
Más extensa que la tierra es su dimensión, Y más ancha que el mar.
Si en tu mano hay iniquidad {y} la alejas {de ti} Y no permites que la maldad more en tus tiendas,
Porque olvidarás {tu} aflicción, Como aguas que han pasado {la} recordarás.
Tu vida será más radiante que el mediodía, {Y hasta} la oscuridad será como la mañana.
``En verdad que ustedes son el pueblo, Y con ustedes morirá la sabiduría.
Soy motivo de burla para mis amigos, Yo, el que clamaba a Dios, y El le respondía. Motivo de burla es el justo {e} intachable.